Bahar Dar
De WikiDeViajes
Regresar a la entrada de Etiopía
Tabla de contenidos |
[editar] La ciudad
Capital del Estado Federal de la región de Amara, es una ciudad en expansión, muy agradable, con avenidas anchas adornadas de palmeras, en un paisaje de vegetación tropical.
Se encuentra a 1.800 m de altitud (hay algún riesgo de malaria) y a orillas del lago Tana.
(Ver localización)
[editar] Llegada a Bahar Dar
Desde Addis Abeba se suele llegar en avión en un vuelo de aproximadamente una hora (algo menos de 600 km).
Pero quien disponga de un poco de tiempo hará bien en recorrer por carretera el trayecto atravesando la tierra de los Agow, una región agrícola rica donde se están habilitando regadíos, con ganadería y con numerosos pueblos en el camino.
Se puede cubrir la distancia entre Bahar Dar y Addis Abeba en un día. Pero si no se quiere andar con prisas, lo mejor será salir al mediodía de Bahar Dar, partir el viaje y a hacer noche en Debre Markos, una pequeña capital de comarca, animada aunque sin un interés especial, y con recursos hoteleros más que modestos. Entre los mejores, está el hotel Shebel.
Muy poco antes de llegar a Debre Markos, cerca de Tilili, un pequeño desvío permite llegar hasta el lago Zenegana, que ocupa la depresión de un antiguo cráter volcánico.
La salida de Debre Markos hacia Addis Abeba conduce a uno de los accidentes geográficos más llamativos de Etiopía: la garganta que corta el Macizo Etíope para dejar paso al Nilo Azul. En pocos kilómetros la carretera desciende más de mil metros y encuentra el cauce del río que se cruza por el puente de Shafartak, una obra de ingeniería estratégica para el país, construida con ayuda de Japón. Según sea época seca o de lluvias, el nivel del Nilo cambia de modo sustancial y da mayor o menor espectacularidad al paisaje.
Tras la garganta del Nilo, la carretera asciende de nuevo hasta una altura alrededor de los 2.500 metros, abandona el territorio Amara y se adentra en tierras de los Oromo.
Muy cerca, asomándose al Nilo, se encuentra el desvío hacia Debre Libanos. Es un monasterio muy famoso y un lugar de peregrinación muy señalado debido a que en una gruta próxima vivió el santo más venerado: San Tekla Haymanot. Aunque la iglesia es reciente, su importancia para la iglesia etíope y la devoción que inspira, justifican la visita. Quienes tengan aficiones artísticas encontrarán en la iglesia las vidrieras de Aferwok Tekle, un artistia etíope muy celebrado.
[editar] El lago Tana
Es por extensión el segundo lago africano. Mide unos 85 km de largo por unos 65 de ancho. A él desemboca el río que se considera origen del Nilo Azul y de él sale la corriente que continúa el curso fluvial en dirección a Sudán, donde se une al Nilo Blanco.
Algunos hipopótamos, cocodrilos, monos de cara blanca, pelicanos, águilas pescadoras, halcones... pueblan el lago. Plantas de papiro crecen en las orillas y se emplean para construir pequeñas embarcaciones cuya vida no va más allá de un par de semanas. En ellas algunos pescadores lanzan sus redes al vuelo próximos a las orillas. Pero mucho más llamativo es el transporte masivo que se organiza los viernes con una flota de decenas de estas pequeñas barcas movidas a remo para llevar madera desde orillas lejanas al mercado de Bahar Dar.
Numerosas islas salpican el lago y algunas alojan monasterios cuyas iglesias se han hecho más o menos famosas por los frescos que decoran su interior. En alguna de estas islas no se admite el paso a las mujeres.
La visita a los famosos monasterios es la atracción más importante de Bahar Dar. Lo habitual es navegar por el lago hasta la península de Zeghe, cubierta de una frondosa vegetación. El monasterio de Ura Kidane Mehret es una muestra singular de arquitectura religiosa etíope y sus pinturas se consideran obras maestras en su género. Tanto las variadas escenas que cubren las paredes interiores del templo como los rezos y ceremonias que se suceden en él llamarán poderosamente la atención del visitante. Otros monasterios, menos importantes se encuentran en las proximidades y completan el interés de la visita.
En el curso de la misma excursión por las aguas del lago se suele visitar el Kibran Gebriel, en la isla más próxima a Bahar Dar, (sólo varones) en cuyo pequeño museo se guardan libros iluminados, que un monje muestra pacientemente a quienes acuden a verlos, de gran valor.
Muchas otras islas y sus respectivos monasterios pueden visitarse para lo cual deberá buscarse información a través de quienes alquilan las lanchas para las excursiones de los turistas.
También se puede navegar por el lago haciendo uso el transbordador que sale los miércoles de Bahar Dar y después de tocar la isla de Dek, en el centro del lago, y varias poblaciones del litoral, termina su recorrido en Gorgora, en la orilla norte.
[editar] Las Cataratas del Nilo
A unos 30 km al sur de Bahar Dar, por una carretera que avanza entre campos de cultivo, se encuentra el pueblo de Tis Abay. En su oficina de Turismo habrá que comprar la entrada para el acceso a las cataratas.
Un camino de tierra que sube y baja siguiendo los desniveles del terreno conduce a la garganta por donde discurre el Abay -nombre que toma en Etiopía el Nilo Azul. El llamado Puente Portugués lo cruza y conduce a la ladera desde la que se contemplan las cataratas. Una presa, río arriba, regula el caudal del agua que puede variar a lo largo del día, lo mismo que varía según sea época seca o lluviosa. En todo caso, el espectáculo es de gran belleza y emocionará a todos los que sean sensibles al mito de ver las aguas del Nilo casi en su nacimiento.
[editar] El mercado
Por supuesto, el Bahar Dar tiene mercado diario. Pero el de los sábados es extraordinario. Gentes de todas clases y colores se aremolinan alrededor de tenderetes más o menos estables. Unos en forma de pequeñas tiendas, con mostrador y alguna estantería. Otros directamente en el suelo sobre una tela o sin tela en la tierra misma. Alimentos, cacerolas, adornos, tejidos, objetos de ferretería, cualquier cosa que pueda venderse tiene un espacio en el mercado, animadísimo y que servirá al visitante para comprar algún capricho y conocer un poco más la vida del país.
[editar] Otros
Si sobra tiempo en la ciudad, además de darse un paseo por el centro, o por el camino a la orilla del lago que llega hasta el hotel Tana, se puede ir al hotel Ghion para observar no sólo la presencia de turacos y calaos (aves, para los no expertos) en su frondosa vegetación, sino además -con un poco de suerte- la de pelícanos mientras águilas, milanos y halcones sobrevuelan el cielo.
Una pequeña excursión -que hay que hacer en coche, pues está a unos 10 km- consiste en llegar a Bazawit (Ver localización) desde donde se contempla el arranque del Nilo Azul saliendo del lago Tana y amplias vistas de los alrededores. En el lugar se encuentra el antiguo palacio de Haile Selassie, que no se visita ni está autorizado acercarse.
Regresar a la entrada de Etiopía



























