Bonito
De WikiDeViajes
Pensar en visitar Bonito, es pensar en turismo de naturaleza, en trillas ecológicas, excursiones a través de matas preservadas, en aguas cristalinas… Al visitar Bonito tendrás que saber que tu principal objetivo será entrar en sintonía y admirar a la madre Tierra. Como lo dice la empresa de turismo brasileña (Embratur), aquí el juego de palabras es inevitable: “Bonito es de verdad muy bonito”.
Esta tímida y pequeña ciudad se sitúa en la región central de Brasil, en el Estado de Mato Grosso do Sul (ver localización). Para llegar hasta allí, lo más fácil es coger un avión hasta la capital Campo Grande y desde allí recorrer los últimos kilómetros en coche. Es un camino bonito, que baja la Sierra de Maracajú, repleta de árboles floridos –incluidos los famosos ipês con flores de color morado, amarillo o blanco. Como es común en la región, tendrás que acostumbrarte desde ya a los caminos de tierra y a los puentes de madera. Mejor, así te vas adaptando al ambiente.
Lo que hoy es la ciudad de Bonito se origina de una antigua hacienda llamada Fazenda Rincão Bonito que se ubicaba en estas tierras hacia 1869. A título de curiosidad decir que la población que aquí se asentó estaba muy relacionada con la expansión española en el valle del río Paraguai, siendo el punto de apoyo de las expediciones que pretendían alcanzar las minas de Perú.
[editar] Cuándo ir
Cualquier época del año es buena para visitar Bonito, cada una con sus diferentes características, ventajas y desventajas, pero se sugiere el verano (de diciembre a marzo), ya que la mayoría de los paseos requiere meterse en el agua, y temperaturas más elevadas lo hace más apetecible. Además, la primavera y el verano son época de lluvias y durante estas temporadas la vegetación está verde y los animales aparecen, el nivel de los ríos es alto y las cascadas caudalosas.
[editar] Qué hacer
El turismo activo es el que predomina en Bonito, siendo más buscados el buceo en las cavernas para observar la fauna subacuática y el trekking por la ‘mata’. Bonito es una ‘ciudad-modelo’ de organización turística, siendo su mayor responsabilidad recibir alrededor de setenta mil turistas al año, sin que perjudiquen al medio ambiente. Por lo tanto, se ha adoptado un sistema de visitas controlado, que hace que todos los paseos sean obligatoriamente realizados con guías profesionales.
[editar] Qué ver
Como el número de visitantes por atracción es limitado, se recomienda que los paseos sean reservados con alguna antelación, sobre todo los más buscados como el de la Gruta do Lago Azul. Es el símbolo de Bonito y una de las únicas atracciones que es responsabilidad del Gobierno, ya que todas las demás están en manos de la propiedad privada.
La Gruta del Lago Azul es una cueva a unos ciento ochenta metros de profundidad y que tiene alrededor de quinientos millones de años de antigüedad. Fue descubierta por un indio en 1924 y declarada Patrimonio Histórico en 1978. Al fondo el lago, cuya fuerte concentración de magnesio y calcio le otorga un color azul impresionante. La profundidad del lago alcanza los cincuenta y cinco metros y en él habitan especies minúsculas como un crustáceo de 0.7mm o un gusano de 1 cm. Además en la gruta se han descubierto fósiles prehistóricos de animales gigantes. Durante el mes de diciembre, los rayos del sol llegan a incidir en la superficie del lago, creando un espectáculo aparte.
Si seguimos hablando de grutas, otra atracción imprescindible es la Gruta do Mimoso. Localizada a unos treinta kilómetros del centro de la ciudad, es una de las cuevas más bonitas del mundo y bucear en ellas requiere mucha experiencia, pero para los amantes de esta actividad, es uno de los desafíos más reconfortantes. Al visitar Bonito tendrás que apuntarte a la ‘actividad estrella’ de la región: la flotación. Vistiendo ropas de neopreno, aletas y gafas de buceo, el visitante se deja llevar por el agua para observar la rica y exuberante vida subacuática.
Peces de todo tipo, tamaños y colores componen el que es considerado el mayor acuario de agua dulce de Brasil. Podrás ‘flotar’ en las piscinas naturales que se encuentran en la mayor parte de las trillas que sigan el curso de algún río. Por lo general son paseos que combinan largas caminadas con baños y tramos en canoa.
Los rios Sucuri, do Peixe, Formoso o da Prata son los más famosos y a lo largo de su recorrido podrás encontrar cascadas de hasta ciento veinte metros de altura, como la del Aquidaban. Cabe observar que durante el camino en la mata es probable que al visitante le sigan algunos ‘macacos-prego’ –pequeños monos atraídos por el maíz que traen los guías, todo sea dicho, ya que le dan diversión paseo.
Muchos paseos son bastante parecidos y como suelen ocupar bastante tiempo, es mejor que planifiques las expediciones. Las agencias y la mayor parte del comercio local abren hasta las 22h, es entonces cuando la ciudad se llena de vida. Bonito tiene buena oferta de hoteles y restaurantes. A la hora de reponer fuerzas, se recomienda la especialidad del lugar: platos a base pescado de agua dulce, cómo no.
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