Camerún: región Norte

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[editar] La región Norte

Las provincias del norte del país son un mundo aparte. Nada que ver con el verde y húmedo sur. Aquí el viajero se adentra en el Sahel y con él en el polvo, en zonas de cultivos de maíz y mijo y de algodón. Al este, las áridas Montañas Mandara hacen frontera con Nigeria y, más al norte, el sediento Lago Chad da acceso al desierto.

Es una zona predominantemente musulmana, con una enorme riqueza étnica y cultural. A pesar de la dureza del clima, es una de las regiones más interesantes de visitar en el país. Para recorrerla se recomienda calcular un mínimo de 7 a 10 días, si uno se desplaza desde la capital por tierra, o con algo menos, si se dispone de dinero para embarcar en uno de los caros vuelos que unen Maroua con la capital.

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[editar] N'Gaoundéré

Ciudad con escaso interés. Sin embargo en ella acaba la línea de tren que une el norte del país con Yaoundé. Viniendo de la capital, sorprenderá ya el ambiente claramente musulmán y las mezquitas que empiezan a verse desde la propia estación de tren. Merece la pena descansar en la ciudad un día si se ha tomado el tren, que teóricamente tarda 12 horas, normalmente entre 16 y 17 y, en ocasiones fatídicas, hasta dos o tres días.

Se pueden pasar unas horas caminando por su caótico y algo polvoriento bazar (como aperitivo de los fantásticos mercados del norte del país) o visitando el Palacio del Lamido, el Lamidat (entrada 2.000 FCFA y guía 1.000 FCFA) que permitirá conocer un poco mejor este personaje singular cuya autoridad sigue vigente hasta hoy. Los mejores días son el viernes y el domingo, cuando los nobles acuden a presentar sus respetos al Lamido. Se recomienda vestir correctamente pues es un lugar solemne: el Lamido tiene consideración de rey local y todo el mundo se dirige a él como Majestad. La Grande Mosquée (la Gran Mezquita) es también un sitio de referencia en la ciudad.

Alojamiento. Hay buenos hoteles, de todas las categorías, pero los restaurantes (salvo aquellos informales para comer unas brochetas o similares) escasean.

Comer. Escasean los restaurantes formales. Se recomienda comer o cenar en el hotel, encargando anticipadamente la comida. Si se prefiere optar por los puestos callejeros, la zona de la estación es el mejor lugar para comer y la Rue de la Grande Mosque para cenar en alguna de sus parrilas.

Cómo llegar. Para llegar desde el sur y centro del país, el tren es el medio de transporte preferido, por su comodidad y rapidez. Desde Yaunde un tren parte a diario a las 18 horas. Desde Ngoundere, la salida es a las 19 horas. Hay coches cama muy confortables (en compartimentos de 2 y 4 personas), vagones de primera (asientos individuales) y segunda (bancos acolchados). Por seguridad del equipaje y pertenencias personales y por la larga duración del trayecto es preferible optar por los coches cama.

N'Gaoundéré: mercado
N'Gaoundéré: mercado
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[editar] Maroua

Esta polvorienta y polucionada ciudad es la principal población de la región del Extremo Norte. Ofrece más de lo que a primera vista parece y no será raro pasar más días en ella de los inicialmente previstos.

Es el mejor punto de partida para visitar las Montañas Mandara o el Parque Nacional de Waza. Para organizar desde aquí estas excursiones contacte con alguna de las dos agencias de viajes y excursiones o con alguno de los guías asociados al hotel en el que se hospede.

Maroua no es una ciudad fácil: sus miles de moto-taxis contaminan el ambiente en todo momento. Sus calles, la mayoría sin asfaltar, junto a la sequedad del clima, producen un ambiente polvoriento que llega a molestar, especialmente en los meses sin lluvias de diciembre a febrero, cuando sopla el harmatán, el viento seco del Sahara. Afortunadamente, enormes árboles ofrecen la sombra que un lugar así requiere. Gracias a ellos el sol no será incómodo en ningún momento durante la visita a la ciudad.

La ciudad tiene poco encanto y mucho de su interés radica en la heterogeneidad de sus habitantes, que le dan un carácter muy especial. En ocasiones parece que se haya cambiado de país. Emigrantes de Chad o Nigeria, gentes de las montañas y de las numerosas etnias, musulmanes, cristianos, animistas…

El mercado, especialmente los lunes, es muy interesante. Ese día desborda los límites del mercado tradicional y decenas de puestos de especias, telas, alimentos, ropas o joyas inundan las calles que lo rodean. En su entrada principal, por la Avenue du Marché (también conocida como Kakataré) hay un interesante centro de artesanías regionales.

Dentro de la cuadrícula del mercado hay todo cuanto se pueda necesitar: abarrotados ultramarinos, tiendas de telas, de indumentarias religiosas, de sandalias, ropa o herramientas, papelerías, farmacias (modernas y tradicionales)...

Fuera, en esta misma avenida, se encuentran decenas de sastres que por apenas 3.000 CFA (4,5€) harán en un día o dos una camisa o un traje a medida con cualquier tela comprada en el mercado. Un poco más alejados del mercado pero todavía en la misma avenida se haya el Lamidat, las oficinas y residencia del Lamido, quien hace las veces de juez y de monarca local. Una visita puede ser una buena manera de aprender más de este importante cargo, de carácter hereditario.

Maroua: una de las calles
Maroua: mercado
Maroua: mercado
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Alojamiento. Hoteles de todas las categorías pueblan el centro. Sin ser ninguno de lujo, los hay de una categoría estándar occidental así como otros muy económicos y sencillos para aquellos que viajan con presupuestos más bajos.

Comida. En los hoteles así como en torno al mercado y al Boulevard de Renouveau hay restaurantes de calidad. Hay que tener paciencia pues el servicio es lento. Si se puede, es preferible encargar la comida con antelación. En el Boulevard de Renouveau abundan los bares y las parrillas en las que cenar informalmente.

Cómo llegar. Cómodos autobuses, minibuses y furgonetas enlazan N’gaoundere con Maroua vía Garoua con frecuencia. La carretera es excelente, pasando además entre paisajes de sabana, cultivos y decenas de pueblos con casas tradicionales construidas en adobe y paja. Se tarda 8 horas.

Alrededor de Maroua

De camino a Maroua

A 90 kilómetros al este de la localidad, se encuentran las pequeñas poblaciones de Maga y Pouss (a otros 10 kilómetros más al noreste), cuyas curiosas casas en forma cónica son especialmente famosas


[editar] Montañas Mandara

Es posible que estas montañas, modestas en altura, sean una de las zonas más interesantes y agradables de visitar de Camerún. Recorren la región oeste del país a la altura de Maroua, formando la frontera con Nigeria. Su riqueza étnica, la especial naturaleza y orografía del lugar y la relativa facilidad de acceso hacen de ellas uno de los principales enclaves turísticos del país. De especial interés para amantes del senderismo, la geografía y la antropología, se pueden visitar infinidad de pueblos de casas de adobe y techos cónicos de paja, en los que la vida tradicional, agraria y ganadera, se ha mantenido sin apenas cambios desde hace décadas, acaso siglos.

Una familia

Hay decenas de pueblos que merecen ser visitados. El principal punto de entrada y visita de la zona es Rhumsiki, con sus impresionantes pináculos montañosos. La activa Mokolo es una buena base para visitar Djingli y Koza, pequeños pueblos situados en laderas de montañas llenas de terrazas; o Tourou, el pueblo famoso por los atuendos de las mujeres, que llevan en la cabeza calabazas decoradas en las que se indica si están casadas, el número de hijos y otros hechos relevantes en sus vidas.

En algunos de estos pueblos es posible alojarse (por ejemplo, en Mora, Waza, Maga, Djingli, Mokolo) pero el mejor lugar para empezar a conocer la zona a pie es, sin duda, Rhumsiki, con buena oferta hotelera y de servicios de guía.

Cómo llegar. El transporte público habitual entre los pueblos es la moto-taxi y ocasionalmente taxis compartidos, sobre todo en los días de mercado. Sin embargo, moverse por la zona en estos últimos es complicado. Disponer de un coche 4x4 permitirá aprovechar muchísimo mejor el tiempo, si bien a un precio bastante más elevado.

Recorrido por las montañas
Recorrido por las montañas
Recorrido por las montañas
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[editar] Mercados

Uno de los mejores momentos para visitar las diversas localidades de la región son los días de mercado, pues el ambiente es notablemente más activo y colorido. Mortecinos pueblos cobran vida cuando gentes de las aldeas vecinas acuden a ellos vestidos con sus mejores atuendos.

Estos mercados tienen tanto de comercial como de social: constituyen una ocasión especial para el encuentro y para las relaciones entre gentes que vienen una vez a la semana desde pueblos distantes. Una buena idea es sentarse y observar a los asistentes en la zona dedicada al vino de mijo (bil-bil) aprovechando para probar esta bebida, fermentada pero de baja graduación alcohólica, tomada en calabazas a modo de vasos. Así hacen ellos durante horas, hombres por un lado, mujeres por otro y la presencia del extranjero allí será más que bienvenida. Por el contrario, es difícil sacar fotografías sin provocar reacciones de rechazo. Para evitar problemas pregunte siempre antes de fotografiar, aunque lo más habitual será que pidan dinero por una instantánea, a no ser que se haya dialogado o creado un mínimo vínculo con la persona a retratar.

Días de mercado: Lunes: Maroua

Martes: Pouss

Miércoles: Mokolo, Oudjilla

Jueves: Tourou

Viernes:

Sábado:

Domingo: Rhumsiki, Oudjilla, Koza, Mora


[editar] Rhumsiki

Si algún lugar puede calificarse de turístico en Camerún seguramente sea este. Con todo lo bueno y malo que eso conlleva. Al bajar del coche, veinteañeros ofreciendo sus servicios como guías competirán ferozmente entre ellos para lograr atraer su atención y organizar una caminata por los pueblos vecinos; muchos niños se acercarán a pedir un regalo, un bolígrafo o cualquier cosa que vean que le pueden sacar al recién llegado; los precios de hoteles y restaurantes duplican a los de otros lugares en el país…

Sin embargo esta pequeña localidad tiene merecido prestigio. Situada en lo alto de un valle, las montañas y pináculos que la rodean son verdaderamente interesantes. A su alrededor, una infinidad de caminos se despliegan ante el visitante para descubrir a pie (o si se prefiere a caballo) la región, llena de cultivos de maíz, mijo, algodón, patata y cacahuetes, el gran orgullo de la zona.

Las vistas desde el mirador al atardecer son impresionantes y, sin duda, recomendables, aunque no espere estar solo ni disfrutar en silencio del espectáculo: niños, guías, vendedores estarán haciéndole compañía.

Casi todos los guías ofrecen una visita por el pueblo que en realidad supone un recorrido por los puestos de aquellos artesanos que venden productos al turista: los hilanderos de algodón, los ceramistas, el luthier, el féticheur, que adivina el futuro viendo los movimientos de un cangrejo... Sea consciente de ello si la contrata.

Alojamiento. Hay apenas media decena de hoteles en el pueblo. Sin embargo la calidad en todos ellos es buena, aunque a precios más altos que en el resto del país.

Comer. No podrá salir de la ciudad sin probar el poulet aux arachides (pollo con salsa de cacahuetes) o el folleré (una verdura algo amarga cocinada con salsa de cacahuetes). Tanto en los hoteles como en el par de restaurantes de la población es imprescindible encargar con antelación la comida.

Cómo llegar. Rhumsiki se encuentra a 45 kilómetros de Mokolo, pero la carretera está en mal estado. Aún así hay transporte público (coche) todos los días salvo el martes y jueves, tardando algo menos de dos horas.

Actividades: senderismo por los alrededores. Para conocer los alrededores lo más habitual es contratar con un guía un recorrido por varias poblaciones y una duración variable en función de los días de los que se disponga. Un mínimo de una noche sería deseable, para poder así hospedarse en algún pueblo, en la casa de alguno de sus habitantes, y conocer mejor la vida diaria en esta región. Pero la excursión puede prolongarse tantos días como se desee. Los guías se ocuparán de cargar con las mochilas, de todas las comidas y el cliente solo deberá comprar agua suficiente antes de partir o, mejor aún, coger agua de los numerosos pozos de los pueblos pero siempre con la precaución de tratarla previamente con pastillas potabilizadoras. Es recomendable llevar un saco sábana o saco (en función de la época), una linterna o frontal y dinero suelto para poder hacer pequeñas compras a los agricultores (caña de azúcar, vino de mijo) y bolsas de basura, para asegurar que los guías no dejan desechos tirados en el campo, algo desgraciadamente habitual.

Los alrededores de Rhumsiki
Los alrededores de Rhumsiki
Los alrededores de Rhumsiki
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[editar] Mokolo

Situada a 75 kilómetros al este de Maroua, entre pequeñas colinas y campos de maíz y algodón, esta ciudad es, sobre todo, interesante desde un punto de vista logístico, pues en ella se puede considerar que empiezan las montañas Mandara, que se extienden hacia el oeste.

Hubo una época en que Mokolo era un atractivo pueblo de casas redondas de adobe pero hoy es una ciudad con escaso carácter y atractivos, aunque a poco que nos alejemos de las calles principales y del mercado es posible tener una idea de la apacible vida en una ciudad camerunesa de provincias.

El mercado de los miércoles es de los más grandes e interesantes de la región.

También se pueden organizar caminatas para visitar los alrededores desde esta localidad pero la oferta de guías es mucho menor que en Rhumsiki. Pregunte en los hoteles.

Esta ciudad es un buen lugar para aprovisionarse de alguna comida un poco especial y de cosas necesarias que en los pequeños pueblos de la zona escasearán.

Alojamiento y comida. La ciudad cuenta con varios hoteles pero apenas restaurantes. Se recomienda comer en el hotel, encargando previamente la comida para asegurarnos la disponibilidad de la misma.

Cómo llegar. Las conexiones de minibuses y furgonetas entre Mokolo y Marua son frecuentes y abundantes. Trayecto: 1 hora.

Mokolo: casas
Mokolo: mercado de cereales
Mokolo: mercado de cereales
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[editar] Parque Nacional de Waza

Es el principal y más accesible parque nacional del país y, además, el mejor para ver la fauna autóctona de la región. Es fácil ver elefantes, jirafas, hipopotamos, antílopes y, con suerte leones. El mejor momento para visitarlo es entre marzo y abril, cuando el agua escasea y los animales se congregan entorno a las pozas de agua para beber. En cambio, en época de lluvias, el parque permanece cerrado.

Para visitar el parque hace falta disponer de un coche y contratar un guía, que se puede conseguir sin dificultad en Maroua. Dentro del parque no se permite abandonar el coche y caminar, debido a la presencia de depredadores.

Se puede visitar Waza como excursión de un día desde Maroua, pero en este caso, será preciso madrugar mucho para entrar en el parque nada más amanecer, en la mejor hora para observar los animales.

Alojamiento. No hay campamentos dentro del parque, por lo que habrá que alojarse alguno de los hoteles situados en la entrada o en el pueblo de Waza.

Cómo llegar. La entrada al parque está situada pasado el pueblo de Waza, a más de 150 kilómetros al noroeste de Maroua.


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