Iguazú
De WikiDeViajes
(Regresar a la entrada de Argentina o Brasil)
Tabla de contenidos |
[editar] Preparando el viaje
Habitualmente, se llega a Iguazú en el curso de un viaje a Argentina o de un viaje a Brasil.
Si viajamos a Argentina lo más frecuente es que volemos desde Buenos Aires a Puerto Iguazú.
Pero si lo que nos proponemos no es ir solamente a Iguazú sino hacer un recorrido por la región del noreste de Argentina (Misiones, Esteros de Iberá), puede ser que nos convenga utilizar el aeropuerto de Posadas, más alejado (300 km). En este último caso, dependiendo de cómo se organice el itinerario, podremos ir primero a Iguazú en avión y salir en coche hasta Posadas o al revés: llegar a Posadas en avión, en coche hacer el recorrido deseado y finalmente llegar a Iguazú y desde ahí tomar el avión de regreso a Buenos Aires.
Cuando se viaja por Brasil llega a Iguazú por el aeropuerto de Foz de Iguazú.
[editar] Iguazú
Es uno de los puntos fuertes de un viaje a Brasil o Argentina, y lo es con razón debido a lo espectacular de la caída de agua de dimensiones inmensas. Con todo, hay que saber que los visitantes son tantos, que sin perder nada de su grandiosidad, nos costará sentir el encanto de un encuentro con la naturaleza virgen.
[editar] Cuánto tiempo
Dos noches son suficientes para hacer los planes habituales en una visita a las cataratas.
Iguazú está en la frontera natural de Brasil, Argentina y Paraguay. Las cataratas, a ambas orillas del río Paraná, pertenecen, las de una orilla, a Brasil y, las de la otra orilla, a Argentina. Desde Brasil se obtienen las vistas más espectaculares -que son las que corresponden a las cataratas de la parte argentina.
[editar] La visita a Iguazú
Por supuesto, hay combinaciones para todos los gustos.
Lo ideal es contar con tiempo para ver las cataratas desde el lado en el que uno se aloja (Brasil o Argentina) y también para ver las vistas desde el otro lado del río (es decir, Argentina o Brasil, según sea el caso).
El paso a Paraguay -el tercero de los países cuyas fronteras convergen en este punto- no tiene más interés que el de una ciudad fronteriza y comercial donde comprar artículos a mejor precio que en los países vecinos. Normalmente no se pasa a Paraguay.
El paso a Argentina-Brasil, muy fácil y corto en cuestión de kilómetros. Pero hay un pero: Si el viajero decide hacerlo por su cuenta corre el riesgo de atascarse en la frontera, cosa que se evita en las excursiones turísticas que pasan prácticamente sin trámites.
[editar] Alojamiento
En el Parque Nacional que protege las cataratas hay sólo un hotel del lado brasileño - el hotel Das Cataratas- y un hotel del lado argentino -el Sheraton-.
Hay otros hoteles, pero no están en el recinto de las cataratas. Se hallan en Foz de Iguazu (o en Puerto Iguazú, del lado argentino), y también son buena solución para el alojamiento.
¿Cuales son sus puntos positivos? Pues que cuando oscurece, no hay gran cosa que hacer en las cataratas, que dejan de verse en la oscuridad y no tienen nada alrededor. Por consiguiente, dormir a 30 o 40 minutos en el pueblo de al lado, permite hacer un poco de vida nocturna y pone las cataratas a tiro de autobús o de taxi de forma que la visita se hace con toda comodidad durante el día.
(Como orientación, un taxi para desplazarse del hotel de las Cataratas, ir a cenar a Foz y regresar después de la cena y haber paseado un rato, puede costar en torno a 50 dólares. Y lo mismo en sentido inverso para ir de Foz a las cataratas, pasar unas horas y regresar).
[editar] La visita: lado argentino y brasileño
En el lado argentino, desde la puerta de entrada al parque, un trenecito conduce hasta las pasarelas que aproximan a la Garganta del Diablo, donde se produce la catarata. El trenecito sale cada 20 minutos y lleva a un tropel de turistas. La visita es, por consiguiente masiva, desde el momento en que todo el mundo deja el tren al mismo tiempo y se pone a caminar a la vez.
Además de caminar por la pasarela, se pueden hacer los siguientes planes:
Circuito de los saltos. Por senderos y pasarelas perfectamente acondicionados, se puede hacer una caminata que dura buena parte de la mañana por el nivel de abajo de las cataratas o por el nivel alto. Ambos caminos, el bajo y el alto, se conectan por escaleras y por tanto permiten el paso de uno a otro.
La espectacularidad del recorrido depende en buena parte de la cantidad de agua que lleva el Paraná: de julio a octubre es cuando la catarata baja más cargada.
La Gran Aventura. Es una excursión por el Parque que dura entre una hora y media y dos horas y que consiste en recorrer en un vehículo descubierto un camino selvático, hacer una caminata por senderos acondicionados, y llegar a la orilla del agua donde se toma un lanchón neumático que lleva hasta el pie de las cataratas. Gran parte de la emoción es mojarse con el agua que cae desde lo alto, en una situación sin duda espectacular. Debe llevarse traje de baño y evitar cualquier cosa que no pueda mojarse. Los responsables guardan cámaras de fotos y demás objetos en lugar seco cuando se navega cerca de la caída del agua.
Llegados al pie de la catarata, puede efectuarse el regreso hasta el punto de embarque haciendo rafting, pero esa variación de la excursión debe contratarse desde el inicio para que se pueda llevar a cabo.
En el lado brasileño, una excursión parecida a la Gran Aventura se ofrece a los visitantes con el nombre de Safari Macuco.
Sobrevuelo en helicóptero. Se efectúa igualmente desde el lado brasileño. Se contrata igualmente sobre el terreno e indistintamente desde Brasil o Argentina, aunque el despegue sea desde Brasil. Por supuesto, es una atracción espectacular.
Pasarelas brasileñas. Lo mismo que en el lado argentino, hay un sendero asfaltado de unos 2 km que transcurren a media altura de la catarata y que tiene derivaciones hacia arriba o hacia abajo para acceder a rincones alejados del camino principal.
|
|
||||||||









