Otros complementos
De WikiDeViajes
Algunos 'complementos para el viaje' son especialmente indicados para un país o una región. Otros en cambio, no debieran faltar en casi ningún viaje.
A continuación se indica una lista con algunos de estos últimos:
Candado. Conviene llevar bolsas y maletas cerradas. Las autoridades de algunos lugares (por ejemplo los EEUU) se reservan el derecho de abrir los equipajes que viajan en avión. Conviene llevar candados homologados (TSA) que puedan pasar los servicios de inspección sin necesidad de dejar abiertos los equipajes en el curso del viaje.
Moleskine. Tomar notas, hacer un diario, apuntar direcciones o cualquier otra cosa es siempre necesario. La célebre libreta con una goma que se mantiene cerrada en la mochila o el bolso no debiera faltar entre los utensilios más prácticos.
Navaja multiuso. Del tipo de las clásicas navajas suizas servirán para un picnic, para abrir una botella (con corcho o con chapa) o una lata de conserva o para cualquiera de las múltiples utilidades para las que están pensadas las herramientas de que disponen. (Ojo, porque deben llevarse en la maleta a la hora de pasar por los controles de los aeropuertos).
Portadocumentos. Pasaportes, billetes, reservas, direcciones, seguros... forman un montón de documentos que hay que conservar a buen recaudo y ordenados. Una cartera con compartimientos para todo ello es casi imprescindible para no perder los nervios y ahorrarse algún susto.
Organizadores de maleta. Son bolsas ligeras, cerradas con cremallera para ordenar la ropa dentro de la maleta y evitar que en el curso del viaje lo que empezó arriba acabe perdido y desmadejado en cualquier rincón inexplicable.
Bolsa plegable. Con frecuencia se acaba el viaje llevando más de lo que se llevaba al salir. La culpa la tienen las compras. Para saber qué hacer con ellas lo mejor será una bolsa plegable fina y resistente para que no pese ni ocupe lugar en la maleta.
Bolsa para la colada. Cuestan muy poco dinero, no ocupan nada, son higiénicas y sirven para poner orden en la ropa sucia que se genera a lo largo de un viaje.
Jabón artificial. Llevar las manos limpias después de toquetear en los mercados o de pasearse por lugares de higiene deficiente puede ser importante para prevenir riesgos en la salud. Unas gotas de un fluido antiséptico aseguran la limpieza de las manos o de las partes expuestas a condiciones poco saludables.
Almohada hinchable para el avión. Cada vez se viaja más lejos y en vuelos más largos. Una almohada que sujete el cuello y ayude a apoyar la cabeza permitirá descansar mejor y conciliar el sueño para llegar a destino en las mejores condiciones.
Calcetines para el vuelo. No son ninguna tontería y quienes los usan los recomiendan sin ninguna duda. Mantienen la justa presión en las piernas y en los pies y ayudan a que la circulación sea buena aunque haya que estar sentado durante horas en la butaca del avión.
Botiquín. Un pequeño botiquín para el viaje con lo más elemental es más útil de lo que suele parecer cuando se prepara la maleta. Una gasa, tijeras, unas tiritas, un poco de algodón, un desinfectante para la piel, un antidiarreico y un analgésico corriente, algo para el estómago cuando se viaja a lugares de comidas 'intensas' y unas pastillas potabilizadoras si se intuye que el agua potable puede ser un problema serán suficientes para atender las pequeñas incidencias que suelen ocurrir en un viaje.
Toalla de microfibra. No es ningún capricho. La necesidad de algo con que secarse es habitual cuando se viaja. Las toallas hechas a base de nuevas fibras ni pesan ni ocupan casi espacio, se lavan y se secan con extrema facilidad, pueden llevarse en el bolso o la mochila sin que molesten y tienen una sorprendente capacidad para retener agua.
Cordoncillo para las gafas. Las cámaras digitales han extendido la afición a la fotografía. Algunos de los que lleven gafas agradecerán no estar pendientes de ellas a la hora de enfocar su escenas favoritas.
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