Un poco de la historia de Filipinas
Se cree que los primeros habitantes de Filipinas se asentaron en las islas hace más de 300.000 años, procedentes del continente asiático. Sin embargo, se considera a los negritos sus habitantes más antiguos. Más concretamente pueblos autóctonos como el aeta, que habitan estos parajes desde hace más de 25.000 años y que subsistieron sin mezclarse con las etnias que inmigraron más tarde a las islas.
Mucho más tarde, entre los siglos II y XV de nuestra era, se dieron sucesivas migraciones provenientes de Malasia, Indonesia o incluso de Japón o China. Gente que pobló estas islas y acabó por desarrollar el comercio entre ellas.
La propagación del Islam llegó sobre el año 1380, a través del pequeño archipiélago de las Sulu, numerosos musulmanes de origen malayo se establecieron en la región dividiéndola en sultanatos. Sus creencias y su religión se afianzaron en esta zona permaneciendo hasta nuestros días.
El navegante portugués, Fernando de Magallanes, llegó a las Visayas en 1521 enviado a servicio del reino de España. Fue aquí donde el prestigioso descubridor perdió su vida, asesinado en la isla de Mactán por el jefe Lapu Lapu y sus hombres.
La colonización española de las islas no se aseguró hasta 1565, cuando Miguel López de Legazpi, enviado por el Virrey de Nueva España construyó el primer asentamiento español en Cebú. La ciudad de Manila, capital del archipiélago, fue fundada por el propio Legazpi en 1571.
Sin embargo la ocupación española no logró hacerse con el sur de las islas, aún en poder de los musulmanes.
Una vez descubierto el circuito de corrientes oceánicas y vientos favorables para la navegación entre América y Filipinas, se establece la ruta regular de flotas entre Manila y Acapulco conocida como el Galeón de Manila o Nao de China. Así, hasta 1821 las Filipinas fueron administradas desde México, y fueron duramente hostigadas por holandeses, chinos, portugueses e ingleses, llegando a tener estos últimos el control de Manila por un breve período de tiempo.
En las más importantes ciudades como Manila, Cebú, e Iloílo ya a principios del siglo XIX, el español se utilizaba como lengua franca, sobre todo por sociedad culta insular. En 1863 se estableció un sistema de educación pública gratuita que contribuyó a formar una clase de intelectuales criollos, mestizos y nativos llamados los "Ilustrados".
La revolución independentista surge a fines del siglo XIX, en el seno de la clase "ilustrada", que aspiraba a dirigir los destinos del archipiélago. Como suele ocurrir en este tipo de levantamientos nacionalistas, el grupo insurgente burgués incitó y utilizó a grupos populares (hablantes de tagalo, cebuano, ilocano, bicolano...) que también aspiraban a mayores cotas de bienestar.
La revolución finalmente estalló en 1896, instigada de lejos por la misma masonería española a través de sus logias dependientes en las islas. El caudillo Andrés Bonifacio, jefe de la agrupación independentista armada Katipunan, se inspiró en las ideas que el joven médico masón José Rizal había expresado en dos novelas, Noli me tangere y El filibusterismo, para incitar la lucha. El 12 de junio de 1898 se proclamó la independencia.
La Constitución que entonces se promulgó (Constitución de Malolos) estaba escrita en español, y establecía el idioma español como lengua oficial y unificadora de la nueva República de Filipinas.
Estados Unidos, también ansiaba por apoderarse del archipiélago filipino (así como de Cuba, Puerto Rico y otras islas españolas del Pacífico), y por ello declaró la guerra a España en 1898. La moderna marina norte-americana acabó por apoderarse de la colonia que una España debilitada no puedo defender.
Las conversaciones de paz culminaron en el Tratado de París del 10 de diciembre de 1898, con el que se puso fin a la Guerra hispano-estadounidense. Se afirma, que con el pacto, Estados Unidos pagó cerca de 20.000 dólares al gobierno español para que terminara de ceder el archipiélago.
Fue así como los filipinos continuaron dominados por otra potencia extranjera. La derrota de los filipinos frente a la superioridad militar americana representó la anulación de la Primera República de Filipinas y la abolición de la Constitución de Malolos, la nueva constitución fue firmada por el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt, en 1935.
Durante la Segunda Guerra Mundial los japoneses invadieron el país, y entre 1942 y 1944 estuvieron bajo dominio nipón. Fue el General Mc Arthur quién liberó al país y en 1946 las Filipinas recibieron plena independencia, siendo el primer presidente de la república, Manuel Rozas. Sin embargo, la independencia no introdujo cambios sociales y el país vivió durante décadas bajo el régimen de la "hacienda", sufriendo la autoridad de los terratenientes.
El Partido Nacionalista (conservador, vinculado a los terratenientes) se sucedió a sí mismo en el poder hasta 1972, cuando Ferdinand Marcos, presidente desde 1965, declaró la ley marcial. En 1986 el conjunto de las fuerzas opositoras se rebelaron contra los continuos abusos de Marcos abriendo el camino a la democratización, al derrocamiento de Marcos, y su fuga al estado de Hawái, pergeñada por los Estados Unidos.
Con la caída del dictador Marcos, Cory Aquino asumió la presidencia. Recuperó las instituciones democráticas, pero tuvo diferencias con las altas esferas militares y no logró solucionar los problemas económicos del país. En 1992 fue sustituida por su ministro de defensa, Fidel Ramos, quien intentó acabar con la corrupción y revitalizar la economía atrayendo inversiones extranjeras.
En el año 1996 se consiguió un tratado de paz con la guerrilla musulmana, a la que se concedió cierta autonomía para las provincias de Mindanao. Pero este acuerdo no fue firmado por todos los grupos, y los problemas entre los grupos cristianos radicales y las guerrillas musulmanas continúan hasta el día de hoy, en el sur del archipiélago.
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