Westweg
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[editar] Un poco de historia
El parque natural de la Selva Negra se encuentra al Sur oeste de Alemania y ocupa una franja de unos 150 km de longitud que discurre en paralelo al valle del Rin. Es una región montañosa, pero el relieve suele ser moderado. Los montes tienen un perfil suave sobre el que se extienden bosques frondosos y prados. Y dejan espacio a valles donde se alojan numerosos pueblos, llenos de tipismo, ríos y, de vez en cuando, lagos.
El paisaje tiene el atractivo de una naturaleza espléndida. E invita a dejarse envolver por él y a caminar para disfrutarlo con calma.
Wolfach es un pueblo cuidado, casi de postal. Por su extremo norte, los mapas señalan el paso de una ruta histórica: el Camino de Santiago. Los alemanes peregrinaron también a Compostela y en su profunda convicción de europeos mantienen el camino como una importante seña de identidad. Pero en la Edad Media, al mismo tiempo que miraban a Santiago, miraban también a Roma. A Santiago se iba a salvar el alma. Pero Roma era más que eso. Tras el colapso del imperio romano, en la conciencia de las gentes el imperio seguía existiendo y lo cierto es que Carlomagno se coronó emperador y tras él una saga de reyes alemanes y austriacos siguieron llevando la corona y los títulos de emperadores romanos. A lo largo de la Edad Media, para los alemanes Roma era la ciudad del Papa y la sede de la autoridad imperial de sus príncipes y reyes.
No es de extrañar pues que junto al camino de Santiago que discurría de este a oeste, atravesaran Alemania de norte a sur los caminos que llevaban a Roma.
Por el oeste, en 1900, se dio reconocimiento oficial al Westweg, un sendero que transcurre por un entorno natural, atraviesa la Selva Negra y va, a lo largo de 285 km desde Pforzheim a Basilea.
La características del sendero son excepcionales y por ello el Westweg se convirtió en parte de un sendero más ambicioso: el conocido como European walking road E1 que recorre Europa de norte a sur. Hoy empieza en Suecia y a lo largo de 4960 km llega a Scapoli en Italia. Pero el proyecto es alargarlo por el norte y por el sur y hacer que arranque en el Cabo Norte para alcanzar en el otro extremo Sicilia.
[editar] Preparar el camino
Ver mapa de localización.
El Westweg es un sendero experimentado y ordenado. Aunque buena parte de la información está en alemán, resulta sencillo organizar el recorrido.
Friburgo puede ser un excelente punto de aproximación al sendero, la base desde la que dirigirse a cualquier inicio de etapa.
Y por aquello de conseguir vuelos baratos, no hay que perder de vista que Estrasburgo también está bien situado para acceder a la Selva Negra y al Westweg.
[editar] Un mapa
Seguramente, el más práctico es el Westweg Schwazwald Wander-karte, en formato de bolsillo, plastificado, plegado en acordeón, muy claro a escala 1:50.000. Se encuentra fácilmente en Alemania, pero no en España. Un modo de conseguirlo es en Amazon.
[editar] Las etapas
Por supuesto, no hay que hacer todo el sendero y menos si se contempla la extensión desde Suecia. Como orientación, el artículo de Wikipedia sobre el Westweg propone entre doce y trece etapas y ofrece interesante información sobre ellas.
Pero lógicamente, puede hacerse de más o de menos y adaptar la longitud del recorrido a cada cual -y a la proximidad de pueblos y de alojamiento.
Por lo general, los desniveles son moderados y el piso por donde se anda cómodo, de modo que la dificultad de las etapas no es grande.
[editar] Desplazamientos y Alojamiento
La solución más flexible es disponer de coche. Con él se puede llevar el equipaje de hotel en hotel y recurrir a un taxi o a un transporte público para desplazarse cuando sea preciso. Dos coches, si se hace el recorrido en un grupo más numeroso, es un lujo y ofrece más posiblidades para resolver los principios y los finales de etapa.
No llevar coche tiene su encanto, pero ya que estamos con él vamos a añadir alguna ventaja. Lo habitual es hacer el Westweg en época de buen tiempo. Pero no es insólito que en la Selva Negra se ponga a llover. En un día lluvioso caminar puede ser prácticamente imposible. Y en este caso, un coche servirá para hacer alguna excursión por los alrededores.
Disponiendo de coche, además, no es preciso que los alojamientos estén al pie del sendero. Podrá elegirse con un poco más de margen el lugar donde dormir.
Próximos al sendero se hallan numerosos pueblos. En la mayoría de ellos hay pequeños hoteles donde hacer una reserva. Aunque a veces no lo acaban de poner fácil para hacerla por internet, especialmente si no se domina el alemán. La de las reservas puede ser la etapa más laboriosa del camino.
[editar] En el camino
El Westweg discurre sobre una región atravesada por otros caminos. Pero orientarse es fácil porque la señalización es excelente. Pequeños rombos de color rojo sobre fondo blanco aparecen con regularidad y permiten seguir la senda con pocas preocupaciones. Con tan pocas, que es fácil olvidarse de prestar atención a las señales y salirse del sendero inadvertidamente. Este es todo el riesgo, que tiene como castigo el volver hacia atrás para recuperar la indicación pasada por alto.
Con independencia de ello, el cuidado del camino es ejemplar. En muchos tramos hay bancos donde sentarse. En los miradores los hay también y en determinados puntos hay refugios donde parar un rato o hacer un pìcnic.
Tampoco es raro encontrar en el cruce con alguna carretera un pequeño restaurante donde comer o comprar una bebida.
Lo que, en cambio es más sorprendente, son los pocos caminantes que se encuentran. No es un sendero solitario del todo porque se ven casas, rebaños, algunas personas trabajando en los bosques, pero puede transcurrir mucho rato sin cruzarse con nadie en un ambiente de absoluta tranquilidad.
[editar] Como muestra, tres etapas
[editar] Primera etapa
(Corresponde a la séptima etapa en la lista de Wikipedia)
Empieza oficialmente en Hausach. Pero es más agradable Wolfach para pasar la noche antes de empezar a andar.
[editar] Wolfach
En el valle, a orillas de un río, es un pueblo primorosamente cuidado. Su calle principal, ancha y aireada, tiene un aspecto casi de decorado. Las fachadas de las casas aparecen pintadas y llenas de flores en las ventanas durante el verano, los pequeños hoteles y restaurantes muestran los típicos medallones que servían de anuncio colgados sobre las puertas de entrada, el ayuntamiento luce con elegancia especial, las tiendas están arregladas... La pequeña ciudad vive en buena parte para el turismo y cuida su aspecto. Y la verdad es que tiene todo el encanto y conserva una atmósfera tranquila y grata.
Es por Wolfach por donde pasa el Camino de Santiago, aunque el Westweg habrá que irlo a buscar un poquito más lejos, andando un par de kilómetros por el Camino de Santiago si se quiere. Y si se prefiere, será cuestión de llegar a Hausach en coche y empezar la etapa por su lugar de inicio oficial.
Dormir. Hay unos cuantos hoteles en la calle principal de Wolfach. Uno de ellos, el Hecht, con decoración tradicional y aires alpinos, será un lugar bien agradable donde quedarse.
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[editar] El sendero
Recortamos la etapa por el final para dormir en un hotel en plena naturaleza en Schöne Aussicht. La longitud de la etapa será pues menor que la que marca el reglamento. Y el desnivel total será de unos 600 m, desde los 350 m aproximadamente que señalan los mapas en Hausach hasta los 950 en Krylstein, muy cerca del final de la etapa.
El recorrido lleva por estrechos senderos y también por pistas forestales amplias con tramos moderadamente empinados y tramos llanos también. Muy buena parte del camino transcurre por espesos bosques, a veces muy sombreados entre árboles que sobrepasan a menudo los 25 y los 30 m. Robles de variedades diversas, álamos, coníferas de tipos diferentes, avellanos silvestres muestran una naturaleza espléndida y dan lugar muchas veces a un camino de suelo mullido al borde del que crecen los helechos, líquenes, grosellas, alguna moras...
[editar] Dormir
El hotel Schöne Aussicht se encuentra junto al camino en una gran explanada con magníficas vistas. Está completamente aislado y es relativamente complicado acceder a él por carretera. Pero su emplazamiento es soberbio. Y lo saben los clientes porque suele estar lleno. A pesar de su localización no es un hotel pequeño ni es raro que lleguen hasta él autocares con turistas, eso sí, alemanes. Su decoración es excesiva porque parece salida de las ilustraciones de un cuento de Heidi. Conviene avisar de que es caro, pero merece la pena.
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[editar] Segunda etapa
(Corresponde aproximadamente a la octava etapa indicada en Wikipedia)
El camino hasta Neueck es de unos 24 km y transcurre por un perfil considerablemente llano, entre los 900 y algo más de 1.000 m.
En la mayor parte de los tramos el camino es ancho, con suelo regular y cuidado. Discurre en algún momento sobre tablas de madera para superar terrenos pantanosos, en otros tramos sobre piso blando de hojas y en ocasiones sobre asfalto.
Así las cosas, el recorrido se convierte en un paseo de lo más agradable y cómodo en todas sus partes. Muchos tramos de la caminata se efectúan por bosques donde predominan pinos y robles, pero hay también abedules y castaños, avellanos -lo mismo que en la etapa anterior- e incluso algunos acebuches que confirmarían que este lugar goza de un clima especialmente apacible.
Helechos y, nunca mejor dicho, diversas 'frutas del bosque' acompañan al caminante.
Aunque se ha mencionado el bosque, el recorrido es aquí más despejado que en la etapa anterior. Se camina por lo alto de lomas donde también hay prados, vacas, casas de labranza y algún pequeño lago que añade más atractivos aún al conjunto. Además, el entorno en esta etapa es también más habitado. Se pasa por espacios con cultivos de forraje y con cereal y por explotaciones de madera. Los paisajes, la naturaleza y la suavidad del camino permiten disfrutar del día.
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[editar] Furtwangen
El final de la etapa es Neueck. Pero será Furtwangen -a muy corta distancia- la ciudad elegida para hacer noche.
Furtwangen está en el llano y es nueva y agradable.
Quienes deseen un poco más de animación la encontrarán en Triberg, a unos 15 km, más grande, mucho más turística, con hoteles típicos, restaurantes y tiendas, convertidas en algunos casos en auténticos paraísos del reloj de cuco. Además es en Triberg donde se encuentran unas cascadas famosas.
Volviendo a Furtwangen, de calles cuidadas y espacios muy abiertos, se tropezará necesariamente con el Museo del Reloj (Deutsches Uhrenmuseum), en un edificio moderno y que reclama para la ciudad el mérito de haber sido el lugar de nacimiento del celebrado reloj de cuco, allá por 1850. El museo, luminoso y bien instalado, guarda más de mil piezas de todas las épocas, estilos y técnicas, aunque presta especial atención al famoso modelo del pájaro cantor.
Dormir. De nuevo, un hotel acogedor y de aspecto tradicional, con letras góticas y medallón de anuncio con dorados en la fachada: el Gasthof-Hotel "Zum Ochsen", agradable y cuidado y con un atractivo restaurante será una buena opción para pasar la noche.
[editar] Tercera etapa
Desde Neueck a Titisee, el camino cubre una distancia de 27 km aproximadamente y tiene un perfil razonablemente llano con pendientes, la mayor parte de las veces, suaves.
El trazado discurre casi siempre por pistas forestales anchas y con un pavimento cómodo para el andar, unas veces blando, de tierra, otras de grava, pero siempre bien cuidado. Muy pocos son los tramos de sendero estrecho entre árboles.
La primera parte del camino se desarrolla próxima a la carretera. Pero la espesura del bosque aisla uno de la otra de modo que la sensación es la de estar en plena naturaleza.
De nuevo el recorrido va alternando bosques tupidos y de árboles muy altos con espacios abiertos a prados ya paisajes de lomas suaves y valles soleados donde aparecen casas con sus campos de forraje de verde brillante en contraste con las manchas oscuras, casi negras, de los bosques.
Bancos, todo a lo largo del camino, permiten hacer un descanso y preparar un picnic. Y algunos restaurantes típicos permiten también hacer algún aprovisionamiento si hace falta.
El final de la etapa se halla en el pueblo de Titisee, a orillas del lago.
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[editar] Titisee
Al lado del un lago rodeado de bosques se extiende Titisee. Es una ciudad jardín, pequeña y aireada, orientada al turismo, sobre todo nacional: en buena parte, parejas maduras y familias con niños. Hoteles, restaurantes y tiendas ocupan la mayor parte del espacio.
Las tiendas son clásicas. Relojes de cuco y trajes tradicionales bábaros con faldas largas, corpiños y pantalones cortos de cuero componen lo más sabroso de la oferta.
En los pequeños muelles al borde del agua, algunas embarcaciones ofrecen recorridos por el lago que darán ocasión de pasar un rato bien agradable.
Por las tardes, los paseantes se acercan a la orilla y se detienen para hacer tiempo antes del cenar en algún restaurante.
Después de lo dicho, se entiende que Titisee no es una ciudad apasionante, pero el entorno es muy agradable y está bien situada para hacer caminatas a pie o excursiones en bicicleta. Después de una etapa por el Westweg, pasar una noche en ella será, cuando menos, entretenido.
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[editar] Alrededores
Museum Biedermann. Quienes echen de menos un poco de cultura pueden visitar en Donaueschingen el Museo Biedermann. Se encuentra a unos 35 km y muestra una colección de arte contemporáneo notable que se une a un variado programa de exposiciones temporales. Para añadir más encanto al lugar hay que decir que en Donaueschingen se halla el nacimiento del Danubio.
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