El Rajastán, Agra, Khajuraho y Benarés

Te gustará

- Pasear entre los monumentales templos hindúes de Khajuraho, cubiertos de relieves.

- Conmoverte observando la vida a orillas del Ganges en Benarés, una ciudad de enorme fuerza.

- Visitar el Taj Mahal, de perfectas proporciones.

 

 

Día 1º. Salida de Madrid, con destino Delhi. Recepción, traslado y alojamiento en la ciudad.



Día 2º. Estancia en Delhi.
Junto a la ciudad nueva, Delhi conserva en los barrios de la antigua capital auténticas joyas. El ambiente de una y de la otra dan una buena medida de la India de hoy. Una visita guiada por la vieja y nueva Delhi, permitirá hacerse una idea de esta extraordinaria capital. Se visitarán los principales lugares de interés: el Fuerte Rojo, la imponente mezquita Jama, el minarete Qtub o el observatorio astronómico de Jantar Mantar, entre otros. Pero convendrá encontrar un rato para callejear por el centro, mezclarse con la gente y acercarse a las tiendas para tocar de cerca el ambiente de la capital.



Día 3º. Salida en avión hacia Udaipur.
Udaipur es, tal vez, la ciudad más romántica del Rajastán. Su lago, tranquilo como el de un dibujo de libro de cuentos, es el mejor ejemplo del refinamiento del que quisieron rodearse los rajás. Sus palacios y sus templos llenos de vida crean a su alrededor una atmósfera irrepetible. Y las calles están llenas de esa actividad y ajetreo que tanto carácter da a las poblaciones indias. Noche en Udaipur.



Día 4º. Estancia en Udaipur.
Disponer de coche y de conductor facilitará los desplazamientos por la ciudad en aquellas visitas que estén más alejadas.



Día 5º. Salida en avión hacia Jaipur, la capital del Rajastán.
Activa, llena de comercios, con las calles siempre bulliciosas, la ciudad de hoy convive con la que fue, hasta hace muy poco, la capital noble de los rajás. Jaipur tiene mucho que mostrar al viajero. Pasear por la “ciudad rosada”, acercarse a sus palacios y al magnífico observatorio, devolverá la sensación de opulencia que rodeó la vida de los grandes marajás. Alojamiento en la ciudad.



Día 6º. Estancia en Jaipur.
El fuerte Amber da la medida del poder del antiguo imperio Rajput. La visita al fuerte, al que se asciende a lomos de elefante, y luego a la ciudad con el Palacio, los museos y el célebre observatorio será motivo de entretenimiento y de interés.



Día 7º. Después de Jaipur, Fatehpur Sikri es un paso más en esa búsqueda del refinamiento extremo que caracteriza la India. Este lugar vivió, en el s. XVI, la mayor y más efímera de las glorias al acoger durante poco más de 30 años la corte del imperio mogol. De aquella época data la extraordinaria ciudadela que es hoy la muestra de belleza más cuidada que pueda imaginarse. Noche en Agra.



Día 8º. Estancia en Agra.
La India es, sin duda, un país de maravillas. Y si hubiera que elegir, habría que reconocer que en Agra está una de las más exquisitas y no, por conocida, menos sorprendente: el Taj Mahal. Extraordinariamente bello, desde su concepción hasta cualquiera de sus filigranas, emocionará sin ninguna duda al visitante.
De nuevo, tener un coche a la disposición ayudará a hacer las visitas más cómodas y a moverse con toda facilidad por la ciudad. Noche en Agra.



Día 9º. Traslado en tren a Gwalior. A la llegada, coche y conductor seguirán disponibles para facilitar los desplazamientos.
No termina la India de dar muestras de la opulencia de los marajás. Gwalior no se queda atrás si se compara con todo lo visto hasta ahora. Su fuerte corona la montaña que domina la ciudad. Es enorme y bello al mismo tiempo. Fue construido el s. XVI y destacó enseguida como una de las más bellas construcciones militares del Rajastán. Pero la explosión del lujo no está en la fortaleza sino en el Palacio situado en la misma ciudad. Cúpulas caprichosas, oros, espejos, decoraciones de complicadas formas y lámparas de cristal resplandecientes muestran de nuevo el amor por el lujo exagerado de los grandes señores del lugar y sorprenderá a los visitantes. Noche en Gwailor.



Día 10º. El viaje continúa primero en tren hasta Jhansi y luego por carretera a Khajuraho.
Después de visitar Orchaa por el camino, la llegada a Khajuraho supone un torrente de expresividad tallado en la piedra de los templos. Su conjunto, magníficamente conservado es una de las mejores muestras de la arquitectura y la ornamentación religiosas de la India. Una abigarrada colección de figuras tapiza materialmente los muros de los templos con personajes y deidades en las representaciones más diversas. Noche en Khajuraho.



Día 11º. Tras la visita a los templos de Kahurajo, de nuevo en avión se llegará a Benarés. La ciudad impresiona desde el primer momento y transmite una especial atmósfera de espiritualidad. La tarde libre servirá para visitar los crematorios y sus barrios próximos. Aquí el viajero contemplará de cerca la extraña naturalidad con que la muerte se vive en la cultura india. Noche en Benarés.



Día 12º. Por la mañana, la navegación por las orillas del río Ganges mostrará el despertar de la ciudad. Y causará también una honda impresión en el visitante, enfrentado, otra vez, a la compleja realidad que asoma detrás de casi todo en la India.
También en Benarés, disponer de un coche hará más fácil la visita a la ciudad. Por la tarde, traslado al aeropuerto y embarque en el avión a Delhi donde se hará conexión con el vuelo hasta Ámsterdam y de ahí con el que lleva a Madrid, con llegada a primera hora del día 13º.

Cómo hacer un viaje a medida
+

Todos nuestros viajes son a medida y están pensados para viajar con la máxima libertad. Son viajes individuales, que puedes hacer en pareja, en familia o con un pequeño grupo que organices.
Te proponemos una colección de viajes para que tu elijas uno y lo adaptes a tus deseos. Puedes modificar a tu elección la duración total, el tiempo que quieres estar en cada lugar del itinerario, el medio de transporte, el tipo de hotel... Tú lo decides todo.

Si tienes un proyecto de viaje diferente y no encuentras en nuestro catálogo nada que te encaje, consúltanos y lo organizaremos para ti. Pídenos un presupuesto con total libertad.