Las Rocosas de Canadá, con niños

Un viaje en familia para recordar...

- el encuentro con osos, búfalos, alces y ardillas.,,

- las cascadas más impresionantes vistas de cerca

- las caminatas por senderos junto a lagos y ríos

- las aguas tranquilas del Pacífico en la espléndida bahía de Vancouver

Películas aparte, los grandes espacios de Norteamérica son por sí mismos una aventura. Los paisajes extraordinarios, la exuberancia de los bosques, las cascadas y lagos que aparecen aquí y allí y la fauna, con osos, búfalos, alces, zorros, ardillas… convierten el viaje en una fuente de sorpresas todos los días. Recorrer en coche las Montañas Rocosas de Canadá en familia, durmiendo en pequeños hoteles, y salir finalmente al océano Pacífico será sin duda un plan lleno de atractivos para los pequeños y para los mayores.

 

Día 1º. Salida en vuelo con destino Calgary. Recogida en el aeropuerto del coche de alquiler y salida hacia BANFF donde se hará noche.


 

Día 2º. A diferencia de los EE.UU., en Canadá pequeñas ciudades se asientan en el interior de parques nacionales. Son ciudades de dimensiones muy reducidas y protegidas por normas estrictas para asegurar una buena convivencia con el entorno. Banff es una de ellas. A orillas de un río, con un paisaje de montañas alrededor, será el primer contacto con las Rocosas. Casas bajas, calles anchas, horizontes abiertos y una vegetación viva y saludable por todas partes dan la sensación de hallarse en plena naturaleza. Son muchos los planes a hacer en Banff, todos ellos divertidos. Seguir la orilla del río Bow, dejarse llevar por el aire en el funicular al Sulphur Mount y visitar por la tarde el lago Minnewanka y hacer una caminata por su orilla y los bosques de sus alrededores serán, cada uno de ellos, aventuras emocionantes. Noche en Banff.


 

Día 3º. Hay que seguir el viaje, en busca de otras experiencias. Después de desayunar, entre montañas, por el valle del río Bow se emprenderá camino al Lake Louise. El itinerario no va a ser largo pero, para disfrutarlo mejor, nada como abandonar la autopista y tomar la carretera que, más o menos, discurre en paralelo en medio de la vegetación. 

El LAKE LOUISE es probablemente el más fotografiado de los lagos de las Rocosas. Rodeado de Montañas, su paisaje es idílico. Un poco de actividad vendrá bien y lo mejor va a ser una caminata por el sendero que bordea el lago y asciende por la ladera del monte hasta lago Mirror y el Agnés Será una buena prueba del estado físico de los más jóvenes y los más mayores. Durante la subida y una vez arriba los paisajes van a ser magníficos y en todo caso la excursión emocionante. Noche en Lake Louise.


 

Día 4º. La presencia del Lake Louise merece dedicarle un día. Lo recomendable va a ser moverse con el coche un poco para conocer los alrededores. La Lake Louise Gondola se instaló en el monte White Horn para los esquiadores, pero en verano sigue funcionando y resulta un excelente entretenimiento. Desde lo alto del White Horn se divisa el valle del Lake Louise y el conjunto de cumbres cubiertas de nieve que lo acompañan. 

De regreso al valle, se podrá todavía visitar el pueblo de Lake Louise -situado a una considerable distancia del lago- y, sobre todo el lago Moraine, otra de las atracciones del lugar. Para cenar puede resultar emocionante hacerlo en el lujoso hotel al borde del lago, el Château Lake Louise, que no tiene que resultar necesariamente caro porque dispone de restaurantes de precios diversos. Noche en Lake Louise.


 

Día 5º. Jasper se encuentra a algo más de 200 km hacia el norte. El camino puede parecer largo pero las atracciones intermedias lo convierten en agradable y lleno de interés. No habrá espacio para el aburrimiento. El COLUMBIA ICEFIELD es una de las mayores masas de hielo al sur de Círculo Polar. Convendrá pararse porque va a haber la oportunidad de visitar el glaciar Athabasca a bordo de autobuses sobre enormes ruedas preparados para andar sobre el hielo. Va a ser una experiencia, como lo va a ser también la visita al Glacier Skywalk, una pasarela de diseño ultra-moderno, una parte con suelo de cristal, que vuela sobre el valle para sofoco de unos y divertimento de otros y convierte el recorrido en una auténtica experiencia.

El viaje sigue y antes de llegar a Jasper todavía habrá paradas que hacer en pequeños desvíos de la carretera para ver cascadas y valles impresionantes.

Noche en Jasper.


 

Día 6º. JASPER vuelve a ser una ciudad pequeña, por la que pasear y muy agradable al mismo tiempo. A su vez, el Parque Nacional de Jasper, el mayor de las Rocosas, constituye un auténtico paraíso para los amantes de la Naturaleza y un abanico para anécdotas y escenas de lo màs variado.

Dentro de sus límites se combinan montes, glaciares, pastos alpinos, bosques y una rica variedad de fauna salvaje. Un lugar a no perderse son el Maligne Canyon, con sus fuertes desniveles por los que se precipita el agua y con un divertido y emocionante sendero que lo recorre para no perderse detalle. Pero va a heber más cosas porque la excursión continúa por el Medicine Lake y el Maligne Lake que siguen añadiendo motivos para la diversión.

Pero, a pesar de lo indicado, no estarían representadas todas las emociones que ofrece Jasper sin proponer un ascenso en el Jasper Tramway, un teleférico que asciende por la pendiente del monte Whistlers y que ofrece desde lo alto las vistas más extraordinarias. Noche en Jasper.


 

Día 7º. La carretera hacia Clearwater es el inicio de la salida de las Rocosas para emprender el camino hacia el Pacífico, sin abandonar por ello una naturaleza y unos paisajes espléndidos.

Una parada en las Rearguard Falls, en el entorno del Monte Robson, y más adelante otra en el VALERMONT Starratt Wildlife Sanctuary tomando el sendero que, en círculo, bordea las marismas, servirá tanto de entretenimiento para todos como de transición para el cambio de paisajes que se va a producir en el viaje.

CLEARWATER es una población de tránsito, pero se convierte en algo excepcional si se elige el alojamiento a unos pocos kilómetros de ella, en el Alpine Meadows Resort, aislado, al borde de un lago glaciar extraordinario. Piraguas y barcas de remos permitirán el disfrute de navegar por las pacíficas aguas del lago en la más absoluta tranquilidad. Y un pequeño y exquisito restaurante dará la oportunidad de cenar al borde del lago y a la vista de la naturaleza más bella. Noche en el Alpine Meadows.


 

Día 8º. Pero Clearwater va a dar mucho más juego porque junto a la población se extiende un parque extraordinario, el Wells Gray. Con un relieve menos dramático, nada tiene que envidiar a los de las Rocosas en cuanto a las emociones que ofrece a grandes y pequeños. El día entero se dedicará a recorrerlo aunque harían falta varios días para alcanzar todos sus rincones. El impresionante muro de piedra de las Spahats Falls, la viva corriente de las Dowson Falls, el enorme desplome del agua en las Helmken Falls, y el bello entorno del Clearwater Lake con sus senderos para aventurarse en plena naturaleza serán atracciones -entre otras posibles- para ocupar el tiempo y disfrutarlo intensamente en cada momento.

Y por supuesto, quedará todavía el Alpine Meadows Resort para que sigan jugando con la naturaleza quienes conserven aún energía para ello antes de ir a dormir. 


 

Día 9º. Buena parte del día será de viaje en coche por paisajes montañosos, siguiendo los valles que conducen a la costa del Pacífico. Al final de la etapa se encuentra Vancouver, moderna, sofisticada y con un ambiente de lo más animado. Noche en Vancouver.


 

Días 10º y 11º. A orillas del mar, en una península que convierte el centro de la ciudad casi en una isla, se encuentra VANCOUVER. La disposición cuadriculada de las calles hará fácil orientarse y la combinación entre casas bajas de estilo clásico con rascacielos dispersos aquí y allá, de lo más moderno, da lugar a una ciudad aireada, muy agradable al mismo tiempo, donde los mas más jóvenes tendrán ocasión de divertirse. 

La visita a la Vancouver Art Gallery, una mirada al hall del magnífico Marine Building, el complejo del Canadá Place, animado y literalmente situado sobre la bahía, el recorrido a orillas del agua por el Coal Harbour, el extraordinario Acuario... permitirán pasar el día sin ocasión de aburrirse. Además, un paseo en bicicleta bordeando el Stanley Park, y por la isla de Granville y un baño en la playa de arena en la misma ciudad darán juego añadido al tiempo que se pase en la ciudad. Y para los chicos queda todavía la emoción de Capilano Suspension Bridge, que al otro lado de la bahía en un entorno de bosque lluvioso, dará una buena dosis de adrenalina a quienes se atrevan a atravesarlo. 

Vancouver es una ciudad segura, de modo que, por la noche, paseando, se podrá elegir cualquiera de los numerosos restaurantes que abren en las calles más animadas para cenar antes de acostarse. Noches en Vancouver.


 

Día 12º. El viaje toca a su fin. En el mismo aeropuerto se devolverá el coche y se saldrá en vuelo de regreso a casa, donde se llega en la mañana del día 13º.

¿Cuánto cuesta mi viaje?

Todos nuestros viajes son a medida y puedes rediseñarlos a tu gusto. Para conocer el precio exacto de tu viaje propón los cambios que desees sobre el programa que te sugerimos - duración, fecha de salida, servicios...- y pídenos presupuesto con toda libertad. Uno de nuestros expertos lo elaborará para ti.