Qué llevar si viajas a... Kenia

En el interior de Kenia predomina la sabana y en la costa un clima húmedo y tropical.

Excepto en el Kilimanjaro, la altura influye poco en las temperaturas que suelen ser templadas en invierno y de calor en verano.  Marzo es un mes de verano, caluroso, y julio 'invernal'. Esto último significa que habrá que abricarse con un forro polar al caer la tarde y a primeras horas de la mañana, pero que no estamos hablando de un invierno a la europea.

Las lluvias son frecuentes en abril y mayo, yb refrescan el ambiente pero su duración acostumbra a ser corta de modo que una vez han descargado dejan el resto del día soleado.


 

Qué llevar:

Ropa ligera de algodón o de un tejido técnico transpirable y de fácil secado es lo más aconsejable. Los tonos claros son también mejores que los oscuros por dos motivos. El primero es que se circula o se está en lugares polvorientos que dejan más huella en los negros que en los tonos luminosos. El segundo tiene que ver con la salud y es que los colores claros atraen menos a los mosquitos. Además de camisas y camisetas de manga corta, alguna prenda de manga larga será útil también en este sentido, sobre todo al atardecer, en lugares donde pueda haber más insectos. Y lo mismo puede decirse en relación a los pantalones largos.

La temperatura puede variar considerablemente según el lugar. Alguna prenda de más abrigo servirá si refresca por las noches.

Dependiendo de la época del viaje, o simplemente por precaución, un impermeable que no ocupe espacio en la mochila puede ser muy conveniente.

Gafas de sol serán imprescindibles. Y quienes deban quitárselas para utilizar su cámara de fotos, harán bien llevando un cordoncillo para sujetarlas. Los recorridos en coche por caminos pedregosos suelen ser un peligro para las gafas. Una funda rígida evitará que se rompan si se llevan en el bolsillo o la mochila.

Gorro –con una cinta para sujetar al cuello en previsión del viento- y cremas protectoras son igualmente necesarias.

Un repelente antimosquitos para la piel no debe faltar en ningún equipaje. Y un pequeño botiquín con lo imprescindible –unas tiritas, un desinfectante para pequeñas heridas, un analgésico corriente…- tampoco.

En épocas de calor, una toalla de microfibra, sin apenas peso ni volumen, ayudará a refrescarse y hará más cómodos los recorridos en coche o a pie.

Los enchufes en Kenia acostumbran a ser de tres patillas como los ingleses. Aunque los hoteles suelen prestar un adaptador, llevar uno propio ahorrará esperas y evitará quedarse sin uno algunas veces.

Una linterna y una frontal pueden ser de gran utilidad cuando el alojamiento es en bungalows, y hay que desplazarse entre ellos o al comedor, o en campamentos donde dejan de operar los generadores, relativamente pronto, y hacen difícil la lectura o cualquier actividad en la habitación.

Finalmente, habrá que llevar prismáticos para cada persona que participe en el viaje. No siempre los animales posan al gusto de los viajeros y si se sitúan algo lejos, todo lo que ayude a aproximarlos servirá para disfrutar mejor de ellos.

En cuanto a maletas, hay que decir que los coches en los que se viaja no siempre tienen mucho espacio en los maleteros. El equipaje blando encajará mucho mejor que cualquier maleta rígida.


Por último, no te olvides de hacer un repaso a las cosas básicas en que debieras pensar a la hora de hacer cualquier maleta ...