Irlanda

El país de los celtas.

Irlanda es un país acogedor. Lo es por sus paisajes suaves, cubiertos de verde y por sus pintorescos rincones, cuidados con esmero. Y lo es, sobre todo, por sus gentes, de simpatía proverbial, alegres y hospitalarios. Tiene el tamaño ideal para recorrerla en unos días. Por supuesto, verla entera llevará más tiempo, pero algo más de una semana será suficiente para disfrutar de todo cuanto ofrece y para quedarse con la sensación de que hay que volver.

Viajando en coche, merecerá la pena detenerse en Dublín para conocer una ciudad especialmente animada. Y luego salir hacia la costa occidental atravesando montañas y valles de gran belleza. Las distancias no son grandes. Ningún lugar está separado del mar más de cien kilómetros.

Kinsale, Killarney, Galway, Connemara son nombres asociados a pueblos y a paisajes únicos.

Recorrer Irlanda supone transitar por entornos variados. El verde de los pastos deja paso a la roca para componer una naturaleza exclusivamente mineral de imagen poderosa. Los pastos ondulados se quiebran cuando llegan al mar y se desploman formando los acantilados más espectaculares que pueda imaginarse.

La atmósfera soleada y dócil de los valles se agita con el viento atlántico en los frentes marinos y cobra una fuerza inusitada. Irlanda compone un pequeño universo donde no faltan los contrastes ni tampoco un ambiente siempre acogedor.

Qué ver en Irlanda

Programas sugeridos en Irlanda

Otros destinos en Europa