El Danubio

Desde su aparición en 1986, de 'El Danubio' se dijo que inauguraba un nuevo género literario, a caballo entre la novela y el ensayo, el diario y la autobiografía, la historia cultural y el libro de viajes.

El propio autor, Magris (Trieste 1939) habría de definir a su libro como una "novela sumergida", en la que no sólo quería describir la civilización danubiana, sino el ojo que la contemplaba. Paisajes, pasiones, encuentros, reflexiones: 'El Danubio' es, pues, el relato de un "viaje sentimental", a la manera de Sterne, en el que el narrador recorre el viejo río desde sus fuentes hasta el Mar Negro, atravesando Alemania, Austria, Hungría, Checoslovaquia, Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, mientras recorre al mismo tiempo la propia vida y las estaciones de una cultura contemporánea, sus certezas, sus esperanzas y sus inquietudes.

Un viaje que reconstruye en forma de mosaico, a través de los lugares visitados e interrogados, la civilización de Europa Central, con la inmensurable variedad de sus pueblos y de sus culturas, captándolas en los siglos de la gran Historia y en las mínimas y efímeras huellas de la vida cotidiana: la presencia alemana, el peso de las minorías étnicas y de las culturas negligidas, la huella dejada por los turcos, la vigente presencia hebraica. Es decir, viaje exterior y aventura interior, minuciosa documentación erudita y digresiones fantásticas de un viandante que visita lugares y libros, pero también encuentra personas y recoge un pequeño Decamerón danubiano.

Innumerables son los espíritus que Magris convoca: Céline, Kafka, Heidegger, Einstein, Kepler, Lukács o Canetti. Así, el Danubio se convierte en un recorrido laberíntico, en la búsqueda del sentido de la vida, y de la historia; el viaje, antiguo y a la vez abierto a la más fugitiva realidad de nuestros días, se convierte en una metáfora de la existencia y una aventura en la crisis contemporánea; una odisea de la identidad y un atlas de la vieja Europa y de nuestro presente.