La aventura del Muni

Sambele, el cayuquero,conocia cada palmo del Muni y me condujo hasta el precioso metal.Mis ojos no me engañaban;mientras una bandada de loros alborotaba desde la copa de una ceiba, el metal amarillo refulgia desde el fondo arenoso del rio.Era oro aluvial,tan conocido y codiciado desde antiguo por los europeos.Una constelacion de estrellas yacia en su lecho y ofendia con su fulgor amarillo.¡ El sueño del oro !

Que nadie espere encontrar en La aventura del Muni un libro amable. Por supuesto, si Miguel Gutiérrez Garitano emprende su viaje a Guinea es porque se siente atraído por ella. Goza de sus paisajes, valora su geografía y le interesan sus gentes. Siente su llamada como la sintieron los viejos exploradores. Pero siente también ese lado oscuro que tan presente está en El corazón de las tinieblas y en tantos otros escritos

y que pesa como una maldición sobre África. Antes fueron la enfermedad y el peligro que doblegaban a quienes se aventuraban por ella y que eran resultado de un clima extremadamente duro, de una población indígena con frecuencia hostil y de una naturaleza indómita que no se dejaba vencer sin sacrificio. Hoy, para Miguel Gutiérrez Garitano, la relación con la población indígena sigue siendo difícil, el clima y la naturaleza duros de soportar y la enfermedad, afortunadamente menos relevante de lo que fue décadas atrás, pero sustituida en lo que a crueldad se refiere por los efectos de un régimen dictatorial que tiene sometido al país y actúa sobre él como un veneno y queel autor critica sin contemplaciones.

Justo Bolekia escribió hace unos pocos años una excelente historia de Guinea. Ha habido que esperar a Miguel Gutiérrez Garitano para volver a recibir noticias frescas del país. Sin duda, todos los que tengan curiosidad por la antigua colonia española en África, por su pasado, por su presente y por la figura de Manuel Iradier tan olvidada, hallarán en este nuevo libro la mejor ocasión para satisfacer su interés.