Muerte en Persia

De expresión inmensamente triste, rara belleza y vida trágica, Annemarie Schwarzenbach no dejó indiferentes a cuantos la conocieron, como Thomas Mann y sus hijos, André Malraux y Carson McCullers, quien le dedicó su libro ‘Reflejos en un ojo dorado’. Viajó a Persia una y otra vez atraída por su pasado, los desiertos, los jardines paradisíacos, los valles solitarios. Escrito en 1936, este ‘diario impersonal’ como ella lo definió, es una mezcla de autobiografía, crónica de viaje y ficción, donde la voz desgarrada de la narradora se funde con la grandeza turbadora de unos paisajes convertidos en espejo de sus miedos, su soledad y su amor por una joven turca. El Irán de los años veinte adquiere unas dimensiones que van más allá del simple escenario para el viaje de la escritora suiza: esa Persia yerma y desolada no es otra cosa que la proyección de su sufrimiento, un sentimiento omnipresente durante una narración que exhala fragilidad e intensidad en todo momento. Reportera y arqueóloga, icono gay y luchadora contra el nazismo, Annemarie Schwarzenbach no es otra que la Cristina que acompaña a Ella Maillart en el viaje que daría lugar al libro ‘La ruta cruel’ de Maillart. La autora de ‘Muerte en Persia’ (Zúrich 1908-Sils, Engadina, 1942) vino al mundo en una familia muy conservadora de grandes empresarios suizos. Mantuvo durante toda su vida una relación atormentada con su madre, que en muchos aspectos educó a Annemarie como si fuese un varón. En 1930 conoció a Erika y Klaus Mann, los hijos menores de Thomas Mann, con los que entabló una amistad íntima y complicada. Entre 1931 y 1933 vivó en Berlín, donde comenzó a escribir relatos y novelas y a movilizarse contra el nazismo. Doctora en historia, arqueóloga y reportera, entre 1934 y 1941 emprendió innumerables viajes por Asia, África Europa y EEUU, la mayoría en automóvil con amigas fotógrafas o escritoras como Marianne Bresalauer o la autora de ‘Oasis prohibidos’ (Península, 1999) Ella Maillart. Su agitada vida, marcada por la adición a la morfina, los intentos de suicidio y la búsqueda desesperada de la felicidad acabó a los 34 años tras un accidente en bicicleta. ‘Muerte en Persia’ es el primero de sus libros que se traduce al castellano.”