Días 6-8-9-10: South Luangwa
El Parque Nacional de Luangwa Sur, en el Este de Zambia, es el parque más grande de los cuatro parques nacionales situados en el valle del río Luangwa. Es un refugio de vida silvestre de renombre mundial que los lugareños conocen simplemente como South Park.
Es uno de los grandes santuarios naturales de África y la cuna de los safaris a pie. Pero hay más. Cuenta con unos guías magníficos y en su horizonte, que se extiende a lo largo de 9059 kilómetros cuadrados, no hay escuadrones de jeeps ni multitudes blandiendo palos de selfie.
El río mantiene unas fértiles orillas, serpenteantes meandros, grandes crecidas que actúan como barrera natural en temporada de lluvias, y brazos fluviales que se adentran en las praderas dejando un rastro de lagos y charcas. Así es la fisonomía del Luangwa, el río más virgen de África, que alimenta uno de los ecosistemas más ricos del planeta. Una cambiante corriente de agua perfilada por cenagosas riberas que enmarcan impactantes escenas de vida y muerte al llegar la estación seca.
Al surcar las aguas del Luangwa, y deslizándose silenciosamente por su lecho, el viajero podrá acercarse a la mayor población de hipopótamos de África. Pero estos voluminosos mamíferos, que juegan al despiste sumergiéndose en cuanto ven una cámara, no están solos. También hay búfalos y elefantes que se acercan a beber, multitud de aves y cocodrilos que parecen surgir de la nada. Y lo mejor, gracias a la ausencia del turismo de masas, no se inquietan ante la presencia del hombre y se comportan de forma natural.
Una de las estrellas del parque es la majestuosa jirafa de Thornicroft, reconocible por el singular patrón de su pelaje, que solo habita en el valle del Luangwa. Pero esta subespecie del animal más alto del mundo no es la única joya de la fauna zambiana. La cebra de Crawshay y el ñu de Cookson también comparten el título de especies endémicas.
Las aves del parque también son extraordinarias y su avistamiento es otra razón de peso para viajar hasta aquí. Se han documentado más de 400 especies –39 de ellas rapaces y 47 migratorias– y es fácil ver grandes ejemplares de águilas, cálaos, cigüeñas y colonias de garzas, además de otros clásicos de la avifauna africana como el abejaruco, el martín pescador, la carraca lila, el alcaraván acuático, la jacana o el francolín de Swainson.
El día 9 de nuestro viaje iniciamos vuelo de regreso y aterrizamos en España el día 10.