Argentina

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Contenido

[editar] Esto es América

Paisajes: Argentina es, en primer lugar, un país para disfrutar de la naturaleza. Enormemente extenso y poco poblado, los paisajes de Argentina tienen la grandeza de las dimensiones americanas. Horizontes extensos en la Pampa y la Patagonia, montañas imponentes en la cordillera de los Andes, los glaciares más bellos, lagos magníficos rodeados de una poderosa vegetación, las mayores cataratas del mundo, desiertos ... La variedad del paisaje y su notoriedad dan al viaje un aliciente constante.

Climas: Argentina ofrece un abanico de climas que van desde los más suaves a los más extremos. El frío y el viento en las regiones del sur, la dureza del aire y los colores del cielo en el extremo sur de la Patagonia, la condición helada de la región de los glaciares, la geografía árida de Península Valdés, los extensos humedales de los Esteros, la atmósfera tropical de Iguazú, la dureza mineral del altiplano en Salta impresionan al visitante y le hacen vivir intensamente cada uno de los lugares.

La gente: Aunque poco poblado, Argentina es un país extraordinariamente acogedor. Los argentinos despliegan en su país una simpatía contagiosa. Buscan agradar al visitante, improvisar soluciones a sus problemas, conseguir lo que desea... Y son excelentes conversadores. Los argentinos son tradicionalmente cultos. Numerosos servicios que recibe el viajero los desarrollan personas con un elevado nivel de formación, lo cual hace que al contrario de lo que sucede en muchos otros países, se esté casi siempre en relación con personas informadas, de conversación interesante y conocedoras de los intereses de quienes los visitan. El encuentro con los argentinos es una componente importante de los atractivos que tiene el viaje.

La cultura: En América del Sur, Argentina destaca como un país culto. Buenos Aires de aspecto inconfundiblemente europeo, refleja ese poso de cultura antiguo que tanto atrae y sorprende a los visitantes.


Buenos Aires, pza del Libertador
Menhir, en Tafi
Palacete en Tigre
San Francisco, en Salta
Purmamarca
La Boca, Buenos Aires

[editar] Historia

Los inicios de la época colonial

En 1515 Castilla envió a Juan Díaz de Solís a explorar la costa sudamericana. Después de bordear el litoral de lo que en la actualidad es Brasil, Solís entró en el Río de la Plata el 20 de enero de 1516. Lejos del Perú donde se concentraba la riqueza, la colonización de la región fue lenta durante el siglo siguiente. Buenos Aires, como puerto de entrada hacia las tierras del sur, fue creciendo y a mediados del siglo XVIII su población se acercaba a los 20.000 habitantes. El territorio de Argentina, enorme, fue absorbiendo una emigración que se dispersó sin crear importantes asentamientos como pudo ocurrir en los lugares ricos en minería.

Buenos Aires, bien situada en el Atlántico y con una viva actividad comercial, recibió un impulso importante cuando, en 1776, el territorio que actualmente ocupan Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay fue separado de Perú y se creó el virreinato del Río de la Plata.


La independencia

En 1806, Buenos Aires se había convertido en una próspera capital e Inglaterra, despojada de las colonias norteamericanas y deseosa de expandirse en el sur del continente vio, en ella una presa fácil. Una flota británica rompió las defensas de la ciudad y sus soldados entraron en ella. Pero la ocupación fue breve porque los ingleses no pudieron aguantar el empuje de una milicia popular que acabó expulsándolos.

La fuerza de la sociedad criolla, que había comprobado su capacidad de combate, sus intereses cada vez más divergentes de los de la administración española, las ideas nacidas de la guerra de la independencia de las colonias norteamericanas, unida a la ineficacia de las autoridades, abrieron el camino al movimiento independentista que empezó a extenderse por los territorios de Sudamérica. En 1816 en el Congreso de Tucumán se proclamó la independencia.


Hasta mediados del siglo XX

En buena medida despoblada, pero poseedora de un territorio inmenso y de un enorme potencial de riqueza, Argentina apostó tras su independencia por atraer a los emigrantes europeos dispuestos a colonizar sus tierras del interior. Una enorme masa de inmigrantes, italianos en buena medida, llegaron al puerto de Buenos Aires y emprendieron un rápido desarrollo de la agricultura y la ganadería, que en poco tiempo se contagió al comercio y a la industria.

Argentina se convirtió así en una de las grandes potencias económicas en las primeras décadas del siglo XX y Buenos Aires en una opulenta capital, de espléndida arquitectura, comparable a París y a Nueva York. La exportación de lana, de trigo y de carne pusieron al país entre los más ricos del mundo.

Pero en lo político la situación era menos brillante y acabó por reproducir el modelo de inestabilidad del conjunto de estados sudamericanos. Entre mediados del siglo XIX y 1946, el país oscila entre una multitud de gobiernos civiles y militares, radicales y conservadores. En 1943 un golpe de estado lleva al poder al General Perón. Domingo Perón, convertido en un fenómeno de masas, arrollador con su discurso populista, aplica una política de nacionalismo intransigente que moviliza al país entero en una versión americana de lo que han sido los fascismos en Europa. El movimiento Peronista se expande con fuerza y arraiga tan profundamente que sigue vivo una vez depuesto Perón y exiliado en España.


La segunda mitad del siglo XX

En medio de una enorme inestabilidad, en 1973, Perón, convertido en mito, regresa a Argentina y es elegido presidente de la República. Pero muere al poco tiempo y tras él es su esposa, Isabel Perón, quien aupada por el movimiento peronista lo reemplaza en medio del caos general. En 1976 Isabel Perón es depuesta por una Junta Militar que inicia uno de los períodos más obscuros de la historia argentina. Obsesionados por la lucha contra el comunismo y la subversión, y bajo la tutela del gobierno de EE UU, los militares implantan un régimen de dura represión, acompañado de un sonado fracaso de la política económica, que desacredita al régimen, y del descabellado enfrentamiento militar con Inglaterra en la guerra de las Malvinas que concluyó con una rápida y humillante derrota.


Principio y evolución de la crisis

Caída la dictadura militar, las primeras elecciones libres en 1983 opusieron a dos partidos: el Partido Justicialista, continuador del peronismo, y la Unión Cívica Radical. La victoria de esta última no consiguió enderezar la economía, que empeoró con el regreso del peronismo al poder en la figura del presidente Menem. El despilfarro, la pésima gestión económica y el desorden en las instituciones acabaron en 2001 y tras multitud de gobiernos en el célebre 'corralito', que congeló las cuentas de los ciudadanos y dejó a medio país en la ruina. Argentina entró en quiebra y la población se vio sumida en una gravísima situación de pobreza.

En medio de una economía caótica y de una fuerte inestabilidad social, la victoria de Néstor Kirchner, arropado por una facción del peronismo, emergió como providencial. Se renegoció la deuda exterior, se empezó a restaurar el orden en la economía, se creó un nuevo clima de confianza y se abrió una nueva etapa de recuperación. A su muerte, y reeditando la tradición peronista, su esposa lo sustituyó en la presidencia de la República. Pero las perspectivas ya no eran de progreso, se fueron complicando con el tiempo y discurrieron hacia una situación económica y social envuelta en nuevas turbulencias y conflictos.



[editar] Geografía

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Argentina ocupa una superficie de 3.757.000 km2, esto es, aproximadamente 7 veces la superficie de España. La población es de unos 40 millones de habitantes.

Abarca, de su extremo norte a su extremo sur, una extensión de 3.700 km.

Y en su enorme extensión posee regiones de carácter geográfico y climático de lo más diverso.

Iguazú, en el norte, es de clima subtropical, bajo la influencia del río Paraná.

En los esteros se hallan grandes extensiones de humedales. Cerca de Salta hay selva. Y en los Andes del norte, el paisaje es de puna, como en el altiplano boliviano.

En el centro del país, la Pampa está conformada por enormes llanuras. Y los Andes, con picos poderosos, dejan de tener el carácter de altiplano para adoptar un perfil típicamente alpino.

Las regiones del sur, Patagonia y Tierra de Fuego, son llanas y frías. Las costas se recortan en forma de fiordos y el hielo se hace presente como resultado de la influencia del clima antártico.



[editar] Clima

Argentina tiene un verano austral que a efectos prácticos alcanza de noviembre a febrero o marzo. El clima, en un país de dimensiones tan grandes, varía de un lugar a otro en función de su localización geográfica. Por supuesto, la temperatura o las lluvias dependerán mucho de las regiones (norte o sur) y de la altura (llano o Andes) y dependen también de la proximidad al mar.

Buenos Aires: tiene un verano muy húmedo y caluroso, con lluvias frecuentes. El invierno es de un frío comparable al de Madrid.

Bariloche/San Martín de los Andes: Tiene un verano muy agradable y un invierno frío y propicio para los deportes de nieve. Las pistas de esquí más conocidas son las de Cerro Catedral, en Bariloche, Chapelco, en San Martín y Las Leñas, en Mendoza.

Península Valdés: Por influencia del mar, tiene un clima relativamente templado.

Patagonia (Ushuaia y Calafate): Incluso en verano, la atmósfera es muy ventosa y el tiempo muy inestable. El invierno muy frío y el día muy corto hacen menos atractivo el viaje. En cualquier época del año hay que llevar ropa para la lluvia y el frío. Lo ideal es un impermeable y un forro polar -o un anorak desmontable- que se pueda llevar en la mochila y sacar cuando haga falta.

Salta: Suele llover de noviembre a abril. El resto del año -en invierno- es muy seco. La época seca es fría y más cuando se asciende por la cordillera de los Andes. En esta época el cielo es azul y la atmósfera muy luminosa. En pleno invierno, la nieve puede hacer intransitables algunos recorridos.

Iguazú, Corrientes, Misiones... De julio a septiembre el clima es templado o fresco. Los meses de verano -de enero a marzo- son muy calurosos y húmedos. Las lluvias son intensas de mayo a septiembre.


[editar] Cuando ir

Argentina se sitúa en el hemisferio sur y por ello suele visitarse durante su época veraniega, es decir en los meses de invierno en Europa. La realidad es que el páis abarca una extensión tan grande, que su territorio ocupa en el norte una zona muy templada. Debido a ello, eligiendo recorridos que no se dirijan hacia el sur se puede viajar a Argentina durante la mayor parte del año.

Pero lo habitual, si se visita por primera vez, es hacer un recorrido por las regiones del sur (Patagonia, Cabo de Hornos, Calafate ...). Debido al frío, todos estos lugares aconsejan la visita en verano (de diciembre a febrero). Durante el invierno austral, muchos hoteles están cerrados en las regiones más frías. Sin embargo, algunos establecimientos de El Calafate y Ushuaia permanecen activos, de modo que si se desea, se pueden visitar las regiones del sur, aunque informándose al detalle de cuáles son los lugares accesibles y de cuáles no.

El 'Cruce Andino', que atraviesa los Andes a la altura de Bariloche hacia Chile, debe hacerse, en la medida de lo posible, en época veraniega (diciembre-marzo) cuando las temperaturas son mejores y el día es más largo.

Las playas, (Punta del Este, en Uruguay, a muy poca distancia de Buenos Aires) tienen una temporada parecida a la del resto del país, esto es, ajustada a su época de calor.

Sin embargo, las visitas a Iguazú, a las Misiones, a los Esteros, o a la región de Salta, tienen un calendario mucho más abierto. Y, por supuesto, quienes deseen esquiar en Bariloche deberán hacerlo entre junio y octubre, en la temporada de invierno austral.


[editar] La fauna

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Constituye el gran atractivo de la visita a Península Valdés. Los animales que se avistan varían según la época del año y algunos de ellos -por ejemplo las ballenas- desaparecen durante meses por completo de la región. Por ello, es importante informarse bien de lo que se va a ver y de lo que no.


[editar] Qué ver


[editar] Sugerencias de viajes

Un recorrido por todo el país: Argentina de norte a sur

Conocer un norte menos visitado: Argentina por otros caminos

El norte, empezando por Chile: Por el desierto de Atacama y el 'Safari de las Nubes'

Visita al sur de Argentina y de Chile, cruzando los Andes: Sur de Argentina y Chile


[editar] Cosas que llevar en la maleta

El viaje a Argentina supone, en la mayoría de los casos, acercarse a la naturaleza. Unos prismáticos ayudarán a ver la fauna más de cerca, o el detalle de los hielos de un glaciar.

Si se hace una excursión con caminata por el hielo de los glaciares es preceptivo llevar guantes (tipo forro polar) que protejan las manos de las aristas del hielo, en el caso de una caída.

Por Tierra de Fuego un Buff a modo de bufanda o de cortavientos para la cara se agradecerá a poco que el tiempo se encrespe.

En horizontes abiertos, unas gafas de sol serán convenientes, lo mismo que una crema solar y un gorro.

Argentina es muy grande y el clima variado. Un impermeable finísimo para llevar en el bolso o la mochila puede sacar de un apuro ante la lluvia o servir de cortavientos en lugares fríos.

Los enchufes en Argentina no son compatibles con los europeos. Será práctico disponer de un adaptador para cargar la cámara de fotos, la tableta o el móvil.



[editar] Algunas lecturas

Unos pocos libros para conocer el país



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