Canadá

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Contenido

[editar] Para situarse

Quien quiera disfrutar de la naturaleza, de una naturaleza saludable, sin lugares malsanos ni amenazas para la salud que dificulten el viaje, en un entorno seguro y en contacto con gente amable y con un clima agradable –en verano- debe poner sus ojos en Canadá porque es el país que seguramente está buscando.

Rico, poco poblado y enorme, ha sabido mantener, sino intactos, al menos magníficamente conservados sus mejores paisajes: praderas infinitas, espectaculares montañas con lagos azules y bosques que se extienden por el norte hasta Alaska, costas escarpadas y una vida animal muy rica y fácil de ver entre la que sobresalen los osos y en el mar las ballenas.

Muy civilizado, ordenado, señalizado para hacer fácil el camino al viajero, el país en un paraíso para recorrer en coche, conduciendo uno mismo, por carreteras cómodas y bien mantenidas. Y es un país fácil también para practicar todo tipo de actividades al aire libre. Las costas y los ríos sugieren recorridos en barco tan diversos como el Inside Passge, en la costa del Pacífico o un breve recorrido en Tadoussac para avistar ballenas, pasando por un pequeño crucero por las aguas del río San Lorenzo. Por tierra, los senderos por donde caminar son interminables, aguas bravas donde hacer rafting, recorridos para hacer a caballo, esquí y un montón de actividades más se ofrecen al gusto de todos.

Y todo ello sin hablar del interés que ofrecen ciudades como Vancouver, Montreal o Québec, que el viajero encontrará a lo largo de su camino.

Banff, río Bow
Grey Park
Vancouver
Montreal
Athabasca Falls

[editar] Geografía

Canadá es por extensión el segundo país más grande del mundo. Con sus 10.000 km2 supera a China, los EE.UU. o la India y viene a tener 20 veces la superficie de España.

Situado al norte de los Estados Unidos, tiene en el sur un cinturón, digamos, más cálido y en el norte una enorme extensión fría y poquísimo habitada. Las llanuras se extienden tanto en el sur como en el norte y conviven con regiones de relieve muy moderado en el centro y el este.

Pero en la mitad oeste se alza el gran macizo de las Montañas Rocosas que rompe con el llano y que ocupando una gran extensión ha sido históricamente la gran barrera que separó los territorios del este y los del Pacífico. Las Rocosas son en realidad un sistema de cordilleras que se despliega de norte a sur en la frontera entre las provincias de Alberta y la Columbia Británica, y que penetra en los Estados Unidos. Con picos próximos a los 4.000 m crea una amplia región surcada por valles y por ríos, con glaciares y numerosos lagos y cubierta por una frondosa masa de árboles. Más al oeste todavía, paralela a la costa del Pacífico, discurre otra cadena montañosa –las Coast Mountains- que vuelve a desarrollarse de norte a sur y que no es más que el pliegue resultante del encuentro entre las placas continentales americana y del Pacífico. Entre 3.000 y 4.000 m es la altura de las cumbres más elevadas de este sistema que tiene reflejo también en el mar con multitud de islas que se levantan frente a la costa.


[editar] Población

Los habitantes de Canadá son masivamente blancos llegados de Europa desde el siglo XVI y desde Asia, para construir el ferrocarril en el siglo XIX. Por supuesto, había otros habitantes en Canadá antes de que llegaran los primeros europeos, pero eran pocos y parece que nadie reparó demasiado en ellos a medida que se fueron retirando hacia tierras cada vez màs pobres e inhóspitas a medida que los nuevos pobladores ocupaban sus dominios.

Hoy Canadá tiene 35 millones de habitantes, de los cuales el 21% es de procedencia inglesa, el 15% escocesa y el 14% irlandesa. Los descendientes de Francia representan otro 15% y los de otros países europeos distintos de los anteriores otro 20%. La minoría reconocida como descendiente de las Primeras Naciones no alcanza el 4 %.

Buena parte del territorio de Canadá está prácticamente deshabitado. El 80% de la población se concentra en el sur, en una franja de alrededor de 150 km de la frontera con los Estados Unidos y sobre todo, en tres corredores, en el este, a lo largo del río San Lorenzo, más al oeste, a la entrada de las Rocosas, en torno a Calgary, y en el Pacífico en una región que tendría a Vancouver como centro.


[editar] Clima

Debido a su situación, el clima en Canadá es frío o muy frío. Los territorios de norte, con una costa extraordinariamente recortada, como consecuencia de la erosión causada por los hielos desde las épocas glaciales, tiene inviernos extremadamente rigurosos y en algunas áreas el suelo se cubre de permafrost, una capa de hielo perenne que no entiende de primaveras ni de veranos. Aunque las temperaturas han subido y el océano Ártico, imposible de atravesar durante siglos, ha dejado una vía entre el Atlántico y el Pacífico abierta a la navegación, las temperaturas son extremadamente bajas y el verano dura escasamente un par de meses. Las llanuras de sur son más templadas y los climas, en un país tan extenso, son diversos dependiendo de cada lugar. En las áreas bajas de las Montañas Rocosas la nieve se mantiene hasta mediados o finales de mayo, lo mismo que en ciudades del interior como Montreal. En cambio, en la costa Oeste, el mar dulcifica la temperatura y lugares como Vancouver resultan más templados que otros de la misma latitud en el interior.

Las lluvias son frecuentes en muchos lugares. Tal y como es habitual en los países nórdicos, el clima evoluciona rápidamente y a lo largo del día se puede pasar de las nubes a los claro y de nuevo a las nubes con facilidad. Ello significa que los chubascos pueden producirse en un día soleado o que el sol puede aparecer en un día que amenaza lluvia.


[editar] Cuándo viajar

Poder, se puede todo el año, pero el invierno no es la época más recomendable. En Montreal los centros comerciales están comunicados entre ellos por pasillos subterráneos y la población local, si puede, evita asomar la cabeza en el exterior para no congelarse. Es poco probable que los visitantes deseen encontrarse con un panorama de esta clase.

La mejor época para viajar es desde finales de mayo hasta finales de septiembre. A finales de mayo, el agua de los lagos de las Montañas Rocosas puede estar todavía congelada y algunos caminos ser impracticables debido a la nieve, pero las temperaturas son ya agradables y el día lo suficientemente largo como para que el viaje resulte muy agradable. En los meses de julio y agosto, época entre otras cosas de vacaciones escolares, el clima es excelente aunque la visita a los parques nacionales o a otros destinos populares se efectúa en condiciones de mayor afluencia de turistas.


[editar] Historia

Las primeras naciones

Como todas las historias, la de Canadá empieza hace mucho, seguramente cuando los primeros hombres pasaron por lo que ahora es el estrecho de Bering y luego otros siguieron sus pasos y dieron lugar a la población india que se estableció en el lugar.

Cuando llegaron los primeros europeos al final del siglo XV, los indios se habían extendido por todo el territorio, desde el Ártico a las praderas del centro del país y desde el Pacífico al río San Lorenzo y las costas atlánticas.

Oso en Mt Robson
Jasper, Maligne Lake
Montreal
Mt Robson, Resguard Falls
Vancouver, Granville St
Ardilla en Sulphur Mount, Banff
Canada Place, Vancouver

Los europeos

La llegada de los europeos empezó en realidad antes, con los vikingos, pero no cobra importancia hasta que Inglaterra y Francia buscan competir con España y tratan de encontrar un camino al norte por el que llegar a Asia. El español Juan Caboto lo intenta, financiado por Inglaterra, y se estrella como se estrellarían a continuación tantos otros. Pero regresa con noticias sobre Canadá. Estamos en 1497. Durante casi cien años la exploración no prospera y todo queda en una ruta de pescadores de ballenas, en alguna expedición francesa y en encuentros más o menos afortunados con los indios iroqueses.

El valor de Canadá

Las pieles, sin embargo, empujaron el negocio y Francisco I, el rey de Francia, descubrió que las pieles de los castores podían dar sentido a una inversión que solo había dado disgustos hasta el momento. En 1588 creó un monopolio de comercio, favoreció expediciones y en 1608 se hablaba ya de la Nueva Francia americana.

Si en un primer momento los ingleses confiaron en la pericia de un español, ahora para responder a Francia contrataron a dos franceses buenos conocedores del nuevo territorio que aconsejaron navegar más al oeste hasta la bahía de Hudson. Siendo ésta territorio libre y haciendo una pirueta legal, en 1670 Carlos II concede a la Hudson’s Bay Company los derechos de explotación de los territorios próximos a sus orillas y de todos aquellos de las cuencas fluviales que desembocaran en la bahía. Un buen pedazo de Canadá –casi la mitad del Canadá actual- quedaba en manos inglesas bajo el nombre de Ruper’s Land y abría un serio conflicto con Francia.

Las guerras en Europa

La Guerra de Sucesión, que estalló en los primeros años del siglo XVII para decidir quién se quedaba con la Corona de España, encendió a Europa entera. La victoria fue de Francia que consiguió poner a los Borbones en el trono español. Pero a cambio, en el tratado de Utrech que puso fin al conflicto, tuvo que ceder ante Inglaterra que consolidó su dominio sobre Canadá.

Las espadas seguían en alto, tanto por los intereses en juego para Inglaterra y para Francia como por la presencia de una importante población de origen inglés y de origen francés afincada en el territorio. A pesar de su retroceso, los franceses no daban por perdido Canadá. La decisión se produjo a mediados de siglo, con motivo de la Guerra de los Siete Años. De nuevo se enfrentaban las potencias europeas con Prusia e Inglaterra de un lado y el Imperio Austrohúngaro, Francia, Rusia y Portugal de otro. Pero en este caso, los soldados no combatieron solo en Europa sino que lo hicieron también en América, con éxito para los británicos y sus aliados indios. Tras sucesivas derritas, en 1763 Francia cedía Canadá a los ingleses.

El problema francés

Con la esperanza de que la población francófona abandonara los lugares donde se había asentado, el nuevo gobierno de la mayoría inglesa legisló imponiendo a los franceses severas restricciones en sus derechos. Por supuesto, el plan no alcanzó su objetivo y hubo que echar marcha atrás, pero el conflicto se había calentado y se iba a convertir en una espina para la convivencia entre las comunidades.

A estas alturas –final del siglo XVIII y principios de XIX- Canadá era todavía un amasijo de colonias cuyos gobiernos había que ordenar. A paso lento Gran Bretaña fue articulando el país para unificarlo pero también para ir restando influencia a la principal comunidad de raíces no inglesas. Los planes de unificación pasaban por terminar con la cultura y la identidad francesas. Aunque la realidad es que su puesta en práctica chocaba con la resistencia cada vez más encendida de los que hubieran debido doblegarse ante a ellos.

El camino hacia la unificación se recorrió a trompicones hasta que, al fin, en 1867 fue aprobada para la denominada Norteamérica Británica la fórmula de un estado confederal que reconocía las particularidades y los intereses de cada territorio.

El camino hacia la unificación se recorrió a trompicones hasta que, al fin, en 1867 fue aprobada para la denominada Norteamérica Británica la fórmula de un estado confederal que reconocía las particularidades y los intereses de cada territorio.

La ocupación del territorio

El paso estaba dado, pero medio país –la mitad oeste- era aún tierra de nadie, una tierra habitada por indios, por mestizos, por escoceses que hablaban francés… que iban a rebelarse cada vez que el gobierno central empujaba la frontera hacia el Pacífico imponiendo su ‘orden’ y que provocarían auténticas guerras.

Cuatro cosas influyeron decisivamente en este fenómeno. La primera fue la construcción del ferrocarril –el Canadian Pacific Railway- que unía el país de costa a costa. 1885 fue la fecha de su terminación, después de grandísimos trabajos que debían resolver el paso por las Montañas Rocosas.

La segunda fue la llegada masiva de aventureros al oeste como consecuencia de la fiebre del oro. Una tercera fue la creación de la Policía Montada que sofocó desórdenes, lo mismo que el ejército que contaba con el ferrocarril para llegar a cualquier parte. Y por último la progresiva reducción de los indios a espacios cada vez más pequeños e inhóspitos como resultado de tratados que sucesivamente los fueron expulsando de sus territorios.

El siglo XX

A principios de siglo Canadá, con istituciones de gobierno propio seguía perteneciendo a la Corona Británica. Muy poco poblado todavía, se convirtió en tierra de acogida para una inmensa población de inmigrantes de origen europeo y norteamericano y emprendió un proceso de desarrollo agrícola e industrial importante.

Todo marchaba bien hasta que la Primera Guerra Mundial obligó a movilizar a los jóvenes para enviarlos a luchar por Inglaterra en Europa. El descontento creció y la población reclamó la independencia. En 1931 el parlamento inglés concedía a Canadá una independencia limitada, dentro de la Coomonwealth y no sería hasta 1982 cuando Inglaterra concedió una independencia total –que en la realidad era efectiva desde hacía tiempo.

A partir de este momento Canadá seguiría siendo una monarquía, con el rey o la reina de Inglaterra reconocidos de manera simbólica como jefes del estado.

Franceses e indios

Nunca se solucionó el contencioso inglés/francés que marchaba en paralelo a viejo conflicto anglicanos/católicos y a los intereses políticos de regiones más favorecidas/regiones peor tratadas.

Québec, el territorio francófono por excelencia, despegó económicamente en la década de los 60 después de un largo período de penuria. Y al mismo tiempo que mejoraba en lo económico vio crecer un sentimiento cada vez más intenso de afirmación de sus diferencias y de apuesta por la independencia. Para acercar posturas el parlamento aprobó una ley de multiculturalidad en 1985 que reconocía también los derechos de los indios. Y la provincia de Québec por su parte celebró distintos referendos que con diferencias de votos en alguna ocasión extremadamente reducidas resultaron siempre a favor de quienes eran partidarios de seguir dentro de la confederación de estados del Canadá.

Los indígenas, indios e inuits de los territorios árticos, llevaron la peor parte. Sufrieron desplazamientos masivos de sus lugares de vida originales, fueron desposeídos de sus propiedades a las que no pudieron volver, fueron desposeídos también de su cultura en escuelas y en instituciones y acabaron como una población marginal ni siquiera reconocida como canadiense. El escándalo era de tal magnitud en una sociedad avanzada, que en ¡1965! se concedió la nacionalidad a las comunidades de los llamados pueblos indígenas, en 1985 se reconoció mediante la ley de multiculturalidad el valor de su cultura. Hubo que entrar de lleno en el siglo XXI para que el parlamento nacional celebrara una sesión de desagravio en la que participaron, en medio de un clima de gran emoción, representantes de esas Primeras Naciones que no habían tenido ningún reconocimiento hasta entonces.


[editar] Qué llevar

Aunque se vaya en verano y hayas días de calor, hay que ir preparados para una temperatura fresca por las noches y algo fría si se viaja por las montañas o en lugares batidos por los vientos del mar. Un jersey, una chaqueta o un forro polar debieran ir en la maleta, lo mismo que un impermeable o un anorak fino.

Caminar por los senderos de las reservas naturales es una actividad a practicar. Unos pantalones cómodos de tejido técnico y camisas o camisetas de lavar y secar, resultarán muy prácticos.

Incluso en junio puede haber nieve o senderos encharcados por los caminos. Y puede llover. Unas botas de montaña ayudarán a mantenerse en seco y a andar con comodidad.

Un impermeable ligero debiera ir siempre en la mochila.

Sombrero, gafas de sol y una buena crema para la piel son importantes en las estancias al aire libre por tiempo prolongado.

Y también será importante un adaptador para los enchufes, que son de patillas planas del tipo americano.

Ver, además, lo que no debiera faltar en ninguna maleta.


Mt Robson, Resguard Falls
Oso en la Icefield Parkway
Lector de horóscopos de China Town en Montreal
Lake Louise

[editar] Qué leer

Una guía será conveniente llevar, lo mismo que, para situarse, un mapa general, si se tiene intención de conducir.

Para conocer la vida en las tierras del Ártico y las exploraciones que históricamente se hicieron para explorarlas es muy interesante En mares salvajes, de Javier Reverte.

Quien esté interesado en la política actual de Canadá disfrutará con Fuego y cenizas, de Michael Ignatieff.

Y quienes sientan interés por la literatura canadiense seguro que encontrarán en Alice Munro lo que buscan.

Ver sugerencias en Libros de Viaje.


[editar] Algunos viajes

Tres son las regiones que concentran las visitas de quienes viajan a Canadá.

Una se sitúa el este y es la que ocupa el corredor del río San Lorenzo. Conecta desde el sur la región de los grandes lagos, con las cataratas del Niágara , con la desembocadura del río en el Atlántico después de pasar por Toronto, Montreal y Quebec.

Otra de las regiones, y seguramente la más visitada, es la que definen las Montañas Rocosas. Se sitúa al oeste, en el interior continental y es un espacio de contrastes entre montañas y valles, con glaciares, lagos, ríos y extensos bosques.

La tercera la forma la costa del Pacífico, cuyas aguas es posible recorrer a lo largo del llamado 'inside pass', que discurre entre las islas que emergen próximas al litoral y que termina en Vancouver.

Ver los distintos viajes a Canadá de De Viaje.


[editar] Qué ver


[editar] Datos prácticos

[editar] Documentación

El pasaporte es suficiente para una estancia turística lo mismo que el carnet de conducir español para llevar un coche. Hay que prestar atención a si se hace una conexión en los Estados Unidos porque entonces hará falta haber cumplimentado el formulario ESTA.

[editar] Propinas

Aunque pueda parecer una cifra elevada, en las consumiciones en bares y restaurantes se presupone que el cliente gratificará a quienes le atienden con una propina entre el 15% y el 20% del importe del ticket. Los camareros viven de las propinas y se suelen esforzar en agradar a los clientes para ganarse su simpatía.

[editar] Electricidad

La corriente eléctrica es como la norteamericana. Funciona a 110 v y los enchufes son de patillas planas, de modo que habrá que disponer de un adaptador para conectar los aparatos de norma europea.



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