Grecia

De WikiDeViajes
Saltar a: navegación, buscar

Regresar a Portada

Grecia-bandera-1.jpg
Grecia-Atenas evzones-2.jpg
Vacio.jpg


Contenido

[editar] Grecia

Son tantos los motivos para visitar Grecia que seria difícil destacar uno solo. El espléndido pasado del país, cuya civilización está en la base de la cultura occidental y de su concepción del mundo es quizás el primero.

Otro de los motivos que encamina a Grecia es la belleza de su paisaje. Sus llanuras de olivos recortándose sobre el mar, sus islas rocosas donde centellean los blancos monasterios, sus calas solitarias de aguas siempre limpias y esa luminosidad tan típica del Mediterráneo que parece encontrar aquí su punto más álgido, son parte esencial del panorama griego. A ello hay que añadir sus habitantes. Un pueblo abierto y esencialmente hospitalario.

Grecia es Mediterráneo pero también Oriente. De ahí el punto de exotismo que hace de Grecia un país especial. El relajado desorden en las ciudades, en muchos de sus rincones y en el ámbito doméstico muestran herencias que vienen del mundo bizantino y del otomano que durante siglos dominaron la región. Grecia está en una frontera de Europa, allá donde la iglesia ortodoxa se ha mantenido viva y el carácter latino se desvaneció en favor de Constantinopla. Todo ello proporciona a Grecia una mezcla de sabores muy particular que da un tono especial a cualquier viaje.


[editar] Geografía mínima para situarse

Grecia continental: las regiones
Islas giegas

Grecia, situada al Sur de la península Balcánica, ocupa una extensión de 131.944 Km2, de los cuales casi un 20% lo constituyen islas.

  • La Grecia peninsular

La parte central de Grecia, situada al Norte del Golfo de Corinto, está ocupada por el sistema macizo del Pindo, formado por la prolongación de los Montes Dináricos yugoslavos. Se trata, a grandes rasgos, de una región intrincada y áspera. Al Oeste, en el Epiro, la aridez del paisaje se debe a la composición caliza del suelo y a la porosidad de las rocas que absorben el agua de las lluvias. A medida que se avanza hacia el Norte, con una composición semejante, el relieve se complica y aumenta su violencia al unirse a las primitivas rocas calizas grandes masas de origen volcánico. El Pindo tiene su cumbre más elevada en una montaña mítica: el monte Parnaso, de 2457 m. Situado al Norte de Delfos, desde su altura se contempla la mayor parte de la Grecia continental y de sus litorales.

La parte oriental de la península presenta un paisaje menos duro que la occidental. La aridez y rudeza de ésta se ven sustituidas por un conjunto de valles y mesetas entre los que sobresalen los llanos de Tesalia y de la Macedonia. El primero de ellos está separado del mar por una cadena montañosa que culmina en el monte Olimpo (2.917 m), legendaria morada de los dioses que constituye la cima más elevada de Grecia. El paisaje de bosques que lo rodea así como su cumbre permanentemente cubierta por la nieve le confieren, especialmente desde el mar, un aspecto extraordinario.

  • Peloponeso

El Peloponeso está formado por la prolongación de los montes del Pindo al Sur del golfo de Corinto. Su constitución montañosa da lugar a pequeñas llanuras en el interior, entre las que destacan las de Esparta, Argos e Ilía, y un conjunto de cuatro cordilleras que se internan en el mar formando sendas penínsulas. El relieve interior se traduce en la costa en una geografía extremadamente recortada y en la existencia de pequeñas islas junto al litoral.

El paisaje del Peloponeso corresponde al de un país mediterráneo y seco con predominio del olivo, el ciprés y la vid. Sin embargo, y a diferencia de lo que ocurre al Norte del golfo de Corinto, la dureza del paisaje se ve aquí fuertemente amortiguada por las dimensiones, a pesar de todo, reducidas de la región, por la presencia de multitud de pueblos diseminados que suavizan la geografía y por la existencia de un litoral que combina armónicamente pequeñas calas rocosas, con playas y puertos dentro de un ámbito donde la proximidad es un elemento esencial.

  • Las islas

Frente a la costa del mar Jónico, en el Oeste del continente, se encuentran siete Islas relativamente grandes, conocidas como Eptanissa, de las cuales la más renombrada es Corfú (Kerkyra). Entre ellas se encuentra igualmente la famosa Ítaca, patria del legendario Ulises. Se trata, por regla general, de islas de tierra pobre, fuertemente montañosas y poco pobladas. No obstante, el paisaje verde de alguna de ellas las hace particularmente atractivas al visitante.

Al Norte del mar Egeo, en la costa Oriental, aparece otro grupo formado por Islas de tamaño considerable: Thasos, Samotraki y Limnos. Montañosas y escarpadas, son de hecho las cumbres una antigua cordillera sumergida. Más hacia el Sur, se encuentran las Espóradas, alguna de las cuales, como Eubea, forman casi parte del continente. Esta última es, después de Creta, la segunda isla en tamaño de Grecia, y fue conocida en la Edad Media con nombre de Negroponte. Al Este del mar Egeo. próximas a la costa de Asia Menor, están las islas de Lesbos, Kyos y Samos. Pero grupo más numeroso del Egeo es el que forman las Cícladas, situadas frente a la costa oriental del Peloponeso. De ellas se extrae granito, mármol y otras rocas cuya calidad les dieron fama desde los tiempos clásicos. Al Este de las Cícladas y de nuevo junto Asia Menor, se halla una derivación de las Espóradas, las Espóradas del Sur, conocidas también como Dodecaneso por ser doce el número de islas que lo componen. A ellas pertenece Rodas, una las más pobladas del Egeo.

Formando una barrera en el Sur, aparece la mayor y más portante de las islas griegas: Creta. Su longitud alcanza los 260 y su anchura 56 Km. El paisaje presenta un gran similitud al continente.


[editar] Clima

El clima griego es esencialmente mediterráneo, esto es, caluroso en verano, templado en las estaciones frías y seco. No obstante, esta afirmación general se ve frecuentemente matizada multitud de climas locales consecuencia del agudo relieve del país. Como caso extremo destaca el clima continental de la Tracia y Macedonia, en la parte Norte de la Península.

Las lluvias son escasas y de distribución desigual. La zona recibe mayor número de precipitaciones es el macizo del Pindo y la época en que son más numerosas es el otoño e invierno. Excluyendo algunas lluvias en la Tracia y la Macedonia, el verano es muy seco en Grecia. El clima de la mitad occidental, más húmedo que el de la oriental, da lugar a un paisaje mucho más verde las costas del mar Jónico que en las del Egeo.

Las temperaturas en las tierras bajas del litoral son benignas en Invierno. La media en el mes de enero es en Corfú de 10,5°, registrando los 8° en Atenas y los 5° en Tesalónica. Durante el verano en estas mismas ciudades los promedios máximos de temperatura son de 24°, 32° y 36° respectivamente.


las Meteoras
Vacio.jpg
Santorini
Vacio.jpg
Monemvasia
Vacio.jpg


[editar] Historia

La Grecia Antigua. Las condiciones geográficas del país, en especial su carácter montañoso y sus costas extraordinariamente recortadas, favorecieron tanto el fraccionamiento político como la expansión marinera. Si no puede hablarse de un Estado griego, por la existencia de ciudades-estado independientes, sí puede, en cambio. aludirse a una unidad cultural básica.

Cerámica griega
Pintura minoica
Discóbolo
Ioannina

Cretenses y aqueos. El primer destello de la civilización helénica lo originan los cretenses. Sus príncipes, llamados Minos, mantuvieron lazos comerciales con Egipto y Troya, esta última en Asia Menor. El influjo cretense abarcó también el continente griego y perduró su influencia en la cultura aquea (Micenas, Tirinto). Los aqueos, pueblo procedente de los Balcanes, eran esencialmente guerreros. En su expansión alcanzaron Creta y el Asia Menor, convirtiendo por primera vez el Egeo en un mar helénico. Sus gestas y sus personajes quedaron reflejados en los textos de Homero.

La invasión doria y la Edad Media griega. Hacia el 1.100 a.C. sobrevino la invasión de los dorios, pueblo caracterizado por su gran ferocidad. La historia de Grecia pasa entonces por un período de gran depresión: la vida se hace difícil y la cultura se empobrece. Poco a poco se van constituyendo en las comarcas los futuros Estados, formados por una ciudad (polis) y las aldeas que de ella dependen. Muy pronto destacan Esparta, en el Peloponeso, Atenas, en el Ática y Tebas, en Beocia. Al mismo tiempo e impulsada tanto por acontecimientos bélicos como por razones económicas, se extiende la colonización griega por el Mediterráneo, fundando las colonias del Queroneso Táurico, en el Mar Negro; la de Naucratis, en Egipto; las de Magna Grecia y Siracusa en Italia; la de Marsella en Francia y la de Emporion (Ampurias) en España.

El s. VII a.C. contempla el progresivo fortalecimiento de Esparta, ciudad que, para mantener su dominio, se organiza en régimen militar. Los pueblos extranjeros (llamados periecos e ilotas) cubrían las actividades del comercio y la agricultura. Esparta se gobernaba por dos reyes que se turnaban en el mando, pero el poder era ejercido por la Gerusia o asamblea de notables y los Eforos, elegidos por éstos.

En Atenas, la primitiva monarquía es derribada y sustituida por un gobierno de la aristocracia. Para evitar sus abusos Dracón dictó, a fines del s. VII a.C., un Código de gran rigidez para regular las leyes. Pero fue Solón, uno de los grandes sabios de Grecia, quien organizó un régimen democrático moderado. Tras la tiranía de Pisístrates, sube al poder Clístenes (s. VI a.C.), autor de la constitución democrática que durante siglos será la base de la vida política de Atenas: cada tribu posee cincuenta representantes escogidos entre sus ciudadanos, con la única exclusión de los esclavos y los extranjeros.

La Grecia clásica. Como represalia por la ayuda griega ofrecida a las colonias egeas, el rey persa Darío decide invadir el Ática, siendo detenido en Maratón (490 a.C.). Su hijo Jerjes continuó la lucha armado de un poderoso ejército que logró forzar el paso las Termópilas -heroicamente defendido por Leónidas- y alcanzar Atenas. Pero en el mismo año 480 a.C. la flota persa es vencida en la famosa batalla de Salamina por el ateniense Temístocles. Configurada Atenas como la primera potencia naval de Grecia, sobreviene entonces un período de apogeo cultural y político, marcado por el gobierno de Pericles.

El hecho de que Esparta continuara siendo una gran poten terrestre acentuó las discordias con Atenas, originando la llama guerra del Peloponeso. La contienda fue extraordinariamente larga (duró 30 años) y finalizó con la victoria de Esparta en la batalla naval de Egospótamos (405 a.C.). Al dominio de Esparta se opuso Filipo de Macedonia que se erigía en libertador de Grecia y buscaba alianzas en su proyecto de combatir a los persas. De esta época proceden las célebres filípicas del gran orador Demóstenes en las que exhortaba a los atenienses a no apoyar al rey macedonio. El hijo de Filipo, Alejandro Magno, le sucede en el poder (s. IV a.C.).

La época helenística y romana. Alejandro conquistó, en sólo nueve años, un imperio colosal que se extendía hasta el Indo. En 334 a.C. inició su campaña contra los persas y restituyó la libertad a las ciudades griegas de la costa del Egeo. En Egipto fundó ciudad de Alejandría. Su prematura muerte provocó la división mundo heleno en pequeños estados. A partir de este momento las intervenciones de Roma se hacen frecuentes, tomando Corfú en el 229 a.C., la Macedonia y el Epiro en el 148 a.C. y Atenas en 84 a.C.

El imperio bizantino. Tras la división, en el 395 d.C., del imperio romano en dos partes, una occidental y otra oriental, Grecia pasa a ser una componente de esta última, cuya capital se fija en Constantinopla. Los juegos olímpicos se celebran por última vez en el 393 d.C. Con la anexión al nuevo imperio quedará sujeta a los principales acontecimientos de este último. En 1054 se separan definitivamente la iglesia oriental, ortodoxa, de la occidental, latina, que permanece bajo la autoridad del Papa de Roma. Durante las Cruzadas se instalan en Grecia pequeños dominios europeos, venidos todos ellos a combatir contra los turcos y a liberar, como fin último, los Santos Lugares de Jerusalén. A principios del s. XIV el emperador Andrónico pide ayuda a los almogávares, milicias catalanas, aragonesas y navarras, para hacer frente al avance musulmán. Con el tiempo los almogávares se enfrentan al emperador, su jefe, Roger de Flor, es traicionado y asesinado en un banquete y sus huestes ocupan el Ática y la Beocia, fundando los ducados de Atenas y Neopatria (1311).

El período postbizantino. La caída del imperio bizantino en manos de los turcos, hacia mitades del s. XV, trajo consigo la extensión del imperio otomano a Grecia. Únicamente algunas plazas venecianas de las islas y del Peloponeso pudieron resistir durante algún tiempo la invasión, pero fueron finalmente derrotadas con la caída de Creta en 1669. Se inicia durante este período una larga época decadencia y de opresión en Grecia que sólo vería su fin en el s. XIX con la conquista de la nueva independencia.


[editar] El Estado Griego moderno

Lord Byron
Ezvones
Constantino y Ana María

Grecia, como estado moderno, no aparece hasta 1829, fecha que adquiere la independencia del imperio otomano. Apoyadas por las naciones hostiles a Turquía, las distintas comunidades griegas se alzaron en armas contra el poder extranjero que, ya en decadencia, no pudo impedir el nacimiento del nuevo estado. Sin embargo, la configuración actual de Grecia no data de este momento

Las fronteras de Grecia no se consolidaron hasta bien entrado el siglo XX. Durante este tiempo, la evolución del país se caracterizó por la continua anexión de nuevos territorios a medida que iba desmembrándose el Imperio turco y que el juego entre las potencias coloniales alteraba la configuración política de los Balcanes.

En su corta existencia, la forma de gobierno ha pasado por diversas etapas. La primera de ellas, monárquica, se inicia con Otto de Baviera (Otón I) quien, tras haber impuesto un reinado de tipo autoritario tuvo que conceder, presionado por una revuelta liberal, la constitución de 1833.

Un golpe militar produjo, en 1924, el paso hacia un régimen republicano. Este se mantuvo hasta que, en 1935 y con la implantación de un gobierno semidictatorial, se restaura la monarquía. Terminada la segunda Guerra Mundial, la Guerra civil dividió al país entre los que apoyaban la restauración del rey Jorge II y los partidarios de una república socialista. La victoria de los primeros, auxiliados por ingleses y norteamericanos, abrió el camino a una monarquía constitucional y a la Integración de Grecia en la Alianza Atlántica en 1951.

Constantino II, en 1967, es destronado por el golpe militar de los llamados ‘coroneles’, ante la inminencia de la victoria en las elecciones de un gobierno de signo liberal. En 1974 un gobierno civil vuelve a hacerse cargo del poder y se instaura, tras un plebiscito popular, la república. Tras el conflicto que la opuso a Turquía a raíz del problema de Chipre, Grecia abandona la OTAN. El partido Nueva Democracia, de signo conservador y que goza en los momentos que siguen a la caída de los coroneles de dominio político absoluto, acerca al país a las instituciones internacionales: reingreso en la OTAN y entrada en el Mercado Común. No obstante, en 1981 Nueva Democracia sufre una derrota espectacular a manos del partido socialista de Andreas Papandreu.

Desde entonces se suceden gobiernos socialistas y conservadores hasta la gran crisis que estalla en 2012, que arrasa con los viejos políticos y deja a Grecia al borde de la quiebra y con la economía bajo la intervención de la UE. Un gobierno 'rebelde' a la vez que realista del partido Syriza, con Txripas al frente, sustituye al de los partidos clásicos y le toca navegar en una situación complicada y llena de contradicciones para ir deshinchando la crisis, reconducir la economía en una dirección viable y afrontar el gravísimo problema humanitario que, como consecuencia de la casi-quiebra afecta al país entero.


[editar] La comunidad griega

A pesar de la división impuesta por la geografía y de las vicisitudes históricas, la población griega mantiene una cohesión sorprendente teniendo en cuenta la diversidad de nacionalidades que componen los territorios vecinos y, en parte, el suyo propio. Hay que remontarse a un pasado histórico común para entender esta conciencia de pertenecer a una misma comunidad cultural y lingüística. Los ‘antiguos’, dispersos en el continente y en multitud de islas, divididos por guerras e intereses bien diversos fueron conscientes de unos lazos que los unían y que dieron lugar manifestaciones panhelénicas, tanto deportivas, como artísticas o religiosas. El griego actual retiene en su memoria histórica mucho más su pasado reciente, es decir, el bizantino, que la llamada Antigüedad clásica. De este pasado el recuerdo de la invasión turca parece ser el más vivo y el motivo de un sin fin de problemas. Sin embargo el tratado de Lausana en 1923, zanjó prácticamente la cuestión al decretar el intercambio obligatorio de las respectivas minorías de Grecia, Bulgaria y Turquía. Hoy sólo quedan en Grecia ciertas comunidades turcas en la Macedonia y en el Dodecaneso.

La casi totalidad de la población, pues, habla el griego que posee, sin embargo, cinco dialectos: el Dórico, que comprende la parte occidental de la Grecia continental y la periferia del Peloponeso; el Eólico, propio de Tesalia y Beocia; el Jónico, extendido por la costa de Asia Menor y las islas del Egeo; y el Ático, subdialecto del Jónico, hablado en la reglón de Atenas y en la Arcadia (Peloponeso central).


[editar] Lengua

Aunque el griego moderno conserva la estructura del griego clásico, el paso del tiempo y el contacto con otras lenguas y dialectos ha provocado una notable transformación no sólo en el vocabulario, sino también en la fonética y la gramática. Mientras en el habla popular, buena parte de la prensa y de la literatura se emplea el griego común o demotiké, persiste todavía una lengua arcaizante, esencialmente escrita y oficial, ligada a las instituciones estatales y eclesiásticas, e incluso a las escolares.

Como medida práctica, la mejor recomendación es que el viajero se familiarice con el alfabeto griego. En los lugares más turísticos las señalizaciones utilizan igualmente los caracteres latinos, pero muchos letreros de pueblos pequeños o en carreteras secundarias están sólo en griego.

Grecia-alfabeto-1.jpg


[editar] Las claves de la mitología

Una de las aportaciones más originales de la civilización griega la constituye la mitología, la serle de leyendas en las cuales se basa la concepción religiosa del mundo helénico. Esta no explica el mundo como creación de un solo Dios, tal como lo hará el Cristianismo, sino que multiplica las divinidades, suponiendo un sinfín de dioses y diosas, a imagen y semejanza de todas las cualidades y defectos humanos.

El amor está en el origen del nacimiento de los dioses: Eros une en un principio a Gaia o Gé, la tierra, con Uranos, el cielo. De esta unión nacerán una docena de titanes, cíclopes y monstruos diversos. Parece ser que el padre, Uranos, tenía sus manías: no dejaba que sus criaturas vieran al luz del sol. La madre, desesperada, pidió ayuda a Cronos, el más joven de sus hijos y a éste no se le ocurrió nada mejor que cortar los testículos a su padre durante la noche y echarlos al mar. De la espuma nace Afrodita (en una playa de Chipre) y de la sangre de la herida diversos Gigantes y Ninfas. Pero Cronos algo debió heredar del carácter paterno; como sea que un oráculo le predijo que sería destronado por uno de sus hijos, tomó la precaución de ir devorándolos uno a uno sólo nacer. El pasaje da pie a esa imagen clásica según la cual el tiempo devora todo lo que crea. Zeus iba a ser el hijo que cumpliría la predicción. Salvado par su madre y criado a escondidas en Creta, dio una droga a Cronos que le hizo devolver todo lo tragado. Inmediatamente surgieron Deméter, Poseidón, Hera, Afrodita y muchos otros dioses, cuyas fantásticas historias, entre surrealistas y libertinas, todavía divierten y sorprenden.

Grecia-mitologia-1.jpg


[editar] Gastronomía

La cocina griega es una cocina sencilla, que conjuga principios típicos del área mediterránea con otros de raíz oriental.

Los restaurantes empiezan a servir a partir de las 12 h. del mediodía y de las 20 h por la noche. Sin embargo, durante el verano se suele comer entre las 13 y 14 h. (en los chiringuitos de la costa habitualmente sirven comidas hasta las 15 h.) y se cena entre las 21 y 22 h.

Excepto en Atenas y alguna otra ciudad grande, los restaurantes son, en muchos casos, modestos. El viajero apreciará, en cambio, los pequeños merenderos al pie de la playa, con sus mesas bajo un emparrado y su parrilla donde se cocina el pescado del día. En estos lugares populares donde el menú puede estar solamente en griego, lo más práctico es entrar en la cocina y señalar al camarero los platos deseados. Estos suelen variar muy poco de un restaurante a otro, pero es cierto que lo que se pierde en refinamiento y selección se gana por otro lado en calidad y en la posibilidad de comer casi con los pies en el agua.

No es raro que la mayoría de los platos se cocinen por la mañana y se recalienten ligeramente después. Por esto, quien sea aficionado a comer tarde se arriesga a que le sirvan los guisos prácticamente fríos.

La comida suele comenzar por una típica ensalada griega, compuesta de tomate, cebolla, aceitunas negras, queso de cabra (feta) y eventualmente pepino o pimiento verde. Un pequeño aviso práctico: si se desea lechuga y para ello se pide ‘ensalada verde’ o ‘green salad’, es probable que el camarero sirva un plato de espinacas frías aliñadas.

Otros entrantes son la ‘tarama salata’, mezcla de huevos de pescado, patata y zumo de limón formando una pasta muy refinada que se unta con el pan; el ‘tzatziki’, yogur con pepino y ajo finamente triturado; la sopa de alubias o ‘fassolada’ y los típicos espaguetis italianos, que se encuentran en todas partes.

La carne, la más usual la de cordero y la de cerdo, es un producto relativamente escaso y suele combinarse de múltiples maneras. Mezclada con arroz puede rellenar pimientos verdes o bien hojas de viña (dolmadakia) cubierto todo ello de salsa de tomate puede combinarse, también picada, a una mezcla de patata y berenjena que constituye una especie de pastel llamado ‘moussaka’, exquisito. El mismo tipo puede confeccionarse con pasta Italiana ‘pastitsio’.

Otro plato muy aceptado son unas bolas de carne picada envueltas en salsa de tomate (keftedes) y evidentemente las famosas brochetas, llamadas ‘suvlakia’. El pollo (kotopulo) es también muy frecuente.

El pescado es fresco y plato común en todos los restaurantes (es fácil escoger si llega puntual; más tarde puede acabarse). Suele hacerse a la parrilla o bien en fritada de pequeños pescados del día. La langosta, hace un tiempo muy barata, se ha encarecido considerablemente. En fin, la fruta es abundante y de calidad y la repostería, de tipo oriental, se confecciona con miel, hojaldre, almendras y nueces. El sabor es más empalagoso que el de los habituales dulces centroeuropeos, pero igualmente exquisito para quien gusta de productos exóticos (baklabá, kadaifí, lukumí).

Una nota general a destacar en toda la cocina griega es la abundancia de aceite empleado en los guisos. Es frecuente ver, por ejemplo, cómo a un pescado a la plancha o a un queso fresco le añaden un buen chorro de aceite crudo.


[editar] Sugerencias

La variedad de regiones y de paisajes y la infinidad de islas que componen Grecia crean numerosas oportunidades de viaje. Los hay para todos los gustos.

Una muestra de algunas posibilidades podrás verla pinchado aquí.


[editar] Qué leer

Los clásicos -La Ilíada, por ejemplo- pueden ser una buena introducción a las raíces del mundo griego.

Pero hay interpretaciones más modernas y tan sugerentes como las fuentes originales -Historia menor de Grecia o Grecia en el aire- que pueden hacer las delicias del lector.

La mitología está presente en Grecia y requiere de interpretación. La escrita, por ejemplo, por Robert Graves, va a ser una entretenida ayuda para comprender los tejemanejes entre los dioses y sus parientes.

La historia, y no sólo la de la Grecia antigua, es interesante para conocer el país. La de Richard Clogg, de la prestigiosa Cambridge University Press, puede ser la mejor introducción.

Y la historia de hoy, en tono de ficción, resulta de lo más estimulante cuando se entra en ella a través de alguna de las novelas de Petros Markaris.

Para una visión rápida pulsar aquí.


[editar] Qué ver

Atenas

Herramientas personales
Espacios de nombres

Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas
Comunidad