Kenia

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Contenido

[editar] Una visión general

[editar] Kenia: un país variado

Kenia es un lugar magnífico donde ver fauna. Una fauna donde aparecen los grandes animales africanos: leones, elefantes, rinocerontes, hipopótamos, jirafas, cebras...

No todas las épocas son igualmente favorables para avistar unas u otras especies. Las migraciones llevan de un lugar a otro masas enormes de animales. Pero en todo caso, Kenia es el hogar de una enorme población de animales y un lugar privilegiado para encontrarse con ellos.

Pero habrá que intentar también que no todo sea ir a la búsqueda de elefantes, jirafas y cebras.

Aunque la sabana es el paisaje más típico de las tierras del interior, en el viaje conviene la variedad. Los lagos son importantes y numerosos.

La falla del Rift -un enorme corte que discurre de norte a sur- crea un relieve muy marcado que se traduce en una naturaleza distinta.

Por otro lado, elevaciones como el Monte Kenia generan espacios verdes con una vegetación viva y espacios desérticos allí donde impiden el paso de las nubes y hacen muy escasa la lluvia.

Además de animales y paisajes, Kenia conserva minorías étnicas que permiten conectar con un África más tradicional y que dan un interés cultural y humano al viaje.

Y presenta, sobre todo, el gran contraste entre el interior del continente y la costa, con un Índico azul, playas -en determinados lugares con cocoteros y corales-, islas y con una población de tradición swahili que marca distancias con lo que el visitante puede vivir en las tierras del interior.

Kenia tiene cierta 'fama' de turismo masivo. Lo ideal sería evitar ese turismo, viajando -cuando se pueda- en un programa privado que de al viajero toda la independencia. Y habría que elegir además -siempre que haya ocasión- hoteles que no sean masivos y que permitan disfrutar de la naturaleza.


[editar] Un viaje cómodo

Kenia tiene muy 'rodada' su industria turística. No será difícil encontrar hoteles cómodos tanto si tienen instalaciones tradicionales -con construcciones 'sólidas'- como si se organizan en forma de campamentos. En todos los casos los servicios acostumbran a ser de buena calidad sin que ello signifique perder el sabor de un entorno natural o de la vida al aire libre.

Los desplazamientos se efectúan en coches equipados para este tipo de viajes y aunque algunos tramos pueden ser largos, la novedad del paisaje y del entorno los hace siempre interesantes.

Pero no debe perderse de vista la posibilidad de emplear, siempre que haga falta, el avión. El vuelo de un lugar a otro es más habitual en Kenia que en Europa, mediante pequeños aviones que utilizan pistas de tierra. Cuando sea preciso, un trayecto en vuelo ahorrará tiempo y añadirá comodidad a los desplazamientos. Pero además será una atracción suplementaria y permitirá conocer el país desde el aire.


[editar] Geografía

Kenia tiene una superficie comparable a la de España.

El Valle del Rift, se inicia en Asia, entra en África por Etiopía, atraviesa de norte a sur Kenia y continúa por Tanzania. A lo largo de su descomunal vaguada se alinean volcanes extinguidos o inactivos, y sus depresiones forman un conjunto de lagos que caracterizan esta región del continente.

La falla divide en dos la gran meseta central de Kenya, las Tierras Altas.

Las Tierras Altas Orientales están dominadas por la mole del Monte Kenya, el más elevado del país y el segundo del continente (el primero es el Kilimanjaro, ya en Tanzania).

Fuera de las Tierras Altas (marcadas por montañitas en el mapa), en el norte y el este el paisaje es llano y se vuelve desértico.

La franja costera de Kenya constituye una llanura limitada hacia el interior por las suaves colinas que dan acceso a las mesetas. Sus blancas playas bordeadas de cocoteros y sus calas de aguas cristalinas se encuentran resguardadas del oleaje y las corrientes del Índico por arrecifes coralinos, cuya riqueza biológica se protege en varios parques nacionales marinos.


[editar] Población

Kenia tiene unos 30 millones de habitantes, repartidos muy desigualmente sobre el territorio.

La mayor parte de la población de Kenya es de raza negra. Las diferentes etnias se agrupan de acuerdo a su origen lingüístico. Aproximadamente un 65% del total pertenece a tribus de origen bantú, que pueblan las Tierras Altas centrales, el sudeste y las regiones costeras. El 30% de origen nilótico se asienta en el sudoeste y la región central del Rift, mientras que un 3% de cuchitas ocupan el norte del país. El espectro de población se completa con las minorías de origen indio, árabe y europeo. Tal diversidad es la causa de que una gran parte de los kenyatas hable más de un idioma.

La costa se ha poblado de gentes que procedían de tierras del interior y de gentes procedentes o muy relacionados con otros pueblos del Índico. La mezcla dio lugar a los swahili, con frecuencia comerciantes y navegantes e influidos por rasgos culturales procedentes de Arabia, Irán y la India. Por supuesto, entre ellos predominan los musulmanes.

Las lenguas nativas persisten, pero el swahili es la lengua común en toda Africa Oriental. El inglés es oficial y toda la población escolarizada lo habla con fluidez.

La diversidad es una fuente de conflictos. A pesar de los esfuerzos del gobierno por inculcar en los kenyatas la idea de un pueblo unido, lo cierto es que el sentimiento de nación se aplica sobre todo a la propia etnia.

El país Masai fue partido en dos por la arbitraria frontera entre Kenya y Tanzania hace poco más de cien años. Aunque el paso del tiempo tiende a separar definitivamente los destinos de los nacidos a un lado y otro de la frontera, los masai siguen conservando una conciencia de pueblo y no acaban de comprender por qué el camino a los poblados de sus primos está interrumpido por un límite que es difícil franquear.

Un 60 % de la población es cristiana, sobre todo protestante, un 7 % es musulmana, especialmente en la costa, y un 25 % conserva creencias tradicionales africanas.


[editar] Clima

El ecuador atraviesa el país. Las Tierras Altas favorecen un clima templado y, aunque caluroso, agradable. Las tierras bajas y desérticas, en cambio, son muy calurosas. También es calurosa la franja costera, y aunque el mar suaviza las temperaturas la atmósfera es húmeda.

Es importante destacar el régimen de lluvias, debido a su influencia sobre la vida animal y sobre el estado de las carreteras, muchas de las cuales se inundan o embarran y quedan intransitables. Las 'long rains' tienen lugar entre marzo y junio, y pueden ser muy abundantes. Acostumbran a durar unas pocas horas y hacen que el paisaje cambie de marrón a verde. Las short rains´, más moderadas, se producen entre octubre y noviembre. En general, las temperaturas son más elevadas durante los meses correspondientes a nuestro invierno (enero, febrero y marzo).


[editar] Historia

Las migraciones de los pueblos bantú y masai

Las invasiones del pueblo bantú después del siglo XIV forzó a desplazarse a la mayoría de los primitivos habitantes de Kenia a lo que hoy es Uganda, o Tanzania. En el siglo XVII otro grupo de invasores llegó a desde la región norte del lago Turkana. Fueron los masai, un pueblo del grupo lingüístico nilótico, acompañados de sus rebaños de ganado.

Los estados Zenj y los portugueses

Después del siglo XI, las áreas costeras estuvieron dominadas por comerciantes y pobladores del sur de la península Arábiga. Se establecieron varias ciudades-estado Zenj, los más importantes fueron los de Malindi y Mombasa. Por lo general, los estados Zenj estuvieron dominados cada vez más por los poderosos imperios marítimos no africanos. Uno de éstos fue el sultanato de Omán y Muscat, que durante siglos rivalizó con los portugueses y luego con los holandeses y los ingleses por la supremacía en la costa de África oriental.

La dinastía omaní

A principios del siglo XIX, el sultán Sayyid Said de Omán conquistó todas las ciudades-estado al norte del cabo Delgado. Con el tiempo, trasladó su capital a la isla de Zanzíbar en la actual Tanzania. Las plantaciones de clavo en Zanzíbar y las arboledas de palmeras de aceite en Mombasa, desarrolladas por Said, necesitaban una gran cantidad de mano de obra que se cubrió mediante el comercio de esclavos. Los tratantes por lo general cambiaban esclavos con los estados más fuertes de África. En 1873, ante el temor de que los británicos apoyaran una ocupación de su imperio, Bragas, el sultán, acordó la abolición del comercio de eclavos.

Imperio británico

En el reparto europeo de África que tuvo lugar en el siglo XIX los ingleses. Ya antes de 1900, algunos colonos blancos habían reconocido el valor económico de las tierras altas y empezaron a instalarse en las tierras fértiles adyacentes a Nairobi. Al final de la I Guerra Mundial, había más de 9.000 europeos en Kenia, y la mayor parte de las tierras altas se habían reservado para dar acogida a la creciente colonización blanca que contaba con el apoyo gubernativo en sus enfrentamientos con la población nativa.

El levantamiento Mau Mau

En 1952, una sociedad secreta kikuyu, el Mau Mau, inició un levantamiento contra el dominio británico. Fueron años de auténtica guerra con deportaciones masivas, campos de concentración, destrucción de poblados enteros en los que el ejército colonial no consiguió doblegar la resistencia indígena. Hacia 1956, cuando acabó la rebelión, se inició un proceso que daría lugar en 1963 a la independencia y convertiría a Jomo Kenyatta en presidente.


[editar] ¿Cuándo ir?

La mejor época para visitar Kenia es el verano, de julio a septiembre. Una segunda opción sería el invierno, especialmente los meses de enero y febrero. Lógicamente, estos meses son temporada alta, por lo que los precios son más elevados.

La estacionalidad de las lluvias en Kenia condiciona las comunicaciones por carretera y los movimientos cíclicos de la fauna. Hay dos estaciones húmedas, las "lluvias largas" entre marzo y junio y las "lluvias cortas" entre octubre y diciembre (para más detalles, ver Clima). Durante estos meses las carreteras se embarran y algunos parques se inundan, dificultando los desplazamientos e incluso el aprovisionamiento de los alojamientos turísticos.

Por otra parte, los rebaños de ñúes de Masai Mara, uno de los parques más visitados, migran cíclicamente entre esta reserva y las llanuras del Serengeti, en Tanzania. Los ñúes y sus escoltas las cebras llegan a Masai Mara después de las lluvias largas, en busca de los pastos frescos que brotan en esta época. Por tanto, la vida animal es más abundante en Masai Mara durante el verano boreal.

En enero y febrero el tiempo es seco y más caluroso que en agosto. Estos meses son adecuados para visitar el país, pero en el árido norte las temperaturas se disparan, mientras que en Masai Mara los rebaños de ñúes y cebras son escasos.


[editar] Cómo viajar, cómo alojarse y qué hacer

Kenia -lo mismo que Tanzania- es un país cuyo principal atractivo es ver la fauna, de cerca, en medio de la naturaleza. El paisaje es principalmente de sabana, lo que resultará a algunos poco espectacular.

Por ello es importante dejarse llevar por el entorno, con tranquilidad y con las menores aglomeraciones posibles. A Kenia se suele viajar en grupo, pero hacerlo en un coche propio -por supuesto con conductor- en un pequeño grupo de forma independiente dará la libertad de moverse con soltura, ir en busca de los animales sin depender de horarios rígidos o de otros coches y evitar los tiempos muertos que siempre acompañan a los grupos más numerosos de viajeros.

En los parques y reservas naturales los alojamientos suelen ser de dos clases, lodges y camps

  • Los lodges. Los hoteles de los parques acostumbran a adaptarse al entorno, con instalaciones aireadas, decoradas en plan africano más o menos lujoso y muchas veces en edificios dispersos, aunque próximos unos de otros. La construcción es sólida, de piedra, madera... y el ambiente trata de reproducir una atmósfera pintoresca donde se acentúa todo lo que recuerda la naturaleza. El viajero se aloja en un hotel, rodeado de naturaleza.
  • Los camps. Tratan de darle la vuelta a la idea del lodge y producir en el viajero la sensación de que está alojado en la naturaleza, aunque con servicios propios de un hotel. En lugar de instalaciones sólidas, los 'camps' apuestan por las tiendas individuales donde dormir y por edificaciones de aspecto más tradicional donde se instalan los servicios comunes. En los camps hay extremos. Los hay de super lujo, que reproducen el confor victoriano: Las tiendas donde se duerme son de tela, pero los interiores son de maderas oscuras, con bañeras, armarios y espejos, con esa comodidad antigua con la que uno imagina que hubiera viajado la reina de Inglaterra si hubiera ido a África en el s.XIX. Las salas comunes tienen maderas y grandes sillones ingleses y una biblioteca, y una pérgola para ver el atardecer, y candelabros, y ....
Otros camps son más 'prácticos'. Las tiendas donde se duerme también llevan un exterior de tela pero ya no se decoran con maderas, son más pequeñas, el lavabo no tiene agua corriente, la luz eléctrica se apaga a una determinada hora... Son tiendas 'buenas' bien pertrechadas, con multitud de cremalleras para cerrar, high tech en muchos casos, pero sin ese lujo superlativo de los camps más caros. Siendo de instalaciones más ligeras, probablemente ofrecen más la sensación y la emoción de la naturaleza que los camps de superlujo. En todo caso, el servicio acostumbra a ser excelente.
  • Safaris. En los parques la actividad más emocionante -la única que justifica que se visiten- es la de ir a ver animales en libertad, en su medio. En eso consisten los 'safaris'.
Los safaris se realizan en todoterreno. Por seguridad, no se puede andar por los parques o las reservas y los coches llevan la capota cerrada.
Los safaris duran unas horas y es el conductor quien conociendo el terreno organiza la ruta a la búsqueda de determinados animales.

Los lodges acostumbran a tener sus propias salidas de safari, pero el gran atractivo de los viajes cuando se dispone de un coche independiente, es precisamente el poder organizar los safaris a la medida de uno mismo sin restricción de tiempo y con plena libertad de circulación -lógicamente por los caminos permitidos- dentro de los parques. Parar donde apetezca, esperar a que aparezca algún animal, cambiar de ruta si parece que va a ser mejor para ver lo que se desea forma parte del programa para hacer el 'safari' emocionante y agradable a cada uno.


[editar] ¿Qué llevar en el viaje?

Ropa ligera de algodón es lo más aconsejable. Los tonos claros son también mejores que los oscuros por dos motivos. El primero es que se circula o se está en lugares polvorientos que dejan más huella en los negros que en los tonos luminosos. El segundo tiene que ver con la salud y es que los colores claros atraen menos a los mosquitos. Alguna prenda de manga larga será útil también en este sentido, sobre todo al atardecer, en lugares donde pueda haber más insectos. Y lo mismo puede decirse en relación a los pantalones largos.

La temperatura puede variar considerablemente según el lugar. Alguna prenda de más abrigo servirá si refresca por las noches.

Dependiendo de la época del viaje, o simplemente por precaución, un impermeable que no ocupe espacio en la mochila puede ser muy conveniente.

Gafas de sol serán imprescindibles. Y quienes deban quitárselas para utilizar su cámara de fotos, harán bien llevando un cordoncillo para sujetarlas. Gorro -con cinta para sujetar al cuello si se circula en coches descubiertos- y cremas protectoras son igualmente necesarias.

Un repelente antimosquitos para la piel no debe faltar en el equipaje.

Los enchufes en Kenia acostumbran a ser de tres patillas como los ingleses. Aunque los hoteles suelen prestar un adaptador, llevar uno propio ahorrará esperas y evitará quedarse sin uno algunas veces.

Una linterna y una frontal pueden ser de gran utilidad cuando el alojamiento es en bungalows, y hay que desplazarse entre ellos o al comedor, o en campamentos donde dejan de operar los generadores, relativamente pronto, y hacen difícil la lectura o cualquier actividad en la habitación.

Finalmente, habrá que llevar prismáticos para cada persona que participe en el viaje. No siempre los animales posan al gusto de los viajeros y si se sitúan algo lejos, todo lo que ayude a aproximarlos servirá para disfrutar mejor de ellos.

En cuanto a maletas, hay que decir que los coches en los que se viaja no siempre tienen mucho espacio en los maleteros. El equipaje blando encajará mucho mejor que cualquier maleta rígida.


[editar] Algunas lecturas

Kenia ha sido tema de muchos libros clásicos de la literatura de viajes y ha inspirado relatos románticos sobre la vida en África.

Entre otras, interesarán las siguientes sugerencias.


[editar] ¿Qué ver?

[editar] Nairobi

Desde el extranjero, acostumbra a ser el punto de llegada a Kenia.

[editar] El interior: Los parques

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Dependiendo del tiempo de que se disponga, se visitarán más o menos parques buscando siempre la variedad.

Masai Mara es el cinco estrellas. No puede faltar porque es el que más animales tiene y el más extenso.

El lago Nakuru, con alguna estrella menos, debe igualmente visitarse.

Más a tras mano, un poco más al norte están Samburu (con cocodrilos), el lago Baringo y el lago Bogoria. Todos ellos, sin llegar a la espectacularidad de Masai Mara o incluso de Nakuru, tienen buen interés.

Amboseli está al sur de Nairobi, próximo al Kilimanjaro y merece también una visita.

Aberdares, más cercano a Nairobi, deja poco margen al visitante para circular por él.


[editar] El Litoral

En la costa, las mejores opciones están alrededor de Mombasa, sobre todo Diani, situado unos 50 km al sur.

Una alternativa a Mombasa se halla más al norte al norte, en Malindi.

Y otra alternativa, mucho más llamativa por diferente, pero también menos cómoda y para un tipo de clientes más 'viajeros' que 'turistas' es la isla de Lamu.


[editar] Unos viajes, a modo de propuesta

Ocho días en Samburu, Nakuru y Masai Mara (ver)

Diez días combinando lo mejor de Kenia y Tanzania (ver)

Seis días para completar el viaje y visitar La isla de Lamu (ver)



[editar] Salud

Kenia no acostumbra a pedir certificado de vacunación alguno. Exige el de la fiebre amarilla cuando se procede de algún país con riesgo de contagio.

La malaria es una enfermedad endémica para la que existe tratamiento de profilaxis que se administra en pastillas. Conviene informarse al respecto en las instituciones adecuadas.


[editar] Visado

La entrada en Kenia precisa un visado que se expide en el mismo aeropuerto de llegada para viajes de turismo. Está previsto su pago en dólares americanos (25 dólares en 2009). Pero se admite también el pago en euros (20 euros) como medida para facilitar los trámites.



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