Sudáfrica

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[editar] Geografía

Sudáfrica tiene una superficie de 1.233.404 km2, esto es, dos veces y medio el tamaño de España. Es limítrofe con Namibia, Botsuana, Zimbabue y Mozambique. Los estados de Lesotho y Swazilandia están situados dentro de sus fronteras. El país ocupa la punta austral del continente africano y está bañado por el océano Atlántico en su costa occidental y por el océano Índico en la costa sur y oriental.

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La mayor parte del país es un altiplano de 1.500 metros de altura conocido como el 'highveld'. La imponente cadena montañosa Drakensberg marca la frontera oriental entre el highveld y el lowveld. Este último se extiende a lo largo de la costa índica llegando hasta el Parque Nacional Kruger. En el noroeste se encuentra el desierto del Kalahari.

Las principales regiones geográficas del país son:

Costa Sur-suroeste: Verde, húmeda y ligeramente montañosa. Pequeños pueblos salpican la costa. Mar brava.

Highveld: interior del país, altiplano, dominado por zonas extensas de cultivos. Muy rural.

Cabo Norte: comprende el tercio noroeste del país. Región semiárida y desértica, densidad de población muy baja.

La concentración urbana es mucho mayor en Sudáfrica que en otros países del continente: más del 50% de la población reside en áreas urbanas. Aparte de los problemas habituales de las ciudades (tratamiento de residuos, afectación del entorno natural, etc.) Sudáfrica debe luchar contra una las herencias de la era del apartheit: las barriadas o townships, situadas normalmente en la periferia de las grandes poblaciones, donde los habitantes padecen, aún hoy, la falta de infraestructuras y disponen de una calidad de vida precaria.


[editar] Historia

En los orígenes

Reducir la historia de Sudáfrica al momento en que llegaron los europeos resulta una visión muy corta. Sudáfrica posee algunos de los yacimientos paleoantropológicos más antiguos del continente y se especula si los primeros homo sapiens no habrían aparecido aquí.

En épocas posteriores, los bosquimanos (hace 100-40.000 años) formaron los primeros grupos humanos establecidos en la región. Desde la edad de hierro grupos agricultores y ganaderos bantúes se extendieron por el territorio procedentes del África Central, desplazando a los pobladores nativos y asentándose definitivamente entre ellos hasta los siglos xi y xv. De los pueblos que se encontraron los europeos al llegar a estas latitudes destacan dos, los xhosa y los zulúes, etnias ambas que constituyen la mayoría de la población actual.

Los primeros europeos

Es en 1487 cuando Bartolomé Díaz alcanza el punto más meridional del occidente africano, el Cabo de Buena Esperanza, convirtiéndose así en el primer europeo en llegar a la región. Sin embargo, hasta 1652 no hubo asentamientos europeos: fue en esa fecha cuando la Compañía Holandesa de las Indias Orientales fundó un puesto de avituallamiento que más tarde se convertiría en Ciudad del Cabo. Para aliviar la escasez de trabajadores en el Cabo, se trajeron esclavos de Indonesia, Madagascar e India. Y se empezó a formar el dialecto afrikaans.

Los siguientes 150 años estuvieron marcados por la expansión de los territorios ocupados por los colonos, que entraron en constante conflicto con las tribus bantúes. Los blancos solo fueron detenidos en 1779 por los Xhosa en la primera guerra bantú.

Los siglos XIX y XX

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Aprovechando la cuarta guerra anglo-holandesa, los británicos tomaron la región y, en 1806, Ciudad del Cabo pasó a ser colonia británica. El dominio de los ingleses provocó la emigración de los bóers (colonos originarios de Holanda, Flandes, Francia y Alemania) que se adentraron en el norte y el este del territorio, lo que desencadenó nuevos conflictos entre los afrikáner, los xhosa y los zulúes por la posesión de la tierra. La llegada de los ingleses, que defendían una política abolicionista, paralizó el tráfico de esclavos, que se suprimió por ley en 1833.

El descubrimiento de yacimientos de diamantes y oro animaron el crecimiento de la economía y la inmigración europea e intensificaron el despojo de los nativos. En esta situación, dos guerras enfrentaron a británicos y bóers por el control de los recursos minerales del país. Aunque los bóers resultaron perdedores de la guerra, el Reino Unido concedió a Sudáfrica en 1910 una independencia limitada como colonia británica. Fue en esta época cuando la segregación racial empezó a tomar cuerpo y a impregnar la legislación surafricana. En 1948 se instituyó el régimen del apartheid (“separación” en Afrikaans) que dividía la sociedad en negros, coloured y blancos y otorgaba todos los privilegios a estos últimos últimos. El apartheid, entre otras discriminaciones, permitía el voto únicamente a los blancos; decretaba que los negros no podían vivir en zonas cercanas a los lugares de residencia de los blancos; que la educación de los negros debía ser separada y limitada e impedía a los negros el acceso a puestos de trabajo considerados de categoría superior y reservados a los blancos o a los coloured

Tras la independencia

El país alcanzó la plena independencia en 1961, al tiempo que se creaba la República de Sudáfrica. Sin embargo, el gobierno continuó legislando según el régimen del apartheid, a pesar de la creciente oposición interior y exterior que aisló internacionalmente al país. Solo a raíz de un cambio de Presidente del Partido Nacional, que ocupaba el poder en 1990, el gobierno sudafricano comenzó las negociaciones que dieron lentamente fin a las leyes discriminatorias y culminaron con la convocatoria de las primeras elecciones democráticas en 1994. Se autorizó la participación en ellas del Congreso Nacional Africano (el partido de mayoría negra, en la clandestinidad hasta entonces) y de otras organizaciones políticas de izquierda, y tras 27 años de prisión se liberó a Nelson Mandela que, con el resultado de las elecciones, pasó a ser el primer presidente negro de Sudáfrica. El aislamiento internacional que pesaba sobre el país llegó a su fin.


[editar] Situación actual

Terminado el régimen de apartheid, las diferencias económicas entre las distintas comunidades siguen siendo muy llamativas. Millones de sudafricanos negros continúan viviendo en la pobreza y sin acceso a trabajos cualificados.

La brecha entre ricos y pobres es visible al visitante. En las ciudades, los cuidados barrios ricos (normalmente habitados solo por blancos) se extienden cerca de míseros townships (habitados sólo por negros), donde la electricidad, agua corriente y condiciones higiénicas brillan por su ausencia.

Debido a ello, la sensación de temor es un sentimiento habitual entre los sectores prósperos de la sociedad. La mayoría de la clase media y alta de las ciudades vive aislada en una “burbujas” de seguridad que les protegen sus casas y de las que no acostumbran a salir si no es en coche para ir a trabajar o a los centros comerciales y de ocio.

Sin embargo y pesar de la precariedad de muchos barrios marginales, numerosos townships también han dejado de ser focos de miseria y pobreza, para convertirse en barrios residenciales de trabajadores. Calles asfaltadas, casas de ladrillo, suministro regular de agua y electricidad, hospitales y colegios, son la norma en estos suburbios. Algunas zonas, por ejemplo en Soweto, disponen de enormes centros comerciales, tiendas y concesionarios de coches como cualquier otro barrio de clase alta.

En todo caso, la vida en los suburbios es siempre más informal y animada que los barrios de clase alta: la gente pasea y charla en la calle, disfruta de los shabeens (cervecerías), las fiestas y funerales se celebran al aire libre… Sin duda, el recorrido por uno de estos barrios ayudará al visitante a entender el pasado, presente y futuro del país.

Volviendo a los problemas, otras de las grandes preocupaciones que enfrenta hoy la sociedad sudafricana son el paro, la violencia y la proporción tan elevada de afectados por el sida. De hecho, el VIH/sida es hoy la principal causa de mortalidad en el país.


[editar] Estados y organización política

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El gobierno de Sudáfrica actúa bajo un sistema parlamentario inspirado en el británico. El Presidente es a su vez el Jefe de Estado y el Jefe de Gobierno. Es elegido por el parlamento bicameral, formado por la Asamblea Nacional (Cámara baja) y el Consejo Nacional de las Provincias (Cámara alta). En la práctica, el Presidente es el líder del partido mayoritario en la Asamblea Nacional, que cuenta con 400 escaños.

En Consejo Nacional de las Provincias (NCoP) están representadas las nueve provincias de Sudáfrica, además de las grandes ciudades. Ordendas por superficie, las nueve provincias son: Cabo del Norte, Cabo Oriental, Estado Libre, Cabo Occidental, Limpopo, Noroeste, KwaZulu-Natal, Mpumalanga y Gauteng.


[editar] Población, idioma y cultura

La población de Sudáfrica es de casi 50 millones de habitantes, de los cuales el 80% son negros, el 9% blancos y el 11% de color.

Conviene diferenciar entre dos términos aparentemente próximos: “blacks” es la palabra que emplea para denominar a las personas de piel negra, autóctonas o de origen africano. Por el contrario “coloured” se utiliza para referirse a las personas de piel oscura de otros orígenes, entre ellos Asia (India, Indonesia…), lugar de donde venían los esclavos. Son, por ello, palabras que definen diferentes orígenes y no sinónimos. A pesar de ser una clasificación iniciada en la era del apartheid (por la necesidad de clasificar, diferenciar y separar) aún hoy se utiliza.

La población negra se divide en cuatro grupos: Sotho, Shangaan-Tsonga, Venda y Nguni. Los venda y nguni son de origen bantú, las tribus que antiguamente poblaban la parte central del continente. Las dos etnias más numerosas pertenecen a los nguni: los zulú y los xhosa, que además solo se encuentran en Sudáfrica (al contrario que otros grupos, que se distribuyen en países limítrofes).

Los que mejor han mantenido la identidad étnica son los zulúes (24% de la población), asentados principalmente en la provincia de KwaZulu-Natal. Su idioma es el más extendido en el país, y casi la mitad de la población lo entiende. El partido por la Libertad Inkatha aboga por la independencia de esta región.

Los xhosa (18%), son el segundo grupo más importante y se encuentran principalmente en las zonas del Cabo Este y Cabo Oeste. Tradicionalmente han constituido la clase obrera y trabajadora negra y, por ello, tienen gran influencia política. Su idioma llama la atención por los peculiares sonidos y chasquidos producidos con la lengua al hablar. Otros grupos étnicos incluyen los Basotho, Tswana, Ndebele y Venda.

Muchos “coloured” viven en las provincias del Cabo Oeste y Cabo Norte, principales asentamientos de los colonos blancos quienes los emplearon como esclavos. Los Cabo-malayos (Cape Malay) son el grupo más identificable y los primeros en haber llegado a la región. La mayoría son musulmanes y los descendientes actuales lo son de esclavos y presos. Otro grupo claramente visible son los sudafricanos de origen indio, establecidos en la región de Kwazulu-Natal, especialmente en Durban, donde hay incluso una “Little India”.

Por el contrario, Limpopo, Mpumalaga y el Estado Libre son el territorio de los afrikaners, descendientes de los colonos holandeses establecidos en la región a partir del siglo XVII. Se trata de cristianos calvinistas y representan el 60% de los blancos. Su idioma deriva del holandés y suele ser la lengua franca entre etnias cuyos idiomas son muy diferentes. El restante 40% de la población blanca es de ascendencia británica.

Hay once idiomas oficiales en Sudáfrica: Inglés, afrikaans, ndebele, sepedi, xhosa, venda, tswana, sotho, zulu, swazi y tsonga. Normalmente cada persona habla su idioma local o materno y algún otro más extendido como el inglés o afrikaans, que le permite comunicarse a lo largo y ancho del país.


[editar] Naturaleza

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Sudáfrica, ofrece una de las mayores riquezas naturales del planeta: es el tercer país del mundo en términos de diversidad biológica y cuenta en varios de sus parques naturales con los famosos big five (león, leopardo, búfalo, rinoceronte y elefante). También es un país excepcional para la observación ornitológica (especialmente en los meses cálidos y húmedos, de septiembre a marzo).

El 8% de la superficie total del país está protegido por más de 600 reservas y parques naturales, con una enorme variedad de paisajes.

Los parques y reservas están perfectamente organizados, los precios de entrada son razonables y admiten en muchos casos la visita en coche conducido por uno mismo. La mayoría están gestionados por South African National Parks (www.sanparks.org) salvo los de la provincia de KwaZulu-Natal, gestionados por Ezemvelo KZN Wildlife (www.kznwildlife.com).

Para visitarlos se debe abonar una entrada diaria. Si está previsto efectuar varias visitas, sale a cuenta comprar la Wild Card (www.wildinafrica.com) válida para un año y con acceso ilimitado a todos los parques asociados a esta iniciativa (la gran mayoría de los que existen). Si se va a pasar más de cinco días en un parque tipo Kruger, ya resulta rentable.

(En el mapa: En azul, parques del South African National Parks-SAN- 1.Mapungubwe, 2.Marakele, 3.Kruger, 4.Kgalagadi, 5.Ai-Ais/Richersveld, 6.Augrabies, 7.Vaalbos, 8.Golden Gate, 9.Namaqua, 10.Tankwa, 11.Karoo, 12.Camdeboo, 13.Mountain Zebra, 14.Table Mountain, 15.Agulhas, 16.Bontebok, 17.Wilderness, 18.Knysna, 19.Tsitsikamma, 20.Addo, 21.West Coast.

En verde, otros parques: 1.Baviaanskloof, 2.De Hoop, 3.Sta Lucia, 4.Hluhluwe-Umfolozi).


[editar] Asuntos más prácticos

[editar] Clima

¿Cuándo ir? Casi cualquier época del año es buena para visitar Sudáfrica.

El invierno (junio a septiembre) es más fresco y seco. Es ideal para el senderismo y actividades de aire libre. Es también la mejor época para la observación de la fauna ya que el agua escasea y concentra a los animales cerca de las pozas. Además la hierba es más baja y mejora la visibilidad del terreno.

El verano (de noviembre a marzo) es más caluroso, lluvioso y ocasionalmente neblinoso. En el lowveld, puede llegar a ser agobiante. En la región costera del Índico las condiciones son las típicas de un país tropical: mucho calor y fuerte humedad.

La primavera (septiembre a noviembre) y el otoño (abril y mayo) pueden ser excelentes si va a visitar regiones distintas. Y si lo que se busca son las flores, la primavera es perfecta para ir al Cabo Norte, momento en que todas las colinas se llenan de color.

Tan o más importante que el clima, a efectos de encontrar hotel, son las vacaciones escolares. Desde mediados de diciembre a enero, así como en Semana Santa, la ocupación puede rozar el lleno total en los alojamientos de los parques nacionales y zonas turísticas y los precios pueden casi duplicarse.

[editar] Huso horario

Entre España (GMT+1) y Sudáfrica no hay diferencia horaria salvo en invierno (español). En esta estación los relojes sudafricanos van una hora por delante de los españoles (GMT+2).

[editar] Visado

Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado. Al entrar en el país será expedido un permiso de estancia de 90 días sin muchas preguntas, aunque las autoridades pueden pedir un billete de avión de salida como confirmación de que no hay intención de quedarse a vivir en Sudáfrica. Si se abandona el país para volver a entrar en ese plazo, no será expedido un nuevo permiso. Seguirá vigente el que caduca al cumplirse los 90 días desde la fecha de la primera entrada.

[editar] Alojamiento

Sudáfrica es un país muy preparado para recibir turistas de todos los niveles y presupuestos. Los estándares de calidad son en general elevados y los precios mucho más razonables que los europeos.

En el rango de alojamientos económicos, hay albergues para mochileros (con dormitorios, habitaciones individuales y dobles, normalmente con cocina y wi-fi). También hay campings que en los lugares más remotos serán la única opción económica disponible. Se puede calcular 10 euros por persona en este nivel de alojamiento.

El rango intermedio de alojamiento lo ofrecen los excelentes Bed&Breakfast, pequeños hoteles familiares, con encanto, llenos de carácter y, normalmente, una atención muy personalizada. A esta categoría pertenecerían algunos de los alojamientos en parques nacionales, que suelen tener una buena relación calidad/precio. Calcular (año 2011) entre 30 y 100 euros por una habitación doble en esta categoría.

En el rango más caro nos encontramos con lugares de ensueño y exclusivos. Ya sean hoteles de lujo en reservas naturales o modernos hoteles en las ciudades, la calidad y servicio son excelentes a unos precios algo menores que en Europa. 100 euros por noche es el precio de partida en esta categoría.

Hay que recordar que los precios fluctúan mucho según la época del año. Diciembre y enero y Semana Santa son momentos en que los precios se duplican y las reservas deben cerrarse con mucha antelación. Es posible, además, que algunos alojamientos impongan estancias mínimas. Pero del mismo modo, en temporada baja, es posible obtener muy buenas ofertas.

[editar] Transportes

Avión

El aeropuerto OR Tambo en Johanesburgo es el más importante del Sur de África y para entrar o salir del país por avión habrá que pasar por allí o por Ciudad del Cabo. Solo unos pocos vuelos internacionales operan desde Durban.

El avión es la mejor manera de cubrir las largas distancias entre diferentes zonas si se dispone de poco tiempo. Aparte de South African (www.flysaa.com) y sus filiales Air Link (www.flyairlink.com) y SA Express (www.flyexpress.aero), hay cuatro compañías low-cost: Kulula.com (www.kulula.com), Mango (www.flymango.com), Comair (www.comair.co.za) y 1time (www.1time.aero) que enlazan las principales ciudades del país.

Tren

Shosholoza Meyl opera las líneas de ferrocarril y ofrece servicios regulares entre las principales ciudades. Hay tres tipos de tren: premier (bastante lujosos), turistas (que ofrecen buena relación calidad-precio, aunque sean algo lentos) y económicos (que no disponen de literas, ni son especialmente cómodos para viajar de noche).

Los trenes nocturnos clase turista, en cambio, disponen de literas (y por un extra, sábanas) en compartimentos de 2 y 4 personas. Tienen servicio de restaurante y bar.

Conviene comprar los billetes hasta con 3 meses de antelación, preferiblemente en las estaciones.

Autobús/Minibus

La red de autobuses es buena y es la principal forma de transporte de la gente del país. Sin embargo, no es especialmente barata. Además, la mayoría de los recorridos de larga distancia se efectúan por la noche.

Translux (www.translux.co.za), Greyhound (www.greyhound.co.za), Intercape ([1]) y SA Roadlink ([2]) ofrecen todas ellas servicios similares y relativamente cómodos. Dos de ellas disponen empresas hermanas más económicas, que en lugar de 4 asientos por fila llevan 5. Se trata de City to City (dependiente de Translux) y Citiliner (de Greyhound).

Un problema para moverse en autobús es que al llegar a pequeños pueblos los autobuses dejan en las afueras o en la carretera, y luego hay que tomar un taxi -nada barato- hasta la población o caminar un buen rato. No hay que pagar nada extra por el equipaje, que se “factura” antes de subir al autobús. Algunas empresas ofrecen descuentos a estudiantes con tarjeta ISIC.

Los billetes de estas compañías se pueden comprar a través de www.computicket.com o telefónicamente. También se pueden comprar en los supermercados Shoprite o Checkers, lo cual suele ser bastante cómodo para evitar desplazarse hasta la estación de autobuses. Las reservas están perfectamente informatizadas por lo que es posible hacerlas con mucha antelación los billetes.

Los mochileros pueden usar el Baz Bus (www.bazbus.com) destinado casi exclusivamente a ellos, con un servicio puerta a puerta. Solo cubre las principales zonas turísticas entre Johanesburgo y Ciudad del Cabo, por la costa. Es más caro que el autobús pero mucho más cómodo, pues no obliga a tomar otros transportes para salir o llegar al hostal donde se tenga el alojamiento. Se puede ahorrar comprando pases de 1, 2 o 3 semanas.

También entre ciudades de menor tamaño o rutas más cortas funcionan furgonetas-minibus, que parten sólo cuando se llenan. La seguridad en ellas es mucho menor y la velocidad a la que circulan pone los pelos de punta hasta a los amantes de la velocidad. Son, por el contrario, mucho más baratas y, en ocasiones, la única opción de llegar a pequeñas poblaciones. Si se dispone de una mochila grande puede ser un problema, ya que no disponen de maletero o espacio para bultos. Ocasionalmente, algunas rutas están cubiertas por pequeñas empresas oficiales, de mayor garantía, que ofrecen salidas con horario fijo y portaequipajes externo.

Coche privado / alquiler

Es una de las mejores maneras de viajar por el país, sin duda. No es especialmente caro alquilar un coche, la red de carreteras es buena y se consigue con ello llegar a lugares en los que el transporte público puede ser escaso o infrecuente. Las principales empresas internacionales de alquiler operan en el país, pero otras locales como Tempest, First Car Rental o Around About Cars son fiables y más económicas.

Debe tenerse en cuenta que se conduce por la izquierda y que es aconsejable llevar la licencia internacional de conducir, pues está traducida al inglés.

En las gasolineras (suelen ser todas 24 horas y tener tiendas con alimentos y bebidas) hay que esperar a que un empleado atienda y limpie los cristales. Una propina de 3 o 4 rands, será bien venida.

[editar] La comida

La cocina sudafricana no es uno de los mayores reclamos del país. El plato más típico, el braai, (una barbacoa de carne y salchichas, acompañada de abundante cerveza) resume la esencia misma de la gastronomía del país: sencilla, básica, sin pretensiones. Eso sí, la materia prima suele ser de calidad. Carne, pescado, fruta y verdura son abundantes y, sobre todo, muy sabrosos.

El recetario, sin embargo, es un buen reflejo de la historia y tradiciones del país. Se pueden encontrar platos con influencias europeas, africanas y asiáticas sin dificultad. Hay estofados, guisos y potajes, herencia holandesa. Los platos de carne y salchichas, herencia boer. Los derivados del maíz, base de la dieta de los trabajadores negros. Currys de aromas indios y platos con picante traídos de Mozambique.

Especialidades regionales incluyen la comida Cape-Malay, en Ciudad el Cabo, una mezcla de europea y asiática, fusión de la cocina de los esclavos y colonos holandeses; los curries de Durban (y el peculiar bunny chow, un curry servido en un pan de molde vaciado en su interior); el pap, una masa densa e insípida hecha a base de trigo o maíz, acompañada de salsa o carne guisada.

El biltong, carne seca, es más sabroso de lo que parece y se prepara de carne de vaca y de todo tipo de antílopes. Es un excelente snack a cualquier hora del día. A lo largo de la extensa costa, siempre será fácil encontrar un fish & chips (pescado acompañado de patatas fritas) fresco, barato y de calidad.

Muchos hostales disponen de cocina y utensilios para cocinar.

[editar] Bebidas

El agua del grifo es normalmente potable y se puede beber sin problemas en ciudades. La cerveza es la bebida nacional, con abundantes marcas y presentaciones. El vino es excelente, barato y muy fácil de encontrar en todo el país. Las mejores zonas de cultivo están en el área de Winelands y Ciudad del Cabo.

Las bebidas alcohólicas se venden en licorerías especializadas y muchas veces en espacios separados dentro de los supermercados. Los fines de semana (a partir del sábado a las 13 horas) no está autorizada su venta, pero sí su consumo en bares y restaurantes.

[editar] Moneda y cambio

El rand (ZAR) es la moneda local. Se pueden cambiar muy fácilmente euros o dólares en cualquier casa de cambio o banco, con comisiones bajas (alrededor del 2%).

Hay monedas de 1, 2, 3, 10, 20 y 50 centavos y 1, 2 y 5 rand. Los billetes tienen denominaciones de 10,20,50,100 y 200 rand. Las tarjetas de crédito están muy extendidas, con ellas se podrá sacar dinero fácilmente de cajeros automáticos (Visa y Mastercard) y pagar habitualmente en supermercados y tiendas. Hay oficinas de American Express.

Conviene guardar los recibos de cambio de moneda o retirada de efectivo de cajeros, pues es posible que los exijan al final del viaje para cambiar los rand sobrantes a euros, dólares u otra divisa.

[editar] Propinas

Sudáfrica sigue el sistema norteamericano de propinas: en restaurantes se espera que el cliente pague por el servicio, aparte del importe de la comida. Si el servicio ha sido malo, un 5% mostrará su disconformidad. Un 10% es lo habitual si ha sido correcto y un 15% si el camarero ha alcanzado la excelencia.

Redondeo en taxis, propinas en hoteles, etc. serán esperados y apreciados.

[editar] Regateo

No es muy habitual regatear. Sin embargo, es normal hacerlo en mercadillos de productos destinados a turistas o puestos callejeros informales. También si se va a alojar varias noches en un hotel se puede solicitar un descuento, más probable de obtener cuanto menor sea la categoría del establecimiento.


[editar] Actividades

Sudáfrica es un excelente destino para aquellos que disfruten del turismo activo, pues gracias al clima favorable casi todo el año y a la diversidad orográfica se puede practicar casi cualquier deporte de aire libre.

El senderismo es una actividad muy desarrollada en el país, debido a la cantidad de caminos señalizados que existen, muy especialmente en las Drakensberg pero también en las afueras de prácticamente cualquier pueblo o ciudad. Para preservar el entorno algunos de los recorridos más populares tienen restricciones diarias de visitantes y es necesario reservar con antelación.

El surf es otra actividad popular. Jeffreys bay es el lugar más famoso, con olas de categoría mundial, pero casi cualquier playa de la costa al noroeste de Port Alfred será buena. El mejor momento del año es de abril a julio (el otoño y principio de invierno)

Del mismo modo que los surfistas disfrutan, los bañistas deben siempre estar atentos: suele haber bastante viento en las zonas costeras y el fuerte oleaje y las corrientes, muchas veces, dificultan o imposibilitan el baño.

El buceo es otra actividad con muchas posibilidades. Alrededor de la península del Cabo hay numerosos barcos naufragados, aunque las aguas son bastante frías. La visibilidad mejor se consigue de noviembre a enero. La zona costera de KwaZulu-Natal cerca de Durban es especialmente buena para el submarinismo, sobre todo la zona del Aliwal Shoal, de aguas cálidas, corales y mucha vida. Aquí, la mejor visibilidad es la que corresponde a los meses de mayo a septiembre. Para los amantes de las emociones fuertes, bucear junto a tiburones blancos es otra oportunidad que brinda la costa sudafricana, si bien el hecho de alimentar a los tiburones para que acudan junto al buceador puede generar dudas a los más respetuosos con el entorno.

Otras actividades populares y fácilmente practicables incluyen el montar a caballo, en kayak o canoa, bicicleta de montaña, escalada y para los más atrevidos, el salto de puente más alto del mundo.


[editar] Comunicaciones

Las cabinas telefónicas aún se usan mucho y son baratas para llamadas locales. Casi todas funcionan con tarjetas de prepago. Por el contrario las llamadas de larga distancia son caras, y será mejor hacerlas desde locutorios, aunque llamar a partir de las 20 horas es más barato. Para llamar a España usando España Directo debe marcar el 0800-990034.

Hay una extensa red de telefonía móvil (GSM) en todo el país. Sin embargo grandes áreas del interior del país, remotas, situadas entre infinitos campos de cultivo pueden no tener señal alguna. Hay que contar con ello si se conduce el propio coche. Vodacom (código 082), MTN (083) y Cell C (084) son las compañías más importantes. Es posible alquilar un móvil local en aeropuertos o comprar una tarjeta SIM sin mucha dificultad.

El prefijo internacional de Sudáfrica es el +27. Para llamar al extranjero hay que marcar “+” o “09” y el código internacional del país al que se llama.

Internet está disponible en casi todas las ciudades y pueblos en cyber cafés que abren hasta altas horas de la noche. En los suburbios y zonas residenciales de las grandes ciudades, se encuentran en centros comerciales. Sin embargo, el servicio no es barato (entre 1 y 4 euros por hora) salvo para las conexiones en el hotel u hostal, la mayoría de los cuales ofrece wi-fi gratuito para los clientes que dispongan de su propio ordenador. Muchos bares y restaurantes también lo ofrecen gratis.

Las oficinas de Correos son modernas y eficientes. El servicio de envío de cartas y paquetería es rápido y seguro. Venden cajas y ayudan a preparar el envío si se necesita. Para mayor rapidez y seguridad, todas las empresas de mensajería urgente tienen oficinas en las principales ciudades del país.


[editar] Horarios

Los ministerios, departamentos gubernamentales y Correos abren de 8:30 a 16:30 horas de lunes a viernes. Los bancos de 8:30 a 15:30 horas y sábados de 8:30 a 11:00. Los negocios abren y cierran pronto, en torno a las 17:00horas. En ocasiones cierran a la hora de la comida (12:00-14:00). En cambio, los supermercados tienen un horario continuado mucho mayor, cerrando a las 21:00 horas y además abriendo sábados y domingos.

Se suele desayunar a las 7:00-8:00, comer entre 12:00 y 14:00 y cenar a las 19:00-20:00, aunque el horario varía según sea en la ciudad (más tarde) o en pueblos (más temprano)


[editar] Seguridad

Uno de los problemas de Sudáfrica es la violencia y la elevada delincuencia. Pero ello no debiera afectar a quien se propone visitar el país. A lo que sí obliga es a tomar algunas precauciones que en general se basan en el sentido común y son el mejor remedio contra la inseguridad.

Al anochecer, los centros de las grandes ciudades son lugares a evitar. Durante el día es prudente no llevar joyas ostentosas o aparatos electrónicos jugosos para el ladrón. Algunos barrios de Johanesburgo y todos los townships tienen mala fama, no sin razón. Por ello lo aconsejable es preguntar antes de visitarlos y andar acompañado de un guía o de un residente local.

Si se va en coche, nunca hay que dejar objetos de valor a la vista. En los estacionamientos, incluso los vigilados, nadie se hará responsable de los objetos que pudieran ser robados.

Hay que ser cuidadosos en los lugares donde se paga con tarjeta de crédito para evitar el riesgo de fraude, si bien en comercios y restaurantes populares no habrá problema alguno.


[editar] Embajadas y representación consular

La mayoría de países tienen sus embajadas en Pretoria con algunos consulados en Ciudad del Cabo, Johanesburgo o Durban.


[editar] Vestido

En un país con tanta diversidad geográfica, la ropa a llevar dependerá del tipo de viaje que se vaya a hacer y de la época del año. En cualquier caso, Sudáfrica es un país de clima templado, por lo que las variaciones entre el invierno y verano no son demasiado acentuadas.

En invierno -y salvo en las montañas, donde se deberá ir convenientemente equipado- el frío es muy llevadero y no obligará a preparar una gran maleta. Un forro polar y una chaqueta que abrigue un poco pueden ser suficientes en esta estación.

En verano un chubasquero y paraguas no debieran faltar en la maleta, sobre todo el la región oriental del país, de clima más tropical y húmedo. Allí, el calor puede ser agobiantemente húmedo, por lo que prendas de algodón serán las más prácticas. En la costa, incluso en verano, hay que contar con una chaqueta, pues el viento húmedo puede ser fresco.

Para visitar los parques naturales conviene llevar ropa cómoda: en muchos de ellos, al no poder abandonar el coche, habrá que permanecer sentado muchas horas. En los parques donde sí se sí se permite caminar, la ropa ligera, de colores naturales y apagados, será la más conveniente para no resultar una distracción para los animales.

Salvo que se visite algún poblado muy aislado donde se impone la prudencia en el vestir, en el resto del país puede llevarse mismo que se llevaría en cualquier parte de Europa.

En todo caso la calidad de la ropa y el surtido en las grandes ciudades es excelente. Quien desee completar su equipaje in situ, podrá hacerlo y encontrará ropa de safari y aventura, muchas veces, más barata que en su lugar de origen.


[editar] Compras

No se suele ir a Sudáfrica pensando en las compras, pero alguno de los objetos locales puede llamar la atención.

Lo primero a averiguar es si la venta es legal o no. Hay que evitar la compra de marfil, caparazones de tortugas, coral, maderas nobles que puedan tener dudoso origen. Las restricciones a la compra de determinados 'recuerdos' del viaje tratan de frenar la tala o caza ilegal. La compra ilegal se penaliza con fuertes multas y con la incautación de las compras en la aduana. Lo mismo ocurre con las antigüedades: debe verificarse su legalidad y permisos de exportación al comprarlas.

Aunque normalmente no se suele regatear, en los mercadillos es habitual iniciar un breve mercadeo.

Hay mercados muy buenos y variados en Ciudad del Cabo (Plaza de Greenmarket) y Johanesburgo (mercado de artesanías de Rosebank o en la tienda Art Centre) o en Durban (African Art Centre y en BAT Centre)

Telas llamativas, cestas y adornos hechos con cuentas de colores, bolsas, esculturas de madera, litografías y pinturas o cerámica son algunos de los productos que podremos encontrar en tiendas y mercados.

El reciclaje es otra de las facetas creativas de los africanos y muchos productos que se pueden llevar como recuerdo están hechos a partir de deshechos. Con frecuencia los artesanos pertenecen a cooperativas o asociaciones sociales y la compra de sus productos está ligada a la ayuda a seropositivos, mujeres viudas, minusválidos, etc.

Sudáfrica es además un buen lugar para comprar artesanía de otros países limítrofes.


[editar] Precauciones referidas a la salud

A pesar de que Sudáfrica en asuntos de salud es uno de los países menos problemáticos del continente, no debiera emprenderse el viaje sin un buen seguro que incluya repatriación y una suficiente cobertura de gastos médicos: la atención sanitaria de calidad es muy cara.

Antes del viaje y por lo que respecta a las enfermedades lo mejor es informarse en un centro de vacunación internacional para asesorarse de las vacunas recomendadas. Las más habituales son las de la hepatitis A y B, tétanos y fiebre tifoidea.

La parte oriental del país, por su clima, es el único lugar del país donde se puede dar la malaria. Mpumalanga, Limpopo, norte de Kwazulu-Natal y la Provincia Norte son las regiones donde conviene tomar precauciones. En ellas, con independencia de los medicamentos para la profilaxis, debiera usarse siempre mosquitera por la noche, especialmente en época de lluvias. Y en todo caso conviene llevar a mano un repelente: los mosquitos no solo transmiten la malaria, sino otras enfermedades.

Desde luego, si mantiene relaciones sexuales con desconocidos hay que protegerse y considerar siempre en cuenta que la incidencia del VIH en la población es alarmantemente elevada (rondan el 18% de la población)

En cuanto a la alimentación, no se requieren más precauciones que las habituales. Será raro experimentar problemas, pues la calidad y conservación de los alimentos es, en general, buena. Lo mismo ocurre con el agua, que se puede beber del grifo sin problemas. De todas formas, en lugares donde la higiene no parezca la adecuada, en pequeñas poblaciones, sitios remotos o parques naturales, conviene ser cautos a la hora de tomar alimentos crudos o fruta sin pelar.

En la montaña y la playa habrá que protegerse del sol mediante un gorro y crema solar, así como de la luz excesiva y polvo empleando gafas de sol.


[editar] Electricidad

El voltaje es de 220-250V, a 50Hz.

Para enchufar los aparatos eléctricos será necesario un adaptador especial: de tres clavijas redondas, enormes. Mejor llevarlo desde casa, pero si no fuera así puede comprarse en un supermercado o ferretería local.

Muchos hoteles, a partir de un cierto nivel, tienen enchufes de dos patillas, como los europeos.


[editar] Medidas

Se usa el sistema métrico para pesos y medidas


[editar] No debe faltar en la maleta

Llegar a Sudáfrica desde Europa es un viaje largo y tedioso. Nada mejor que una almohada hinchable para descansar cómodamente el cuello y dormir, un antifaz y unos calcetines especiales que ayuden a mejorar la circulación y reducir el habitual hinchamiento de tobillos y pies también serán bien venidos.

Una vez en el país, se aprecia el clima templado y poco riguroso. Pero las tierras del interior se elevan con macizos montañosos y se extienden por llanuras con paisajes de sabana, esta vez de clima continental, típicamente africano.

El calor y las visitas al aire libre hacen recomendable protegerse con un sombrero –con cinta para sujetarlo al cuello si se viaja en coche descubierto-, gafas de sol y alguna crema para la piel. Puede ser útil también un tubular contra el polvo.

En los desplazamientos y especialmente ciudades conviene extremar las precauciones: un bolsillo de seguridad para ocultar el dinero que se lleve y candados para equipaje disminuirán el riesgo de robos ocasionales.

Los mosquitos hacen necesario llevar un repelente para la piel y no estará de más uno para la ropa. Una camisa de manga larga y calcetines ayudarán a evitar picaduras, especialmente a primeras horas de la mañana y al atardecer. Una mosquitera si se visitan las regiones nororientales donde hay malaria, en época de lluvias especialmente, será asimismo aconsejable.

La visita a las reservas naturales forma parte de los viajes a Sudáfrica. Para disfrutar de ellas, un monocular o unos prismáticos de buena calidad serán siempre útiles. Una navaja multiuso puede resultar de interés para hacer un picnic.

Aunque los buenos hoteles disponen de enchufes mixtos para pequeños aparatos eléctricos, lo habitual son los enchufes de tipo no europeo. Un adaptador será también necesario para cargar el teléfono o la pila de la cámara de fotos.

Como siempre, y a pesar de la buena calidad de los hospitales, será imprescindible viajar con un buen seguro de asistencia médica con repatriación, así como un pequeño botiquín para curas menores.

Otros accesorios como un poncho impermeable, paraguas, mochila o bolsa plegable para compras, un kit de costura, un tapón para desagüe para poder lavar la ropa en la habitación del hotel o una toalla de viaje para refrescarse (imprescindible si se va a hostales y albergues) resultaran de gran utilidad.

Por último, si se tiene intención de conducir, además de saber que los coches circulan por la izquierda (como en el Reino Unido) hay que prever que si el permiso de conducción no está escrito en inglés, habrá que llevar una licencia internacional de conducción.

Otros complementos que no debieran faltar en ningún viaje. (Otros complementos '''Ver''')



[editar] A dónde ir y cuántos días

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Si la visita es por una semana, habrá que apurar el tiempo para visitar Johanesburgo y Soweto, antes de ir al Parque Nacional Kruger un par de días, incluyendo tal vez el Blyde River Canyon. Quien prefiera decantarse por Ciudad del Cabo y sus alrededores, esos días serán suficientes para visitar las zonas de viñedos y algo de la Ruta Jardín.

Con dos semanas, habrá margen desde Johanesburgo para visitar la región de Kwala-Zulu Natal y las montañas Drakensberg o, si toma un avión, llegar a la región antes mencionada de Ciudad del Cabo y alrededores. Si el viaje empezó en Ciudad del Cabo, se podría recorrer la Ruta Jardín completa o, si se va un poco rápido, llegar al parque Kruger o recorrer también la Wild Coast, para regresar desde Durban en avión vía Johanesburgo.

Tres semanas permitirán unir Ciudad del Cabo y Johanesburgo con sus respectivos alrededores, y visitar alguno de los parques naturales.

Para alcanzar el parque remoto (y a desmano) del Kgalagadi, si se viaja por tierra habrá que contar con 5-6 días, desde cualquier punto de partida, ya sea Ciudad del Cabo o Johanesburgo, aunque podrá acortarse este periodo si toma algún avión.

Hay que considerar, además, que el viaje a Sudáfrica se presta especialmente bien a combinar con las Cataratas Victoria, con el Delta del Okavango, con las playas de Mozambique o con Isla Mauricio.


Algunas sugerencias de viaje:

  • Ciudad el Cabo, Ruta Jardín y P.N. Kruger (ver)
  • Ciudad el Cabo, Kruger y cataratas Victoria (ver)
  • Ciudad del Cabo, el delta del Okavango y las cataratas Victoria (ver)
  • La naturaleza de Sudáfrica y Mozambique (ver)
  • Sudáfrica e isla Mauricio (ver)


[editar] Lecturas recomendadas

Historia de Sudáfrica, de Robert Ross (ed. Akal, 2006) ofrece una síntesis de la historia de Sudáfrica desde la introducción de la agricultura hace más de mil quinientos años hasta la actualidad, incluyendo el reciente gobierno de Nelson Mandela. Poniendo el acento en su economía, sociedad, cultura y medioambiente en la misma proporción que en su historia política, esta monografía nos muestra cómo Sudáfrica se ha convertido en un país singular. Por un lado, el autor resalta su herencia africana, recalcando el modo en que ésta continúa influyendo en las estructuras sociales, formas de pensamiento e ideas de gobierno de los sudafricanos. Por el otro, detalla el proceso de conquista colonial, desarrollo económico y unificación fruto de la revolución industrial que comenzó a finales del siglo XIX. Todo ello nos conduce, finalmente, a la descripción y análisis de los fundamentales cambios políticos que Sudáfrica está viviendo en la actualidad, al tiempo que nos proporciona unos antecedentes históricos que nos permiten comprender los múltiples aspectos que permanecen invariables.


Heroica tierra cruel, de John Carlin (ed. Seix Barral, 2004) reúne una selección de los mejores artículos sobre África publicados por el prestigioso periodista John Carlin desde 1989 hasta hoy en día, la mayoría inéditos en España. Carlin vivió en Sudáfrica de 1989 a 1995 como corresponsal de diversos medios internacionales y fue testigo, y en ocasiones parte activa, del proceso de normalización democrática y fin del apartheid, un momento tan apasionante como complejo. Sus crónicas contienen una extraordinaria mezcla de investigación y humanidad, sus artículos mueven a la risa, al llanto o a la sorpresa, muestran siempre la cara más próxima de la noticia. Crónicas, reportajes y entrevistas a Nelson y Winnie Mandela, Desmond Tutu o al extraordinario presidente ruandés Paul Kagame, editados y contextualizados por el autor, ofrecen un panorama sobrecogedor de una sociedad que alberga lo más cruel y lo más generoso, lo más salvaje y lo más noble de lo que es capaz el ser humano. Para saber más: Heroica tierra cruel en Libros y Viajes


Asante África. Crónica de un encuentro con los pueblos de Sudáfrica, Sualizandia, de Témoris Grecko (ed. RBA / National Geographic, 2009) es un vitalista y curioso relato de un viaje. Témoris Grecko, mexicano fuera del agua, se llevó su tequila y sus canciones a la sabana africana para escapar de elefantes iracundos y de peligrosos cómicos callejeros; conocer las dificultades de Sudáfrica con el sida y lo que para algunos es un racismo "invertido"; visitar los dominios del rey playboy Mswati III; perderse en el mundo prehistórico de Ngorongoro a los Kenyan Cowboys, el mercado sexual de Nairobi y la cultura swahili de la isla de Lamu. "Témoris Grecko tiene la mirada de un viajero con capacidad de sorpresa y de un igual que busca amistades locales. A veces nos divierte con buen humor y otras nos habla con profundidad periodística. Nos comunica el lado duro de África, ése que conocemos por tantos reportajes de telediario de dos minutos, pero sobre todo, nos presenta con quienes están esforzándose por cambiar su realidad, nos pone en contacto cercano con personas como nosotros que dan ejemplos de valor sin darse cuenta de ello. "Se desposee de aquella mirada de los viajeros decimonónicos", dijo el escritor Alfredo Conde, en representación del jurado del Premio Eurostars, "se reviste de humildad, se ríe de sí mismo y contempla en un plano de igualdad y de aprendizaje lo que está descubriendo".

Para saber más, entra en el blog de Libros y Viajes

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[editar] Qué ver

  • Kwazulu-Natal - Durban, Pietermaritzburg, Parque Hluhluwe-iMfolozi, Montes Drakensberg
  • Mpumalanga - Parque Kruger, Mbombela (Nelspruit), Blyde River Canyon


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