Mar Rojo
La costa del mar Rojo se ha convertido en un destino de primer orden por sus atractivos naturales, especialmente para la exploración submarina. Tiene importantes arrecifes de coral y extensas y apacibles playas, que hacen las delicias de los turistas. Otro incentivo añadido es la proximidad a diferentes monasterios de los primeros siglos de nuestra era, como los de San Pablo y San Antonio, ambos del siglo IV.