Azores al completo: Terceira, Faial, Flores y São Miguel
Terceira - Faial - Flores - São Miguel
Azores al completo: Terceira, Faial, Flores y São Miguel
Terceira - Faial - Flores - São Miguel
¿por qué te gustará este viaje?
- Recorre cuatro de las islas más representativas de las Azores en un itinerario en coche de alquiler que permite descubrir el archipiélago con total libertad.
- Pasea por Angra do Heroísmo, declarada Patrimonio de la Humanidad, y descubre una de las ciudades con mayor riqueza histórica de las Azores.
- Desciende al interior del Algar do Carvão, uno de los pocos volcanes visitables del mundo, y explora los paisajes volcánicos de Terceira.
- Descubre el espectacular volcán de Capelinhos y la Caldeira de Faial, dos de los grandes símbolos del origen volcánico del archipiélago.
- Explora la isla de Flores, Reserva de la Biosfera, entre cascadas, lagunas volcánicas, acantilados y una naturaleza prácticamente intacta.
- Contempla los paisajes de Sete Cidades, relájate en las aguas termales de Furnas y descubre la fuerza geotérmica que caracteriza a São Miguel.
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Itinerario
Tu viaje al detalle
Días 1 - 2
Terceira
Días 3 - 5
Faial
Días 6 - 8
Flores
Días 9 - 11
Ponta Delgada
Días 13 - 14
Furnas
Días 1 - 2: Terceira
Conocida por haber sido la tercera isla del archipiélago en ser descubierta, Terceira combina un valioso patrimonio histórico con algunos de los escenarios volcánicos más sorprendentes de las Azores. Durante las tres noches de estancia, habrá tiempo para recorrer la isla con calma y descubrir la diversidad de sus paisajes, donde el intenso verde del interior contrasta con la fuerza del océano Atlántico y las antiguas coladas de lava que modelan parte de la costa.
Uno de los grandes protagonistas es Angra do Heroísmo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su estratégica ubicación la convirtió durante siglos en una escala fundamental para las rutas marítimas entre Europa, África y América, un pasado que todavía se refleja en sus elegantes calles, plazas y edificios históricos. Pasear por su centro histórico, ascender hasta Monte Brasil para contemplar la bahía o visitar monumentos como la Catedral de las Azores, el Palacio de los Capitanes Generales o el Fuerte de São João Baptista permite descubrir una de las ciudades con mayor riqueza patrimonial del archipiélago.
El resto de la isla sorprende por su marcado origen volcánico. La Caldera de Guilherme Moniz, el impresionante Algar do Carvão, donde es posible descender al interior de un antiguo volcán, o la Gruta do Natal, formada por antiguos tubos de lava, muestran la intensa actividad geológica que dio forma a Terceira. Muy cerca, las Furnas do Enxofre, con sus fumarolas y emanaciones de vapor, recuerdan que la isla continúa siendo un territorio volcánico en constante transformación.
La visita puede completarse en Biscoitos, donde las piscinas naturales formadas por antiguas coladas de lava ofrecen un lugar perfecto para disfrutar del Atlántico, o con una excursión de avistamiento de cetáceos, una de las experiencias más recomendables para descubrir la extraordinaria riqueza marina que rodea las Azores.
Días 3 - 5: Faial
Conocida como la isla azul por la abundancia de hortensias que florecen en sus caminos durante buena parte del año, Faial ha estado históricamente ligada al océano y a la navegación. Su capital, Horta, fue durante siglos una escala imprescindible para los grandes veleros que cruzaban el Atlántico y, todavía hoy, conserva ese ambiente marinero que la convierte en una de las localidades con más personalidad de las Azores.
Pasear por el puerto deportivo permite descubrir los famosos murales pintados por navegantes llegados de todo el mundo, una tradición que se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la isla. Muy cerca, el histórico Peter Café Sport, considerado un lugar de encuentro para marinos y viajeros desde hace décadas, forma parte del carácter único de Horta. Quienes deseen profundizar en la historia de la isla pueden visitar el Museo Scrimshaw, dedicado al pasado ballenero del archipiélago.
El resto de Faial invita a recorrer algunos de los paisajes volcánicos más espectaculares de las Azores. La Caldeira, un inmenso cráter cubierto de exuberante vegetación ocupa el centro de la isla y ofrece uno de los mejores miradores del archipiélago. Muy diferente es el paisaje del volcán de Capelinhos, surgido tras la erupción de 1957, donde la lava y la ceniza dieron origen a un terreno de aspecto casi lunar que transformó para siempre la geografía de Faial.
La estancia permite descubrir la isla sin prisas y, para quienes lo deseen, realizar una excursión en ferry a la vecina Pico, cuya silueta domina el horizonte desde Horta y constituye una de las imágenes más características del archipiélago.
Días 6 - 8: Flores
Situada en el extremo occidental de las Azores, Flores destaca por la extraordinaria belleza de sus paisajes y por una naturaleza que ha permanecido prácticamente intacta. Declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, la isla sorprende por la abundancia de cascadas, lagunas volcánicas, acantilados y una exuberante vegetación que la convierten en uno de los rincones más espectaculares del archipiélago.
Entre los lugares a visitar destaca el Poço da Ribeira do Ferreiro, un impresionante anfiteatro natural donde decenas de cascadas descienden por la pared del acantilado hasta una pequeña laguna. Muy cerca, el Poço do Bacalhau, con una cascada de casi 90 metros de altura, ofrece uno de los paisajes más fotografiados de la isla.
El interior de Flores invita a recorrer las lagunas volcánicas, entre las que sobresalen la Lagoa Negra y la Lagoa Comprida, así como a descubrir formaciones geológicas tan singulares como la Rocha dos Bordões, una espectacular pared de columnas basálticas modeladas por la actividad volcánica.
En la costa, pequeñas localidades como Fajã Grande y Fajãzinha conservan el ambiente tranquilo que caracteriza a la isla y constituyen un excelente punto de partida para recorrer senderos entre cascadas y acantilados o disfrutar de las piscinas naturales formadas por la lava. Además, si las condiciones del mar lo permiten, existe la posibilidad de realizar una excursión en barco a la cercana isla de Corvo, la más pequeña y aislada de las Azores
Días 9 - 11: Ponta Delgada
La estancia comienza en Ponta Delgada, la capital del archipiélago y una agradable ciudad que invita a pasear por sus calles empedradas, plazas y edificios de fachadas blancas. Entre sus atractivos destacan las Portas da Cidade, la iglesia de São Sebastião, el Fuerte de São Brás o el Museu Carlos Machado, que ofrece un interesante panorama de la historia y el patrimonio natural de las Azores.
Desde aquí resulta muy sencillo recorrer algunos de los grandes paisajes de São Miguel. Uno de los lugares imprescindibles es Sete Cidades, un enorme cráter volcánico que alberga dos lagunas comunicadas, una de aguas azules y otra verdes, convertidas una de las imágenes más conocidas del archipiélago. Muy diferente es la Lagoa do Fogo, situada en el corazón de la isla y rodeada por un entorno protegido de gran belleza, donde la naturaleza permanece prácticamente intacta.
Recorrer la costa, deteniéndose en miradores, piscinas naturales y pequeños pueblos permite descubrir la diversidad de São Miguel donde la vida continúa estrechamente ligada al océano y a las raíces volcánicas de la tierra.
Días 13 - 14: Furnas
Una de las principales atracciones del valle es la Lagoa das Furnas, donde fumarolas, aguas termales y pequeñas emanaciones de vapor emergen del subsuelo. Junto al lago se encuentra el campo geotérmico donde cada día se prepara el tradicional Cozido das Furnas, un plato que se cocina lentamente bajo tierra aprovechando el calor natural del volcán, una tradición que forma parte de la identidad gastronómica de São Miguel.
El propio pueblo de Furnas invita a pasear entre jardines, manantiales minerales y emanaciones de agua caliente que recuerdan la constante actividad del subsuelo. La presencia de aguas ricas en hierro y azufre ha convertido esta localidad en uno de los principales destinos termales de las Azores.
Durante la estancia también merece la pena acercarse a Povoação, el lugar donde desembarcaron los primeros colonos portugueses en el siglo XV, rodeado de verdes montañas y profundos valles. Muy cerca se encuentra el Parque Terra Nostra, uno de los jardines botánicos más conocidos del archipiélago, famoso por su extraordinaria colección de especies vegetales y por su gran piscina de agua termal, donde un baño supone una de las experiencias más agradables para poner el broche final al viaje.
El día 15 comienza el viaje de regreso a España con un vuelo desde Ponta Delgada, vía Lisboa.