Kazajistán
Arquitectura futurista entre altos riscos.
El noveno país más extenso del mundo es uno de los grandes desconocidos de Asia Central, y sin embargo tiene mucho que ofrecer.
Kazajistán sorprende al viajero con una naturaleza de marcados contrastes y majestuosos paisajes, donde encontramos vastas llanuras y estepas interminables, montañas nevadas y pedregosos desiertos, taigas y profundos cañones.
La riqueza natural del país regala experiencias únicas como practicar senderismo en las montañas Tian Shan, admirar la imperecedera belleza de los lagos Kolsai, explorar los sobrecogedores desiertos de la región de Mangistau, u observar la fauna salvaje de alguna de sus exuberantes reservas naturales en primavera.
Además, la capital, Astaná, y la cosmopolita Almaty, son la fehaciente demostración de la apuesta de Kazajistán por la modernidad, reflejada en su audaz arquitectura futurista con ejemplos como el monumento Bayterek o la amplia oferta de restaurantes, cafés, locales nocturnos y tiendas de ambas ciudades.