Filipinas: Bohol, El Nido y Manila
Cebú – Bohol - El Nido - Manila
Filipinas: Bohol, El Nido y Manila
Cebú – Bohol - El Nido - Manila
a destacar
- Combina naturaleza exuberante, vida marina, herencia hispana y grandes ciudades, ofreciendo una visión completa y emocionante de la esencia de Filipinas.
- Navega en ferry hasta Bohol y disfruta de una isla donde se mezclan paisajes suaves, naturaleza y tradición local.
- Visita el Santuario de Tarsier y observa de cerca a uno de los primates más pequeños del mundo en su hábitat protegido.
- Admira las icónicas Colinas de Chocolate y completa la experiencia con paradas culturales como el kalamay, el tejido amakan y el bosque de Bilar.
- Vive una jornada en Pamilacan con avistamiento de delfines en libertad, snorkel y baño en aguas cristalinas.
- Explora Palawan y El Nido, uno de los destinos más espectaculares de Filipinas, rodeado de paisajes marinos incomparables y playas de ensueño.
- Navega por la bahía de Bacuit en rutas de island hopping, descubriendo lagunas escondidas, arrecifes de coral y playas solitarias donde solo se escucha el mar.
- Sumérgete en los contrastes de Manila y recorre Intramuros, con visitas al Fuerte de Santiago, la Catedral de Manila, la Iglesia de San Agustín y Casa Manila.
O si prefieres, llámanos:
Itinerario
Tu viaje al detalle
Días 1-2
Cebú
Días 3-5
Bohol
Días 6-9
El Nido
Días 11-13
Manila
Días 1-2: Cebú
Cebú es uno de los destinos más vibrantes de Filipinas. Su aeropuerto internacional la convierte en la segunda gran puerta de entrada al país, y su ubicación estratégica, en pleno corazón de las Visayas, facilita la conexión con numerosos puntos del archipiélago.
La isla fue el primer asentamiento español durante la colonización y aún conserva una valiosa muestra de arquitectura hispana. Para quienes disfrutan de la historia, recorrer el casco antiguo es una ocasión perfecta para descubrir vestigios coloniales, iglesias centenarias y calles que narran el pasado con cada detalle. Caminar por ellas es casi como hojear un libro abierto que revela, paso a paso, los orígenes culturales de la región.
Días 3-5: Bohol
Bohol es una auténtica joya natural en el corazón de Filipinas, célebre por sus paisajes ondulados, su biodiversidad única y su rica herencia cultural. Es un destino que ofrece una experiencia auténtica y envolvente, ideal para quienes desean conectar con la esencia del archipiélago más allá de sus playas paradisíacas.
Durante la estancia, se realiza una excursión privada por el interior de la isla, que comienza con la visita al Santuario de Tarsier, hogar de uno de los primates más pequeños del mundo. Las icónicas Colinas de Chocolate sorprenden con su peculiar formación geológica, y el recorrido continúa con paradas culturales como la demostración de la elaboración del kalamay, el tejido tradicional amakan y una visita al mercado local. El paseo por el bosque artificial de Bilar y el Monumento al Pacto de Sangre completa esta inmersión en la historia y la naturaleza de Bohol.
Al día siguiente, la experiencia se traslada al mar con una excursión privada a la isla de Pamilacan. El avistamiento de delfines en libertad será, sin duda, uno de los momentos más memorables del viaje. La jornada continúa con tiempo para practicar snorkel y nadar en aguas cristalinas, todo acompañado por un guía local de habla española que enriquece cada momento con contexto y curiosidades.
Días 6-9: El Nido
La isla de Palawan se ha convertido en uno de los destinos más solicitados de Filipinas gracias a su combinación de paisajes marinos incomparables, bosques pluviales vírgenes y exclusivos resorts. Sus playas son excelentes y el entorno ofrece un sinfín de islas por explorar.
El Nido, el pueblo más conocido de Palawan, es la puerta de entrada a la espectacular bahía de Bacuit, considerada uno de los paisajes más impresionantes del Sudeste Asiático. Declarada reserva marina, este rincón del archipiélago deslumbra por su belleza intacta y su atmósfera serena.
Durante la estancia, se dispone de días libres pensados para que cada viajero elija cómo vivir su propia aventura. Es posible embarcarse en una de las clásicas rutas de island hopping, navegando entre islotes cubiertos de vegetación exuberante y deteniéndose en playas solitarias donde el único sonido es el del mar acariciando la orilla. Las lagunas escondidas de Miniloc, como la Small Lagoon o la Big Lagoon, ofrecen un entorno mágico para explorar en kayak, mientras que los arrecifes de coral de Shimizu Island o Seven Commandos Beach son ideales para practicar snorkel y dejarse maravillar por la vida marina.
Si se prefiere una experiencia más contemplativa, basta con caminar por la costa al atardecer, disfrutar de una cena frente al mar o simplemente relajarse bajo las palmeras con un libro.
Días 11-13: Manila
Tras un traslado al aeropuerto, un vuelo nos llevará a la etapa final del viaje.
Manila es, ante todo, una ciudad de grandes contrastes: moderna y conservadora, caótica y tranquila, con extremos de riqueza y pobreza que conviven en un mismo espacio. Con una población cercana a los veinte millones de habitantes, Manila es un punto de referencia ideal para conocer la personalidad del pueblo filipino: resiliente, hospitalario y profundamente marcado por su historia. En sus calles se entrelazan influencias asiáticas, hispanas y americanas, creando una identidad única que se refleja en su arquitectura, su gastronomía y su vida cotidiana.
En este tramo final del viaje, tendrás la oportunidad de sumergirte en el alma histórica y cultural de Filipinas a través de un recorrido guiado por Intramuros, el corazón colonial de la ciudad. Esta antigua ciudad amurallada, construida por los españoles en el siglo XVI, conserva el trazado original de sus calles y una atmósfera que transporta a otra época.
Acompañado por un guía local, se visitan lugares emblemáticos como el Fuerte de Santiago, símbolo de la resistencia filipina, y la majestuosa Catedral de Manila, reconstruida en varias ocasiones a lo largo de los siglos. La Iglesia de San Agustín, declarada Patrimonio de la Humanidad, cautiva por su arquitectura barroca y por el museo que alberga una valiosa colección de arte sacro. La visita a Casa Manila, una recreación fiel de una vivienda aristocrática del periodo colonial, permite imaginar la vida cotidiana de la élite criolla. Además, existe la opción de explorar el curioso Museo Destilería Limtuaco, una institución familiar que narra la historia del licor filipino mediante objetos, etiquetas y anécdotas.
El día 12 se inicia el vuelo de regreso, con llegada a España prevista para el día 13.