Philadelphia
Filadelfia está a sólo una hora y media en tren de Nueva York, un poco más por automóvil.
El pasado de la nación, la pujanza de una metrópoli y la serenidad de una villa se conjugan en esta ciudad, una de las más atractivas y polifacéticas ciudades del país. Desde el punto de vista histórico, su importancia es indiscutible. En ella se firmó la declaración de independencia que dio origen a los Estados Unidos como país.
El Parque Nacional Histórico de la Independencia está lleno de edificios históricos y museos entre los que están los símbolos de la ciudad: la Campana de la Libertad y el Salón de la Independencia. Además cuenta con importantes museos como el Instituto Científico Franklin de Ciencia y Tecnología, el museo de Arte (uno de los mejores de Estados Unidos) y la Fundación Barnes de pintura impresionista.
En los alrededores, tomando un coche son curiosas las visitas del condado de Lancaster, hogar de los Amish, el Valle de Brandywine, el río Delaware y Gettysburg. Además, esta zona cuenta con algunas de las más célebres bodegas de la región, sobre todo las de New Jersey.